Elecciones FC Barcelona: Laporta busca reelección el 15 de marzo

La junta directiva convoca a los socios para votar durante el partido contra el Sevilla, mientras el presidente actual aspira a un tercer mandato con el club en plena bonanza deportiva

El FC Barcelona ha fijado finalmente la fecha para su cita electoral más importante. La junta directiva del club azulgrana ha convocado a todos los socios para el próximo 15 de marzo, día en el que no solo se decidirá el futuro político de la entidad, sino que también el equipo de Hansi Flick se enfrentará al Sevilla en el mítico Camp Nou. Esta decisión estratégica busca minimizar cualquier distracción que pudiera afectar al rendimiento deportivo del conjunto culé, que actualmente lidera la clasificación de LaLiga.

La elección de esta fecha no es casual. Joan Laporta, actual presidente del club, venía meditando desde diciembre la mejor manera de convocar los comicios dentro del marco legal, que permitía hacerlo entre el 15 de marzo y el 15 de junio. La intención era clara: adelantar el proceso electoral para evitar que la incertidumbre política se extendiera durante demasiado tiempo y pudiera perjudicar la estabilidad del primer equipo. Con el Barcelona en un momento dulce deportivamente, tras proclamarse campeón de la Supercopa de España derrotando al Real Madrid, el timing político parece ideal para la actual directiva.

Joan Laporta, vinculado al barcelonismo desde 1997 cuando formaba parte de la plataforma opositora Elefant Blau, se presenta como candidato a la reelección. Este sería su tercer mandato al frente del club, tras gobernar entre 2003 y 2010, perder en 2015 contra Josep Maria Bartomeu, y regresar victorioso en 2021 frente a Víctor Font. Ahora, cuatro años después, busca consolidar su legado con un nuevo período que le permita culminar los proyectos iniciados.

El principal rival de Laporta parece ser, una vez más, Víctor Font, quien ya se enfrentó al actual presidente en las elecciones de 2021. Font ha mantenido un seguimiento constante de la evolución del club y considera necesario articular una propuesta que conecte con las necesidades reales del barcelonismo. En una reciente entrevista, el precandidato destacó la importancia de ofrecer una alternativa que ilusione a la masa social pero que, sobre todo, esté en sintonía con la realidad diversa del club y suponga un cambio en la forma de gestionar la entidad.

La contienda electoral se complica con la aparición de nuevos precandidatos que buscan hacerse un hueco en la carrera por la presidencia. Marc Ciria emerge como una nueva voz en el panorama barcelonista, centrando su discurso en devolver el protagonismo al socio y garantizar la transmisión del legado de generación en generación. Su propuesta apuesta por una mayor participación de la base social en las decisiones del club, un tema que tradicionalmente ha generado debate entre los diferentes sectores del barcelonismo.

Por su parte, Xavier Vilajoana, quien ya formó parte de las juntas directivas de Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, también ha anunciado su intención de recabar las firmas necesarias para presentarse como candidato. Su experiencia previa en los despachos del Camp Nou le convierte en un contendiente con conocimiento profundo de la maquinaria institucional, aunque también con la carga de haber estado vinculado a etapas controvertidas de la historia reciente del club.

El presidente Laporta, consciente de los desafíos que enfrenta, presume abiertamente de los logros alcanzados durante su segundo mandato. En declaraciones recientes, ha invitado a reflexionar sobre la trayectoria del club: 'Piensa de dónde venimos y dónde estamos', señaló, enfatizando que el equipo actual es competitivo tanto en el presente como de cara al futuro. Esta bonanza deportiva, que incluye el liderato en LaLiga y el título de Supercopa, constituye el principal argumento de su campaña.

Sin embargo, no todo son luces en el horizonte barcelonista. La situación económica del club continúa siendo el punto más controvertido y el principal argumento de los candidatos de la oposición. Durante la presentación de cuentas, Ferran Reverter, director general del club entre julio de 2021 y febrero de 2022, dejó clara la magnitud del desafío: 'Debemos 1.482 millones y tenemos un activo de 1.031. Cuando llegamos, el Barça estaba en quiebra técnica', reconoció.

Estas cifras, aunque pertenecen a la etapa inicial del mandato de Laporta, siguen marcando el debate actual. El objetivo de la directiva es alcanzar el equilibrio financiero 1x1 de LaLiga para el próximo verano, una meta crucial que permitiría al club reforzar la plantilla de Hansi Flick sin las restricciones que han limitado los movimientos en el mercado de transferencias en los últimos años.

El retorno al Camp Nou, tras las obras de remodelación, representa otro de los logros que Laporta quiere capitalizar electoralmente. La reconstrucción del estadio, que ha obligado al equipo a jugar en el Estadi Olímpic Lluís Companys, simboliza la apuesta por modernizar las instalaciones y aumentar los ingresos, aunque también ha generado críticas por el coste y los retrasos en los plazos.

La estrategia electoral de Laporta se basa en la combinación de éxito deportivo y estabilidad institucional. Presenta un equipo ganador, un proyecto deportivo sólido con jóvenes talentos como Pedri, Gavi o Lamine Yamal, y la promesa de recuperar la solvencia económica que permita competir con los grandes clubes europeos en el mercado de fichajes.

Por el contrario, sus oponentes cuestionan la gestión económica y la transparencia en la toma de decisiones. Font, Ciria y Vilajoana coinciden en la necesidad de abrir el club a la participación social y en revisar ciertos acuerdos comerciales que, según sus análisis, no benefician a la entidad a largo plazo.

El contexto deportivo actual resulta favorable para Laporta. El Barcelona no solo lidera la competición doméstica, sino que ha recuperado el prestigio internacional con un juego atractivo y efectivo bajo el mando de Hansi Flick. Esta situación contrasta con la incertidumbre que rodeaba al club hace apenas dos años, cuando las dificultades económicas parecían comprometer el futuro inmediato.

La convocatoria electoral del 15 de marzo, coincidiendo con un partido de máxima exigencia contra el Sevilla, busca precisamente ese efecto: que el socio vote en un día de máxima ilusión deportiva. La expectativa es que el ambiente positivo en las gradas se traduzca en un respaldo a la continuidad de la actual directiva.

Sin embargo, la oposición advierte sobre los riesgos de esta estrategia. Consideran que mezclar política y deporte puede diluir el debate sobre los verdaderos problemas del club, especialmente en el ámbito económico y de gobernanza. Para ellos, las elecciones deberían centrarse en la rendición de cuentas y en la presentación de propuestas concretas, no en capitalizar el éxito momentáneo del equipo.

A medida que se acerca la fecha, los precandidatos deberán recabar el aval de al menos 2.000 socios para poder presentar oficialmente su candidatura. Este proceso, que se desarrollará en las próximas semanas, será crucial para determinar si finalmente la contienda electoral será un duelo entre Laporta y Font, como en 2021, o si las nuevas incorporaciones lograrán romper el bipartidismo tradicional.

El futuro del FC Barcelona está en juego. Más allá de los resultados deportivos inmediatos, los socios deberán decidir qué modelo de club prefieren: la continuidad de un proyecto deportivamente exitoso pero con deudas millonarias, o una nueva orientación que priorice la participación social y una gestión económica más conservadora. El 15 de marzo marcará el rumbo de una de las entidades más importantes del fútbol mundial.

Referencias