Un accidente ferroviario ha sacudido este mediodía la localidad murciana de Cartagena, concretamente en el municipio de Alumbres, donde un tren de pasajeros ha colisionado lateralmente contra una grúa que se encontraba en las inmediaciones de la vía. El suceso, que ha generado una rápida movilización de los servicios de emergencia, se ha saldado con seis personas heridas de carácter leve, todas ellas ya trasladadas a centros hospitalarios de la zona para su valoración médica completa.
El percance tuvo lugar aproximadamente a las 12:00 horas en el kilómetro 6,6 de la línea ferroviaria que une Cartagena con Los Nietos, una infraestructura gestionada por FEVE y que opera con ancho métrico. Según las primeras investigaciones, el vehículo grúa, que no pertenece a la explotación ferroviaria, invadió el espacio de seguridad de la vía, conocido técnicamente como gálibo, provocando el impacto con la composición que acababa de iniciar su recorrido.
Los heridos y su atención médica
Los servicios de emergencia han confirmado que el balance de víctimas se ha limitado a seis personas, una cifra que inicialmente generó cierta confusión cuando las autoridades regionales hablaron de cuatro afectados. Los heridos corresponden a cuatro hombres y dos mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y los 74 años. Dos de los varones afectados tienen 18 años, mientras que los otros dos registran 26 y 50 años respectivamente. Las mujeres heridas tienen 62 y 74 años.
Las lesiones registradas son de carácter leve, fundamentalmente cortes superficiales por cristales rotos y crisis de ansiedad derivadas del impacto emocional del accidente. Todos los afectados han sido atendidos in situ por los equipos sanitarios desplazados al lugar y posteriormente trasladados a los hospitales Santa Lucía y Santa María del Rosell, ambos ubicados en Cartagena, donde se les realizará un seguimiento médico exhaustivo para descartar cualquier complicación posterior.
Respuesta inmediata de los servicios de emergencia
El Centro de Coordinación de Emergencias recibió el aviso a través de Renfe a las 12:00 horas aproximadamente, lo que desencadenó el protocolo de actuación para este tipo de incidentes. De inmediato, se desplazaron al punto del siniestro efectivos de Bomberos, Emergencias Sanitarias, Guardia Civil y Protección Civil, además de técnicos ferroviarios para evaluar el estado de la infraestructura.
La intervención de los primeros auxilios se centró en la estación de El Abrevadero, muy cercana al lugar exacto del impacto. Los profesionales sanitarios establecieron un punto de atención avanzada donde pudieron estabilizar a los heridos antes del traslado hospitalario. La Guardia Civil, por su parte, ha iniciado las diligencias para esclarecer las circunstancias exactas del accidente y determinar las responsabilidades correspondientes.
El desarrollo del incidente
El tren siniestrado había partido de la estación de Cartagena a las 11:40 horas con destino a Los Nietos, donde tenía prevista su llegada a las 12:13 horas. La composición, que transportaba a 16 pasajeros, circulaba a velocidad normal cuando, al aproximarse a la estación de El Abrevadero, impactó contra la grúa que se encontraba en una posición que obstaculizaba parcialmente la vía.
El choque afectó únicamente a un vagón, causando daños materiales significativos principalmente en los cristales y la carrocería lateral. Afortunadamente, la estructura del tren resistió el impacto y no se produjo el descarrilamiento, circunstancia que podría haber agravado considerablemente las consecuencias del accidente. La composición mantuvo su estabilidad y no volcó, lo que facilitó la evacuación de los pasajeros y la intervención de los servicios de rescate.
Impacto en el servicio ferroviario
Como consecuencia del accidente, Adif informó a las 12:31 horas de la interrupción temporal de la circulación en la línea Cartagena-Los Nietos, justificando la medida por la "invasión del gálibo de la infraestructura por una grúa ajena a la explotación ferroviaria". Esta interrupción afectó a los usuarios habituales de la línea, que vieron suspendido el servicio durante un tiempo indeterminado.
Sin embargo, los técnicos ferroviarios trabajaron de forma diligente para restablecer la circulación en el menor tiempo posible. Tras retirar la grúa, inspeccionar la vía y comprobar que la infraestructura no había sufrido daños estructurales, el servicio fue reanudado, minimizando las molestias para los viajeros. A los pasajeros afectados por el corte se les ofreció un plan de transporte alternativo mediante autobuses para garantizar su movilidad.
Reacciones institucionales y clarificación de datos
En las primeras horas tras el accidente, se produjeron discrepancias en el número de heridos. Mientras algunas fuentes iniciales hablaban de tres afectados, el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Mira, utilizó su cuenta en la red social 'X' para clarificar la situación y confirmar que "solo ha habido 4 heridos de carácter leve". Posteriormente, el balance definitivo establecido por los servicios de emergencias elevó la cifra a seis personas, manteniendo la calificación de lesiones leves.
Este tipo de diferencias en el número de víctimas es habitual en los momentos iniciales de una emergencia, cuando la prioridad es la atención sanitaria y no el recuento exacto de afectados. Las autoridades han destacado la rapidez y eficacia de la respuesta, que ha evitado que un incidente potencialmente grave derivara en consecuencias mayores.
Análisis de las causas y seguridad ferroviaria
El accidente ha puesto de manifiesto la importancia del cumplimiento de las normativas de seguridad en las proximidades de las infraestructuras ferroviarias. La invasión del gálibo por parte de vehículos o maquinaria pesada es una de las principales causas de colisiones en pasos a nivel y tramos urbanos de las vías.
Los investigadores de la Guardia Civil y los técnicos ferroviarios analizarán ahora cómo la grúa accedió a una posición que puso en riesgo la circulación del tren. Se revisarán los protocolos de seguridad en las obras cercanas a la vía, la señalización existente y las posibles deficiencias en la delimitación del espacio ferroviario. La cooperación entre las administraciones competentes y las empresas con actividad en la zona será clave para prevenir futuros incidentes similares.
Conclusiones y fortuna del desenlace
Aunque cualquier accidente ferroviario genera preocupación entre la población, el saldo de este incidente en Cartagena puede considerarse relativamente positivo. La ausencia de heridos graves o víctimas mortales, sumada al hecho de que el tren no descarrilara, ha evitado una tragedia mayor que podría haber tenido consecuencias devastadoras para los 16 pasajeros que viajaban en la composición.
La rápida intervención de los servicios de emergencia y la eficiencia en la coordinación entre Renfe, Adif y las autoridades locales han sido fundamentales para minimizar el impacto tanto humano como logístico del accidente. Los usuarios de la línea Cartagena-Los Nietos han visto restablecido su servicio con una demora mínima, gracias a la diligencia de los equipos técnicos.
Este suceso sirve como recordatorio de la importancia de la vigilancia constante de las infraestructuras críticas y de la necesidad de que todos los agentes que operan en su entorno respeten escrupulosamente las medidas de seguridad establecidas. La colaboración ciudadana y la responsabilidad empresarial son pilares esenciales para mantener la seguridad en el transporte público, uno de los sistemas más seguros pero también que requiere mayor precaución y respeto a las normativas.