Accidente de tren en Cartagena: grúa provoca heridos leves y paraliza la línea

El incidente ocurrió cuando una grúa privada impactó contra un vagón del convoy FEVE, dejando seis pasajeros con lesiones leves

Un nuevo incidente ferroviario ha sacudido este jueves la red de trenes españoles, aunque en esta ocasión la gravedad ha sido considerablemente menor que en otros sucesos recientes. El accidente se produjo en la línea que conecta Cartagena con Los Nietos, en la Región de Murcia, cuando el brazo de una grúa colisionó contra uno de los vagones del convoy, provocando heridas de carácter leve a varios pasajeros.

El suceso tuvo lugar pocos minutos después de las 12 del mediodía, en el punto kilométrico 6,6 del trayecto, entre las localidades de Alumbres y La Esperanza. Según las primeras investigaciones, el vehículo grúa estaba realizando trabajos de mantenimiento en el cableado eléctrico de una vivienda particular cuando, por causas que aún se desconocen, invadió el espacio aéreo de las vías férreas, impactando directamente contra los cristales de uno de los coches del tren.

Fuentes oficiales de la Delegación del Gobierno en la Región de Murcia han confirmado que el camión no pertenecía ni a Renfe ni a Adif, las dos principales entidades ferroviarias del país, sino que se trataba de una empresa privada contratada para labores ajenas a la infraestructura del tren. Este detalle ha sido crucial para determinar las responsabilidades iniciales del incidente.

En el momento del impacto, el tren transportaba a 16 pasajeros, de los cuales al menos seis resultaron afectados por el accidente. El balance de víctimas, afortunadamente, se ha limitado a heridas de carácter leve, sin que se hayan registrado heridos graves ni fallecidos. Los servicios de emergencia del 112 actuaron con rapidez, atendiendo a los viajeros afectados y procediendo a su traslado a los centros hospitalarios más cercanos.

Los heridos, cuatro hombres y dos mujeres, fueron evacuados a los hospitales Santa María del Rosell y Santa Lucía de Cartagena para ser sometidos a revisiones médicas exhaustivas. Además de las contusiones físicas directas causadas por el impacto, dos de los pasajeros requirieron atención psicológica tras sufrir crisis de ansiedad como consecuencia del susto experimentado durante el accidente. Este tipo de secuelas emocionales son comunes en incidentes de este tipo, donde la sorpresa y el miedo juegan un papel importante en el estado de los afectados.

La respuesta institucional ha sido inmediata y coordinada. El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, que se encontraba en Madrid participando en la feria internacional de turismo FITUR, utilizó su cuenta oficial en la red social X para informar en tiempo real sobre la situación. En su mensaje, López Miras quiso transmitir tranquilidad a la población, asegurando que el tren no había descarrilado ni volcado, y que todas las personas a bordo habían sido evacuadas sin incidentes.

Por su parte, la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, también ha confirmado que ningún pasajero permanecía en el interior del convoy tras el accidente, y ha agradecido la rápida intervención de los servicios de emergencia. El delegado del Gobierno en Murcia, Francisco Lucas, ha lanzado un mensaje similar, deseando una pronta recuperación a los afectados y destacando la efectividad del protocolo de actuación ante emergencias ferroviarias.

Uno de los aspectos más positivos de este incidente ha sido la rápida normalización del servicio. Dado que la vía no sufrió daños estructurales y el tren accidentado pudo ser trasladado sin problemas al apeadero de Alumbres, la circulación se restableció en un tiempo récord. La Delegación del Gobierno confirmó que, horas después del suceso, la línea ya operaba con normalidad, minimizando las molestias para los usuarios habituales de esta ruta.

Este accidente, aunque de menor entidad, vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la seguridad ferroviaria y la necesidad de coordinación entre las empresas que operan cerca de las infraestructuras críticas. La proximidad de trabajos de construcción o mantenimiento a las vías del tren requiere de permisos especiales y medidas de precaución extremas que, en este caso, no se cumplieron adecuadamente.

La investigación sobre las causas exactas del accidente ya ha sido abierta por las autoridades competentes. Se analizarán tanto las circunstancias técnicas del impacto como las posibles responsabilidades de la empresa propietaria de la grúa. La falta de coordinación con los gestores de la infraestructura ferroviaria será uno de los puntos clave que deberán esclarecerse en las próximas semanas.

Para los usuarios del transporte público en la Región de Murcia, este incidente ha servido como una prueba más de la eficiencia de los protocolos de emergencia, aunque también como recordatorio de los riesgos inherentes a la circulación ferroviaria. La comunidad de viajeros ha expresado su alivio por la ausencia de consecuencias graves y ha valorado positivamente la transparencia informativa mostrada por las autoridades desde el primer momento.

La línea Cartagena-Los Nietos es una de las rutas más utilizadas por los ciudadanos de la zona, conectando la capital regional con localidades costeras importantes. Cualquier interrupción en su servicio genera un impacto significativo en la movilidad diaria de cientos de personas, por lo que la rápida resolución del incidente ha sido especialmente valorada por los usuarios.

En las próximas horas se esperan nuevas declaraciones de las autoridades ferroviarias y de la empresa responsable de la grúa. Mientras tanto, el servicio continúa operando con total normalidad, y los heridos ya han recibido el alta médica o se encuentran en proceso de recuperación en sus domicilios.

Este suceso, a diferencia de otros accidentes ferroviarios recientes en España, ha tenido un desenlace relativamente positivo gracias a la velocidad de la respuesta de emergencias y a la naturaleza fortuita del impacto, que no afectó a la integridad estructural del convoy ni de la infraestructura. Sin embargo, también ha dejado en evidencia la necesidad de reforzar los controles sobre las actividades que se desarrollan en las inmediaciones de las vías del tren para evitar que incidentes similares vuelvan a repetirse en el futuro.

La seguridad en el transporte público sigue siendo una prioridad absoluta para las administraciones, y cada incidente, por menor que sea, proporciona lecciones valiosas para mejorar los sistemas de prevención y protección de los ciudadanos. La colaboración entre administraciones, empresas públicas y privadas, y cuerpos de emergencia será fundamental para mantener la confianza de la población en el sistema ferroviario español.

Referencias