Pilar Alegría ocultó propiedades rústicas de su familia falangista

La candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón no declaró en el Congreso más de 2,4 hectáreas de terreno de regadío en su pueblo natal

Pilar Alegría, candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón para las elecciones del 8 de febrero, ha omitido en su declaración de bienes del Congreso de los Diputados información sobre su participación en varias propiedades rústicas ubicadas en su municipio natal de La Zaida, en la provincia de Zaragoza. Esta información, a la que ha tenido acceso la prensa especializada, revela que la dirigente socialista posee parte de un conjunto de terrenos que suman más de 2,4 hectáreas, heredados de su familia y conocidos localmente con el apodo de "los falangistas".

Según consta en el Registro de la Propiedad, Alegría comparte la titularidad de tres parcelas de regadío con su madre y sus dos hermanos. Aunque en su declaración de bienes y rentas presentada tras las elecciones generales del 23 de julio, donde fue elegida diputada por Zaragoza, la política socialista detalló la posesión de dos viviendas adquiridas en 2005 y 2015, además de un tercer inmueble heredado en Castellón en 1996, dejó intencionadamente vacío el apartado correspondiente a bienes inmuebles de naturaleza rústica.

Las propiedades omitidas

Los terrenos en cuestión se encuentran en el término municipal de La Zaida y están distribuidos en tres fincas diferentes. La primera de ellas, con una superficie de 11.561 metros cuadrados, corresponde a una hectárea, quince áreas, y sesenta y una centiáreas. En esta propiedad, Alegría posee el 16,66% del dominio, al igual que cada uno de sus dos hermanos, mientras que su madre concentra la mitad de la titularidad.

La segunda finca, con 11.799 metros cuadrados, es decir, una hectárea, diecisiete áreas y noventa y nueve centiáreas, también de regadío y heredada. En este caso, la ex ministra de Educación mantiene un 33,3% del dominio, porcentaje idéntico al de sus dos hermanos.

Finalmente, la tercera parcela es de menor tamaño, con 1.379 metros cuadrados, equivalentes a trece áreas y setenta y nueve centiáreas. Alegría comparte esta propiedad en el mismo porcentaje que sus hermanos, un 33,3% cada uno, y fue adquirida igualmente mediante herencia.

En total, las tres fincas suman 24.739 metros cuadrados, superando las 2,4 hectáreas de terreno de regadío que la candidata socialista no incluyó en su documentación oficial ante el Congreso.

El origen de la herencia y el apodo familiar

La documentación registral indica que Pilar Alegría adquirió el pleno dominio de estas propiedades con carácter privativo el 24 de noviembre de 2011, mediante título de herencia. En aquella época, la política ya ejercía como diputada del PSOE en el Congreso por la provincia de Zaragoza, por lo que estaba obligada a declarar estos bienes.

Curiosamente, estos terrenos son conocidos en el pueblo de La Zaida como "los falangistas", una denominación que remite a la historia familiar y que ha generado controversia en el contexto político actual. Aunque el origen exacto de este apodo no ha sido confirmado oficialmente, su mera mención ha despertado el interés mediático y las especulaciones sobre el pasado familiar de la candidata.

Omisión en la declaración de bienes

Lo más llamativo de esta situación es que, a diferencia de otros parlamentarios que sí detallan en sus declaraciones la posesión de terrenos rústicos, Alegría decidió dejar en blanco este apartado. Esta omisión resulta especialmente relevante porque, según la normativa vigente, los diputados están obligados a declarar todos sus bienes, incluidas las propiedades rústicas, con independencia de su valor o uso.

La declaración de bienes es un instrumento de transparencia política fundamental en el sistema democrático español, diseñado para evitar conflictos de interés y garantizar la confianza ciudadana. La omisión de información, aunque pueda ser involuntaria, genera dudas sobre el cumplimiento de estas obligaciones legales y éticas.

Implicaciones en plena campaña electoral

Este descubrimiento ha salido a la luz en un momento particularmente delicado para la candidata socialista, a solo días de las elecciones autonómicas del 8 de febrero en Aragón. La transparencia en la gestión de bienes patrimoniales es un tema sensible para la opinión pública, especialmente cuando se cuestiona la honestidad de los representantes políticos.

Aunque la posesión de estas tierras no es ilegal en sí misma, ya que provienen de una herencia familiar legítima, la falta de declaración podría interpretarse como una falta de rigor en el cumplimiento de las obligaciones parlamentarias. Esto es especialmente relevante para alguien que ha ocupado cargos de alta responsabilidad, como la cartera de Educación en el Gobierno de España.

El contexto de la propiedad rural en Aragón

Aragón es una comunidad autónoma donde la propiedad rural tiene un peso económico y social significativo. Las tierras de regadío, como las que posee Alegría, son especialmente valiosas por su potencial productivo. La Zaida, municipio de la comarca de Campo de Cariñena, se encuentra en una zona vitivinícola de reconocido prestigio, lo que podría incrementar el valor económico de estas parcelas.

La distribución de la propiedad en este caso refleja una estructura familiar común en el medio rural español, donde las herencias se dividen entre los descendientes, generando comunidades de bienes que a veces resultan complejas de gestionar y declarar correctamente.

Comparación con otros casos parlamentarios

La investigación periodística ha puesto de manifiesto que otros diputados sí incluyen en sus declaraciones de bienes propiedades rústicas de similar o menor entidad. Esta comparación pone de relieve la inconsistencia en el criterio de declaración aplicado por diferentes parlamentarios, lo que genera desigualdades en la transparencia informativa.

Algunos legisladores detallan incluso parcelas de escasa extensión o con valor económico limitado, mientras que Alegría, con más de 2,4 hectáreas, decidió no incluir esta información. Esta discrepancia ha sido señalada por expertos en transparencia como un problema sistémico que requiere mayor claridad normativa y homogeneidad en la aplicación de las reglas.

Reacciones y posibles consecuencias

Aunque el artículo de referencia no recoge declaraciones oficiales de la candidata ni de su partido, este tipo de revelaciones suelen generar réplicas inmediatas en el ámbito político. La oposición puede aprovechar esta información para cuestionar la integridad y transparencia de la candidata socialista en plena campaña electoral.

Desde el punto de vista legal, la omisión en la declaración de bienes puede tener consecuencias si se demuestra que fue intencionada. El Reglamento del Congreso establece sanciones para aquellos diputados que incumplan sus obligaciones declarativas, aunque en la práctica estas sanciones son poco frecuentes y suelen resolverse con la regularización de la situación.

La importancia de la transparencia en política

Este caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas de los representantes públicos. En una época donde la ciudadanía exige mayor claridad en la gestión política, cualquier sombra de duda sobre la honestidad de los líderes puede tener un impacto electoral significativo.

La declaración de bienes no es un mero trámite administrativo, sino una herramienta esencial para la confianza democrática. Su correcta cumplimentación refleja el compromiso del político con la ética pública y el respeto a las instituciones que representa.

Conclusiones

La omisión de Pilar Alegría en su declaración de bienes de más de 2,4 hectáreas de terreno de regadío heredado plantea interrogantes sobre su rigor en el cumplimiento de las obligaciones parlamentarias. Aunque la propiedad en sí es legítima y proviene de una herencia familiar, la falta de transparencia en su declaración oficial es un hecho que no puede pasar desapercibido.

A medida que se acercan las elecciones autonómicas en Aragón, esta revelación podría influir en la percepción que los ciudadanos tengan de la candidata socialista. La confianza en la política se construye con hechos concretos, y la transparencia en la gestión patrimonial es uno de los pilares fundamentales de esa confianza que los votantes exigen cada vez más.

Referencias