El PP de Cambados augura un año perdido para los grandes proyectos municipales

La portavoz popular, Sabela Fole, acusa al gobierno local de falta de recursos y gestión deficiente, y prevé que iniciativas clave seguirán paralizadas

La portavoz del Partido Popular en el ayuntamiento de Cambados, Sabela Fole, ha lanzado una dura crítica contra la gestión del equipo de gobierno local, conformado por un cuatripartito encabezado por el PSOE. En una reciente declaración pública, la edil popular ha advertido que el año en curso se convertirá en un nuevo período de estancamiento para los proyectos estratégicos que necesita el municipio, empujando así al consistorio a una dinámica de parálisis que, según sus palabras, se arrastra desde ejercicios anteriores.

Fole ha cuestionado rotundamente las recientes promesas y anuncios realizados por el alcalde, Samuel Lago, a los que ha calificado como «optimismo mágico» frente a una realidad económica que, según la concejala, es crítica y sin margen de maniobra. Esta valoración surge tras constatar que las arcas municipales no disponen de suficiente capacidad financiera ni ejecutiva para afrontar las inversiones pendientes, lo que convierte los anuncios en meras declaraciones de intenciones sin sustento real.

Entre los proyectos que la portavoz popular considera que seguirán paralizados destacan la reforma integral de la Plaza de Abastos, la urbanización de la calle Pacheca, la construcción de un nuevo cuartel para la Guardia Civil y la puesta en marcha de la Casa do Mar. Fole ha tildado de «falta de respeto» estos anuncios repetidos, argumentando que la ciudadanía necesita hechos concretos y no promesas vacías. La edil ha sido tajante al señalar que si el ayuntamiento no dispone ni siquiera de recursos para cubrir las necesidades básicas del municipio, resulta inviable pensar en grandes obras.

La falta de liquidez es uno de los argumentos centrales de la crítica del PP cambadés. Fole ha puesto como ejemplo el estado de las vías públicas, donde miles de baches permanecen sin reparar tanto en las calles urbanas como en las pistas del área rural. Esta situación, según la concejala, evidencia la precariedad presupuestaria que atraviesa el consistorio. Además, ha añadido un detalle que ilustra la gravedad de la crisis de tesorería: los vehículos municipales deben repostar gasolina en pequeñas cantidades, de 20 euros en 20 euros, lo que demuestra la falta de capacidad de financiación incluso para gastos corrientes.

Ante este panorama, Fole ha manifestado que la única actividad que podría desarrollar el ayuntamiento durante este año dependerá exclusivamente de fondos externos procedentes de otras administraciones. Ha citado específicamente los 700.000 euros concedidos por la Diputación Provincial para las obras del Pazo de Torrado, así como las actuaciones que gestiona directamente la Xunta de Galicia. Sin embargo, ha dejado claro que la capacidad de decisión y ejecución propia del municipio será nula o muy limitada.

Otro de los puntos más controvertidos en las declaraciones de la portavoz popular ha sido el futuro de la residencia pública para personas mayores. Fole ha criticado con dureza que el alcalde no haya gestionado correctamente la adquisición de los terrenos necesarios para este equipamiento social, considerado prioritario para la localidad. La edil ha expresado su convicción de que, en la próxima convocatoria de la Xunta para la construcción de residencias, habrá municipios gobernados por el PSOE que recibirán la autorización, pero Cambados, debido a la «senda que sigue», no estará entre los elegidos.

La portavoz del PP ha construido su discurso en torno a la idea de que el actual gobierno local carece de la capacidad de gestión necesaria para sacar adelante los proyectos que demanda la población. Ha insistido en que los problemas no son nuevos, sino que se arrastran desde ejercicios anteriores, lo que demuestra una falta de planificación y una gestión reactiva en lugar de proactiva. Esta situación, según Fole, genera incertidumbre entre los vecinos y perjudica el desarrollo del municipio.

La concejala ha hecho hincapié en que los anuncios repetidos sin resultados concretos erosionan la confianza ciudadana en las instituciones. Ha reclamado al alcalde y a su equipo que sean honestos con la ciudadanía y reconozcan las limitaciones reales del ayuntamiento, en lugar de generar expectativas que no pueden cumplirse. Para el PP cambadés, la transparencia y la gestión eficiente de los recursos disponibles deberían ser la prioridad, en lugar de mantener una narrativa de optimismo que no se corresponde con la realidad.

El debate político en Cambados se centra así en la divergencia entre las previsiones del gobierno local y la visión crítica de la oposición. Mientras el alcalde ha presentado un panorama de avances y proyectos en marcha, el PP dibuja un escenario de parálisis y falta de recursos. Esta confrontación de discursos refleja la polarización política en el municipio y la dificultad de alcanzar consensos sobre el modelo de gestión y las prioridades de inversión.

La situación económica de los ayuntamientos gallegos es un tema recurrente en el debate político, y Cambados no es una excepción. La dependencia de las subvenciones autonómicas y provinciales, sumada a la presión de las obligaciones financieras, deja poco margen para las inversiones en infraestructuras y servicios. El caso de Cambados ilustra cómo estas tensiones se traducen en enfrentamientos políticos donde cada parte interpreta la realidad según sus intereses.

Fole ha concluido su intervención reiterando que el PP seguirá vigilante y denunciando lo que considera ineficiencias y falta de planificación del equipo de gobierno. Ha anunciado que el grupo municipal popular presentará iniciativas para exigir mayor transparencia en la gestión económica y para que se prioricen las actuaciones que realmente beneficien a los ciudadanos. La portavoz ha asegurado que no permitirán que se sigan generando falsas expectativas sin un plan de ejecución realista.

El escenario político en Cambados para este año se presenta así complejo, con una oposición que anticipa un período de inacción y un gobierno que defiende su capacidad de gestión. La ciudadanía queda en medio de este pulso, esperando que las necesidades del municipio se atiendan con eficacia y que los proyectos pendientes encuentren finalmente una salida que permita el desarrollo de la localidad. La capacidad del ayuntamiento para superar esta crisis de confianzay ejecutar las obras necesarias marcará el rumbo político de los próximos meses.

Referencias