El Real Betis atraviesa uno de los momentos más complicados de la temporada desde el punto de vista físico. La concentración de lesiones musculares y otros problemas físicos ha dejado al equipo verdiblanco con nueve bajas confirmadas para las próximas jornadas, justo cuando la plantilla necesitaba estar en plenitud de condiciones para afrontar los desafíos que tiene por delante.
La situación resulta especialmente preocupante porque llega en el momento de máxima exigencia competitiva. El conjunto de Manuel Pellegrini se juega la clasificación para los octavos de final de la Europa League, tiene a la vuelta de la esquina los cuartos de final de la Copa del Rey contra el Atlético de Madrid, y mantiene una intensa batalla en LALIGA EA SPORTS por el quinto puesto contra rivales directos como el Espanyol y el Celta de Vigo. La triple competición está pasando factura al plantel.
El problema no es nuevo. A las ya conocidas intervenciones quirúrgicas de Sofyan Amrabat e Isco Alarcón, que se operaron tras el incidente del pasado 27 de noviembre, se suman ahora múltiples contratiempos musculares que han ido apareciendo en las últimas semanas. La lista de ausencias ha crecido de forma exponencial, obligando al cuerpo técnico a reestructurar constantemente sus planes.
Entre las últimas víctimas de esta mala racha se encuentran Aitor Ruibal y Giovani Lo Celso, ambos con problemas musculares que, según confirmó el propio Pellegrini en rueda de prensa, les mantendrá alejados de los terrenos de juego al menos durante los próximos dos encuentros oficiales. La pérdida del argentino resulta especialmente sensible, dada su importancia en el esquema ofensivo del equipo.
Otro de los nombres que se ha sumado a esta nómina es el de Rodrigo Riquelme, quien sufrió una lesión miotendinosa proximal leve en el músculo aductor largo izquierdo. El propio futbolista reconoció en declaraciones a la prensa que se trataba de una dolencia "inesperada", lo que refleja la naturaleza impredecible de estos contratiempos. Su velocidad y desborde por las bandas son recursos que el Betis echará de menos en los próximos compromisos.
La delantera también se ha visto mermada con la baja de Cucho Hernández, diagnosticado con una lesión miofascial posterolateral del recto anterior izquierdo. El colombiano, que había aportado profundidad y movilidad al ataque verdiblanco, se convierte en otra pieza clave que Pellegrini no podrá utilizar en este tramo decisivo.
En la defensa, las noticias tampoco son alentadoras. Junior Firpo padece una lesión miofascial del isquiotibial izquierdo, mientras que Héctor Bellerín arrastra molestias musculares que le han convertido en un habitual de la enfermería durante los últimos meses. El lateral derecho, que ya había perdido un mes completo de competición entre finales de noviembre y diciembre por una lesión en el sóleo, apenas ha podido sumar minutos desde su regreso. Su participación se ha limitado a cuatro minutos contra el Getafe, 45 ante el Real Madrid y 29 frente al Real Oviedo antes de volver a caer lesionado.
La única nota relativamente positiva en este panorama es la situación de Antony, quien padece problemas en el pubis pero podría estar disponible para el encuentro del domingo contra el Deportivo Alavés. Sin embargo, incluso con su posible presencia, el técnico chileno tendría que gestionar hasta ocho ausencias significativas en su once ideal.
Este conjunto de circunstancias ha llevado al club a emitir una serie de comunicados médicos oficiales que reflejan la gravedad de la situación. Los servicios médicos trabajan contrarreloj para acelerar los procesos de recuperación, pero la naturaleza de estas lesiones requiere precaución para evitar recaídas que podrían prolongar aún más las bajas.
La dimensión del problema obliga a replantearse si la carga de partidos en tres frentes diferentes está siendo gestionada de la mejor manera posible. La intensidad de la Europa League, la exigencia de la Copa del Rey y la regularidad necesaria en LALIGA EA SPORTS crean un calendario saturado que no deja mucho margen para la rotación y la recuperación física de los futbolistas.
Los próximos días serán fundamentales para determinar si el Betis puede revertir esta tendencia negativa o si, por el contrario, las bajas seguirán mermando las opciones de un equipo que aspira a todo este curso. La capacidad de adaptación de Pellegrini y su cuerpo técnico se verá seriamente puesta a prueba en un momento en el que cada punto y cada victoria tienen un valor incalculable para las aspiraciones del club.