Los establecimientos especializados en recambios para automóviles en Extremadura están experimentando una escasez notable de balizas V16 en las últimas semanas del año. Este dispositivo, que se convertirá en el único sistema legal para señalizar una parada de emergencia en la calzada a partir del 1 de enero de 2025, está desapareciendo rápidamente de los lineales de las tiendas, especialmente los modelos más económicos.
La normativa de Tráfico establece que los tradicionales triángulos de emergencia quedarán obsoletos, dando paso a esta baliza luminosa que garantiza una mayor seguridad tanto para el conductor averiado como para el resto de usuarios de la vía. Sin embargo, la transición está generando tensiones en la cadena de suministro, con retrasos en las entregas que afectan directamente al consumidor final.
El repunte de la demanda agota las existencias
El principal factor que ha desencadenado esta situación de desabastecimiento ha sido la masiva afluencia de compradores durante el Black Friday. Los descuentos aplicados en esa fecha despertaron el interés de un público que, hasta entonces, había pospuesto la adquisición del dispositivo. Las tiendas no pudieron prever el volumen de ventas y sus pedidos a los proveedores no han llegado a tiempo para satisfacer la creciente demanda.
En establecimientos como Norauto, el personal reconoce que la situación es compleja. «En esas fechas llegamos a quedarnos sin stock porque acudió mucha gente a comprar la baliza y aún sigue viniendo gente todos los días», comenta un empleado de la cadena. La demanda no ha cesado desde entonces, manteniendo una presión constante sobre las existencias que se van recibiendo de forma escalonada.
El precio se ha convertido en uno de los aspectos más discutidos. En Norauto, los modelos disponibles se comercializan entre 30 y 50 euros, variación que depende de la marca y del proveedor. Esta disparidad genera reacciones encontradas entre los clientes. «A algunas personas les parece desorbitado y otras ya saben lo que cuesta y se las lleva sin rechistar», indica el trabajador, evidenciando la diferente percepción de valor sobre un dispositivo que, en teoría, salva vidas.
Problemas de suministro en toda la región
La cadena AD Recambios Extremadura, presente en ciudades como Badajoz, Cáceres, Mérida y Plasencia, así como en municipios de mayor tamaño como Jerez de los Caballeros, Navalmoral de la Mata o Villafranca de los Barros, también sufre las consecuencias de la escasez de suministro. «Estamos teniendo bastante demanda y sufrimos un pequeño retraso en la entrega», explica un responsable de la empresa.
La problemática radica en que, aunque realizaron pedidos de grandes cantidades, los proveedores los están sirviendo en partidas pequeñas y escalonadas, lo que dificulta mantener un stock estable. «Nos van dando largas», señala el empleado, mostrando su frustración ante la imposibilidad de atender a todos los clientes con la celeridad deseada.
En la tienda ubicada en la calle Alazán de Badajoz, la baliza se vende a 34,80 euros. Muchos clientes que acuden a comprarla comentan que será un regalo para Reyes Magos, para el amigo invisible o para Papá Noel, convirtiendo un elemento de seguridad vial en un presente navideño práctico, aunque poco convencional.
La situación en otros establecimientos
En recambios Lausan, el desabastecimiento se arrastra desde mediados de noviembre. «Hemos recibido muchos pedidos y tenemos agotada la baliza desde el Black Friday, cuando se vendieron muchísimas», afirma su responsable. La empresa ofrecía el dispositivo a un precio más competitivo, 28 euros, lo que probablemente contribuyó al rápido agotamiento de sus existencias. Actualmente, tienen una larga lista de reservas pendientes de servir con esa oferta.
Por el contrario, en la cadena Electrocash perciben una demanda menos intensa. Con el producto marcado a 35,90 euros, un empleado comenta que «de momento la cosa está tranquila» y opina que «hasta que no sea obligatorio, la gente no la va a comprar». Esta visión contrasta con la experiencia de otros comercios y podría deberse a la diferencia de clientela o a la menor exposición del producto.
En Feuvert de Badajoz, también creen que el pico de ventas aún está por llegar. «La experiencia nos dice que las dos próximas semanas serán las de más ventas, incluso habrá clientes que la compren a posteriori», señala un asesor de la marca. En este establecimiento cuentan con cuatro modelos diferentes, anticipándose a la última oleada de compradores que dejarán la adquisición para última hora.
Implicaciones para el conductor
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dejado claro que la baliza V16 es el único sistema homologado para señalizar emergencias en la vía. Todos los modelos legales llevan el sello de homologación correspondiente y vienen con las pilas incluidas, listos para su uso inmediato. No obstante, la falta de planificación por parte de muchos conductores está generando un efecto de último minuto que tensiona el mercado.
Los expertos en seguridad vial recomiendan no esperar a la fecha límite para adquirir el dispositivo. La probabilidad de sufrir una avería no entiende de calendarios, y circular sin el sistema adecuado de señalización, incluso antes de que sea obligatorio, supone un riesgo innecesario. Además, la prisa por comprar puede llevar a adquirir productos no homologados o de dudosa calidad.
Consejos ante el desabastecimiento
Ante esta situación, los consumidores extremeños deben ser proactivos. Es aconsejable llamar previamente al establecimiento para confirmar disponibilidad, reservar el producto si es posible y comparar precios entre diferentes puntos de venta. Algunas tiendas online también ofrecen envíos rápidos, aunque conviene verificar que el modelo sea efectivamente homologado por la DGT.
Otra opción es coordinar la compra con otros conductores, aprovechando los pedidos grupales que algunos comercios aceptan. Esto no solo garantiza el suministro, sino que puede permitir negociar un mejor precio por volumen. No obstante, la premura es clave: cuanto más cerca estemos de la fecha de entrada en vigor, mayor será la dificultad para encontrar la baliza.
La situación actual sirve como lección sobre la planificación en seguridad vial. Las normativas no se improvisan y los conductores tampoco deberían improvisar su cumplimiento. La baliza V16, además de un requisito legal, es una herramienta que puede salvar vidas en una emergencia. Su coste, que ronda los 30-50 euros, es una inversión mínima comparada con el valor de la seguridad que proporciona.
En las próximas semanas, el panorama probablemente se normalizará una vez superado el pico de demanda navideña y de último minuto. Los proveedores ajustarán sus cadenas de suministro y los comercios recuperarán sus niveles de stock habituales. Mientras tanto, los conductores extremeños deberán ejercer la paciencia y la diligencia para hacerse con uno de los dispositivos más importantes del kit de seguridad vehicular del nuevo año.