El Betis cierra el mercado de invierno: Fidalgo llega y se resisten las salidas

El conjunto verdiblanco refuerza su mediocampo con el español y mantiene a sus figuras pese a las ofertas millonarias del fútbol europeo

La ventana de transferencias de invierno ha llegado a su fin y el Real Betis ha definido su estrategia para afrontar la segunda mitad de la temporada con una plantilla prácticamente intacta, salvo por la incorporación estelar de Álvaro Fidalgo como principal -y casi único- refuerzo del mercado. La directiva verdiblanca ha optado por la estabilidad, resistiendo tentadoras propuestas económicas por sus piezas clave y priorizando la continuidad sobre los cambios drásticos.

En un mercado caracterizado por la especulación y los movimientos impulsivos, el club sevillano ha demostrado una planificación sobria y calculada. La llegada de Fidalgo desde las filas del América de México representa la apuesta más significativa para reforzar el centro del campo, una zona donde Manuel Pellegrini necesitaba alternativas de calidad para complementar a sus titulares habituales. El futbolista madrileño, formado en la cantera del Real Madrid, aporta visión de juego, llegada al área y una capacidad de organización que encaja perfectamente en el esquema del equipo.

La operación estrella: Álvaro Fidalgo

La contratación de Fidalgo se ha gestado durante semanas y finalmente se ha materializado como el gran activo incorporado por el Betis en este periodo. El mediocentro español, de 26 años, llega con la experiencia de haber sido campeón en la Liga MX y con la ambición de consolidarse en el fútbol europeo. Su perfil técnico y su polivalencia para ocupar varias posiciones en la medular lo convierten en un activo estratégico para los objetivos del club en LaLiga y la Europa League.

La operación se ha cerrado en condiciones favorables para el Betis, que ha sabido aprovechar la situación contractual del jugador para hacerse con sus servicios sin desembolsar una cifra desorbitada. Fidalgo, por su parte, ha mostrado una predisposición total para adaptarse al proyecto bético y trabajar desde el primer día bajo las órdenes de Pellegrini. Su incorporación permite al técnico chileno rotar con más garantías en una zona del campo donde la competencia se ha vuelto fundamental.

Movimientos de salida: pocas novedades

Contrasta la llegada de Fidalgo con la escasez de salidas en este mercado invernal. El Betis ha mantenido prácticamente intacta su plantilla, resistiendo las presiones por varios de sus futbolistas. La única operación significativa ha sido la cesión de Daouda Traoré al Bari italiano, un movimiento que no representa coste alguno para el club y que permite al jugador francés continuar con su desarrollo profesional en una liga competitiva como la Serie B.

Traoré, que estaba cedido en el Southampton, ve cortada su estancia en Inglaterra para emprender una nueva aventura en Italia. El Betis, que tenía una opción de compra sobre el mediocentro, ha decidido no ejercerla y permite que el jugador busque minutos en otro destino. Esta decisión refleja la filosofía del club de no acumular futbolistas sin opciones reales de participación.

Las estancias clave: Bakambu, Natan y Altimira

Uno de los temas más comentados durante este mercado ha sido la posible salida de Cédric Bakambu. El delantero congoleño ha sido objeto de interés por parte de varios clubes, entre ellos el Mallorca, que se sumó a la lista de pretendientes en las últimas horas. Sin embargo, el jugador ha mantenido una postura firme: quiere continuar en Heliópolis.

Las razones de su decisión son múltiples. Por un lado, ninguna de las propuestas recibidas le ha convencido deportivamente. Por otro, asuntos familiares le atan a Sevilla, lo que hace muy difícil su desvinculación en este momento. El Betis, que buscaba liberar su ficha para incorporar un nueve, se ha visto obligado a aceptar la voluntad del futbolista y mantenerle en la plantilla hasta final de temporada.

En defensa, el central brasileño Natan ha sido otro de los objetivos codiciados por el fútbol europeo. El West Ham United ha presentado hasta tres propuestas millonarias por el jugador, con ofertas que rondaban los 40 millones de euros. Sin embargo, la directiva bética ha sido tajante en su rechazo, considerando que el futbolista es una pieza fundamental para el presente y futuro del equipo.

La postura del Betis ha sido clara: no negocia con sus pilares defensivos a mitad de temporada, especialmente cuando el equipo compite en múltiples frentes. La negativa ha sido rotunda, demostrando que el club valora más la estabilidad deportiva que el beneficio económico inmediato.

El caso de Marc Altimira ha sido particularmente complejo. El mediocentro catalán ha despertado el interés de pesos pesados del continente como el Eintracht Frankfurt, el RB Leipzig y el Ajax, todos ellos dispuestos a incorporarle en las últimas horas del mercado. El club neerlandés, incluso, planteó una cesión hasta final de temporada.

El Betis, ante la posible marcha de Altimira, había preparado una ofensiva por un centrocampista uruguayo del Defensor Sporting, ofreciendo 10 millones de dólares. La operación, sin embargo, se frustró porque el club uruguayo posee el 40% de los derechos económicos del jugador y puso trabas a la negociación. Finalmente, Altimira no ha salido y el Betis mantiene su talento en la medular.

Ofertas rechazadas y negociaciones frustradas

Más allá de los casos mencionados, el Betis ha tenido que gestionar múltiples consultas por otros futbolistas. El central brasileño Robson, de 19 años, ha sido vinculado con el filial bético. El joven defensa, internacional sub-20 con Brasil y destacado en el Palmeiras, podría reforzar el Betis Deportivo en las próximas semanas, aunque la operación aún no está cerrada.

En el filial, el mediocentro ghanés que llegó en 2023 desde el Antequera ha firmado con el Real Zaragoza hasta 2028. En los detalles de la operación, el Betis se ha asegurado mantener un porcentaje de su pase en caso de futura venta, una fórmula habitual para proteger inversiones en jóvenes talentos.

Balance y perspectivas

El mercado de invierno del Betis se puede calificar de conservador pero inteligente. La entidad ha priorizado la estabilidad deportiva sobre los beneficios económicos a corto plazo, una decisión que refleja madurez en la planificación. La llegada de Fidalgo aporta la calidad necesaria sin alterar el equilibrio del vestuario, mientras que la retención de figuras como Natan o Altimira refuerza la competitividad del plantel.

La resistencia a las ofertas por Bakambu, aunque frustró el plan de incorporar un delantero, demuestra respeto por las decisiones personales de los futbolistas. El Betis ha construido un ambiente familiar y no forzará salidas contra la voluntad de sus jugadores.

De cara a la segunda parte de la temporada, el equipo de Pellegrini afronta los retos de LaLiga y la Europa League con una plantilla compensada, la llegada de un refuerzo de nivel y la tranquilidad de no haber perdido a ninguna pieza clave. La directiva ha cumplido su objetivo: reforzar sin desestabilizar, manteniendo el núcleo que ha llevado al equipo a las posiciones altas de la tabla.

La estrategia del Betis en este mercado refleja un club que piensa a largo plazo, que valora su proyecto deportivo por encima de tentaciones económicas y que confía en el potencial de su plantilla para competir en los objetivos marcados. Con Fidalgo ya disponible y la plantilla intacta, el conjunto sevillano está preparado para la recta final de la temporada.

Referencias