La vigésimo segunda jornada de LaLiga ha confirmado que la lucha por el título es un duelo exclusivo entre dos colosos del fútbol español. Barcelona y Real Madrid mantienen su pulso por la corona, mientras el Atlético de Madrid se desvanece a diez puntos de los líderes. En la zona baja, Levante y Oviedo han demostrado que la permanencia está lejos de estar decidida, inyectando emoción a una competición que vive sus momentos más intensos.
El conjunto culé no dio opción al error ante el Elche. Los de Flick exhibieron su capacidad goleadora y solidez defensiva, llevándose los tres puntos sin demasiados apuros. Esta victoria les permite mantenerse en lo más alto con una ventaja mínima pero significativa sobre sus perseguidores. La regularidad del Barcelona en estas últimas jornadas está siendo la clave de su liderato.
El Real Madrid también cumplió ante el Rayo Vallecano. Los blancos se impusieron con autoridad, aunque la polémica no faltó en el tiempo añadido por una decisión arbitral sobre una acción en el área local. El triunfo les permite seguir a tan solo un punto de los culanes, manteniendo viva la emoción de una liga que parece destinada a decidirse en las últimas jornadas.
La regularidad de ambos gigantes contrasta dramáticamente con el rendimiento del Atlético de Madrid. Los colchoneros volvieron a tropezar en su visita al Levante, cediendo puntos valiosos que les dejan a una distancia preocupante respecto a los líderes. Esta brecha comienza a ser insalvable para las aspiraciones rojiblancas.
Mientras en la parte alta la pelea es de dos, en la zona de descenso la cosa se complica. El Levante aprovechó su oportunidad para sumar un punto que le permite soñar con la salvación. Los granotas demostraron carácter y no están dispuestos a entregar su plaza sin luchar.
En la misma línea, el Oviedo consiguió una victoria vital ante el Girona que le da oxígeno en su carrera por evitar el descenso. El conjunto asturiano ha reaccionado en el momento justo, demostrando que los pronósticos funestos estaban equivocados.
El derbi vasco entre Real Sociedad y Athletic Club dejó su huella. Los donostiarras se adelantaron, pero los leones empataron gracias a un gol de Ruiz de Galarreta cuando los locales se quedaban con un hombre menos por la expulsión de Brais Méndez.
Aunque el VAR no protagonizó excesivas intervenciones, su sombra planea sobre varios resultados. La tecnología arbitral ha demostrado ser un factor determinante en el devenir de la competición, generando debate entre aficionados y expertos.
Uno de los momentos más comentados tuvo lugar en el Santiago Bernabéu. En el descuento, el árbitro señaló un penalti a favor del Real Madrid por una acción sobre Brahim Díaz. El exárbitro Iturralde González fue tajante: "Es penalti", respaldando la decisión.
En cambio, Iturralde no estuvo de acuerdo con otra decisión del VAR en el partido del Valencia. El colegiado pitó penalti por un lance entre Ruibal y Danjuma, pero el experto consideró que "hay contacto pero no es lo suficiente como para pitarlo". Esta disparidad de criterios vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de mayor homogeneidad.
Repasemos las principales acciones revisadas por el VAR:
En el Real Sociedad 2-2 Espanyol, la tecnología anuló un penalti detenido por Remiro. Aramburu invadió el área antes de la ejecución, obligando a repetir. A la segunda, Puado no perdonó.
El Athletic 1-0 Rayo vio como el VAR alertaba de una infracción de Gumbau sobre Sancet. La revisión confirmó el penalti, decisión clave para el resultado.
En Sevilla 2-2 Elche, el VAR concedió el gol de Peque tras comprobar que no existía fuera de juego.
El Levante 2-2 Betis tuvo una intervención polémica. El VAR anuló un gol de Altimira por una falta previa de Junior sobre Iván Romero, dejando sin premio a los verdiblancos.
El Athletic 2-1 Mallorca benefició a los leones con un penalti señalado por mano de Valjent. Iñaki Williams transformó la pena máxima.
En Celta 1-2 Real Sociedad, el VAR anuló un gol de Oyarzabal por fuera de juego milimétrico.
El Girona 1-0 Alavés también sufrió la intervención tecnológica, que anuló un tanto de Antonio Blanco por posición adelantada.
En Sevilla 1-0 Osasuna, el VAR alertó de un penalti de Moi Gómez sobre Juanlu. Vargas no perdonó desde los once metros.
El Athletic 1-1 Oviedo vio anulado un gol de Colombatto por fuera de juego de Ilyas.
El Villarreal 2-1 Mallorca validó el gol de Tani tras comprobar que no existía fuera de juego.
En Mallorca 2-2 Osasuna, el VAR concedió el gol de Boyomo tras descartar una posible posición adelantada.
El Girona 1-1 Real Madrid anuló un tanto de Mbappé por mano, privando a los blancos de una victoria que les habría permitido empatar a puntos con el Barcelona.
El Alavés 1-0 Real Sociedad benefició a los vitorianos con un penalti señalado por mano de Aritz. Boyé transformó la pena máxima.
Finalmente, en Mallorca 3-2 Athletic, la tecnología avisó de dos penaltis por manos de Vivian y Yuri. Muriqi se encargó de transformar ambos lanzamientos, sentenciando el partido.
La jornada 22 de LaLiga ha dejado claro que la competición vive un momento de máxima tensión tanto en la parte alta como en la baja de la tabla. Barcelona y Real Madrid mantienen su pulso por el título, mientras que el VAR continúa siendo un factor decisivo en los resultados. La necesidad de criterios más claros y homogéneos en la aplicación de la tecnología sigue siendo una asignatura pendiente para la competición española.