Bulo de WhatsApp: falsos empleados de estadística robando casas

La Policía Nacional y el Instituto de Estadística desmienten la estafa de supuestos censadores que roban en domicilios

En las últimas semanas, una alerta ha recorrido grupos de WhatsApp y redes sociales en España, advirtiendo sobre un supuesto grupo de delincuentes que se hace pasar por empleados del Instituto Nacional de Estadística y Censos para acceder a viviendas y cometer robos. Este mensaje, que ha generado preocupación entre la población, ha sido categóricamente desmentido por las autoridades competentes.

El texto, que circula tanto en formato digital como impreso, describe una situación alarmante: "Hay un grupo de personas yendo de puerta en puerta haciéndose pasar por empleados del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos". Según el bulo, estos falsos funcionarios portarían documentación apócrifa del Ministerio del Interior con el pretexto de verificar la identidad de los ciudadanos para un censo futuro. El mensaje concluye con una tajante advertencia: "Son ladrones".

Sin embargo, esta información no tiene ningún fundamento real. La Policía Nacional ha intervenido de manera oficial para desmentir esta cadena de mensajes. A través de su perfil en la red social X, el cuerpo policial publicó el pasado 23 de octubre un comunicado en el que califica de "falso" el aviso que alerta de "supuestos ladrones que irían de puerta en puerta con la excusa de realizar un censo". La recomendación oficial es clara y directa: "No te alarmes, no reenvíes, acude a fuentes oficiales para verificar la información".

El origen de este bulo no es reciente ni exclusivo de España. Se trata de una versión modificada de una cadena de mensajes que circula desde 2024 en varios países de América Latina. Inicialmente, el falso aviso mencionaba a "empleados de Asuntos Internos" en lugar de censores estadísticos. Los gobiernos de Colombia y Ecuador ya habían tenido que desmentir esta misma alerta en su momento, confirmando que no existían registros de este modus operandi en sus territorios.

En el caso específico de España, el Ministerio del Interior ha confirmado que no hay ninguna constancia de que este tipo de estafa se haya producido en territorio nacional. La ausencia de denuncias o incidentes reales refuerza la tesis de que se trata únicamente de una cadena de desinformación sin base factual.

La versión más reciente del bulo hace referencia específica al Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina (INDECA). Este organismo también se vio obligado a salir al paso de la desinformación. El pasado 10 de julio de 2025, INDECA publicó un comunicado oficial en su perfil de X para aclarar que "las personas encuestadoras de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y de cualquier otro operativo estadístico oficial nunca solicitan datos biométricos ni toman fotos de sus informantes". El reconocido verificador argentino Chequeado también ha alertado sobre la falsedad de este mensaje.

Es importante destacar que los procedimientos oficiales de los organismos estadísticos nunca incluyen la solicitud de documentación en el domicilio de manera inesperada ni la toma de datos biométricos. Los censos y encuestas oficiales siguen protocolos estrictos que incluyen identificación oficial clara, citas previas y comunicación oficial por canales establecidos.

Este tipo de bulos, además de generar alarma social innecesaria, pueden tener efectos perjudiciales. Por un lado, desvían la atención de las fuerzas de seguridad hacía falsas alertas. Por otro, pueden crear una sensación de desconfianza hacia los trabajadores oficiales que sí realizan encuestas legítimas para la elaboración de estadísticas públicas.

Para protegerse de la desinformación y de posibles estafas reales, los expertos en seguridad recomiendan seguir una serie de pautas básicas. Ante la visita de cualquier persona que se identifique como funcionario, siempre se debe solicitar la documentación oficial y, si existe alguna duda, contactar directamente con la institución a la que supuestamente pertenece. Nunca se debe proporcionar información personal, bancaria o de identidad sin verificar previamente la legitimidad de la solicitud.

Además, es fundamental no reenviar mensajes de alerta sin contrastar su veracidad. La viralización de bulos contribuye a la propagación de la desinformación y puede causar pánico colectivo infundado. Las fuentes oficiales, como las cuentas verificadas de la Policía Nacional, el Ministerio del Interior o el Instituto Nacional de Estadística, son los únicos canales fiables para confirmar este tipo de informaciones.

Este incidente no es aislado. En los últimos meses han circulado por WhatsApp numerosas cadenas de mensajes que alertan sobre supuestos nuevos métodos de robo sin evidencia alguna. Entre ellos, se han desmentido bulos sobre la presencia de llaveros con números de teléfono en las puertas de las casas como señal para ladrones, o falsas alarmas sobre asaltos masivos en viviendas.

La rapidez con la que se propagan estos mensajes a través de aplicaciones de mensajería instantánea hace que la labor de verificación sea crucial. Las administraciones públicas y los medios de comunicación tienen la responsabilidad de desmentir rápidamente este tipo de informaciones para evitar que la desinformación se arraigue entre la ciudadanía.

En conclusión, el aviso que circula por WhatsApp sobre falsos empleados del Instituto Nacional de Estadística y Censos robando en domicilios es un bulo sin fundamento que ha sido desmentido por las autoridades españolas y argentinas. No existe evidencia de que este tipo de estafa se haya producido ni en España ni en otros países donde se ha difundido. La mejor defensa contra este tipo de desinformación es la cautela, la verificación en fuentes oficiales y la responsabilidad de no contribuir a la propagación de mensajes alarmistas sin confirmar su veracidad.

Referencias