Málaga lidera el aumento de morosidad en alquileres en España

La provincia andaluza registra un incremento del 21,5% en impagos, superando a Baleares y Murcia, según un estudio del Observatorio del Alquiler.

La provincia de Málaga se ha convertido en el territorio donde la morosidad en el pago de alquileres experimenta un crecimiento más preocupante a nivel nacional. Según el último estudio del Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, la morosidad ha aumentado un 21,5% en el último año, situándose por encima de otras zonas turísticas como Baleares o Murcia. Este incremento, reflejado en el informe 'Situación de la Morosidad en el Alquiler en España en 2025', pone de manifiesto una crisis que va más allá de los números. Los expertos advierten que la capacidad de pago de los arrendatarios ha alcanzado su punto de inflexión, agotada por una escalada de precios que no se corresponde con la evolución de los salarios.

Los territorios más afectados por la crisis del alquiler

El estudio establece una jerarquía clara de impagos, encabezada por los mercados más desequilibrados. Tras Málaga, con su 21,5% de incremento, se sitúa Baleares con un 20,9%. Las islas, al igual que la Costa del Sol, comparten un modelo económico basado en el turismo y los servicios, lo que genera una demanda constante de vivienda pero también una inestabilidad laboral que dificulta el pago de rentas elevadas.

Murcia completa el podio con un 21% de aumento en los atrasos. Aunque los precios medios son inferiores a los de las grandes capitales, la fragilidad salarial y la dependencia del sector servicios generan un impacto significativo. El informe concluye que, tanto por el encarecimiento de la renta como por la acumulación de deudas superiores a nueve meses, la solvencia de los inquilinos ha llegado a su límite.

El problema de la medición real

Una limitación del estudio es que no ofrece el número exacto de inquilinos morosos ni su peso en el mercado. Sergio Cardona, jefe de estudios del Observatorio, justifica: "Nuestros acuerdos con las entidades nos impiden revelar esta información". Aunque recuerda que el informe de 2024 ya detectó dificultades para pagar en la primera semana del mes, presagio de los actuales impagos.

El impacto social en Málaga

Los datos se complementan con un informe de la Fundación Foessa, que revela que en Málaga 200.000 personas residen en hogares que tras pagar la vivienda caen bajo el umbral de pobreza. Esta cifra evidencia que el problema afecta a capas cada vez más amplias, no solo a segmentos vulnerables. La combinación de precios desbocados y salarios estancados genera una emergencia social que trasciende lo económico.

Cifras de deuda: la realidad cuantitativa

El importe medio adeudado en España alcanza los 8.489,30 euros en 2025. En Málaga ronda los 10.000 euros, superando la media nacional. Barcelona encabeza el ranking con 14.036,5 euros, seguida de Madrid (10.420,4 euros), Baleares (10.354,4 euros) y Guipúzcoa (10.137,6 euros). Málaga ocupa la quinta posición, con Sevilla a continuación en torno a los 9.000 euros.

En el extremo opuesto, Ávila, Soria y Zamora no superan los 3.000 euros de deuda media, reflejando una realidad muy diferente.

Causas estructurales del problema

El fenómeno no es coyuntural, sino que responde a factores estructurales. La provincia ha vivido un boom inmobiliario y turístico sin precedentes que ha disparado la demanda y los precios, mientras los salarios no han evolucionado paralelamente. El sector servicios, motor de la economía malagueña, presenta una inestabilidad laboral crónica con temporalidad y precariedad que dificulta planificar financieramente.

La especulación y la conversión de viviendas residenciales a turísticas han reducido el stock disponible, presionando los precios al alza. Este círculo vicioso deja a los inquilinos en máxima vulnerabilidad.

Alertas previas y tendencias futuras

El informe de 2024 ya advertía sobre la insostenibilidad. La dificultad para pagar en los primeros días del mes era el primer síntoma. Sin medidas contundentes, la tendencia no solo se mantendrá, sino que agravará. La acumulación de deudas superiores a nueve meses indica sobredenda crónica, sin capacidad de recuperación, afectando también a propietarios y al sistema financiero.

El contexto nacional

Aunque Málaga lidera el incremento porcentual, el problema es nacional. Las grandes ciudades comparten la dinámica de precios desproporcionados. La diferencia es que en Málaga la combinación de crecimiento turístico descontrolado, salarios bajos y precios inflados crea una tormenta perfecta.

Conclusiones: la urgencia de una respuesta

Los datos son contundentes: Málaga sufre una crisis de vivienda que se traduce en impagos masivos. La capacidad de pago ha llegado a su techo y sin intervención pública efectiva, el riesgo de crisis social es real. Se necesitan políticas de regulación de precios, aumento de vivienda pública, protección a inquilinos y salarios dignos. De lo contrario, la morosidad crecerá y con ella la exclusión residencial.

El tiempo corre en contra de familias que debaten entre pagar el alquiler o cubrir necesidades básicas. Málaga, paradigma del éxito turístico, enfrenta su lado más oscuro: una crisis de habitabilidad que amenaza su modelo de sociedad.

Referencias