Imágenes inéditas de la isla de Jeffrey Epstein revelan su oscuro interior

La Cámara de Representantes de EE.UU. publica fotografías y vídeos de la llamada 'isla de la pedofilia' que muestran habitaciones, una silla de dentista y detalles inquietantes

La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha desclasificado material visual nunca antes visto de la isla privada de Jeffrey Epstein, ubicada en el archipiélago de las Islas Vírgenes estadounidenses. Estas imágenes, difundidas por miembros demócratas del legislativo, ofrecen una visión sin precedentes del interior de la propiedad donde el financiero perpetró gran parte de sus crímenes sexuales.

El conjunto de fotografías y vídeos revela estancias íntimas de la mansión, incluyendo dormitorios y cuartos de baño, así como una sala equipada con una silla de dentista y máscaras. En otra estancia, una pizarra muestra palabras como "poder", "engaño" y "política", elementos que los investigadores consideran relevantes para reconstruir la dinámica de control ejercida por Epstein sobre sus víctimas.

Little St. James, nombre oficial de la isla, fue adquirida por Epstein durante la década de 1990 y se convirtió en su refugio privado. Con una extensión de apenas 0,3 kilómetros cuadrados, el acceso solo era posible mediante helicóptero o embarcación privada, lo que la convertía en un espacio prácticamente inaccesible y aislado. Según las investigaciones, el magnate visitaba la propiedad dos o tres veces mensuales antes de su primera condena, utilizándola como lugar donde trasladaba a mujeres jóvenes que, debido al aislamiento geográfico, carecían de posibilidades de escapar.

Entre los detalles más llamativos de las imágenes destaca un teléfono fijo con números de marcación rápida asignados a nombres como Darren, Rich, Mike, Patrick y Larry, cuya identidad y relación con Epstein aún están siendo investigadas. Estos pequeños elementos cotidianos forman parte del rompecabezas que las autoridades intentan completar para entender la magnitud de la red de complicidades que rodeaba al financiero.

Robert García, miembro del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, ha justificado la publicación de este material: "Estas nuevas imágenes ofrecen una visión inquietante del mundo de Jeffrey Epstein y su isla. Publicamos estas fotos y vídeos para garantizar la transparencia pública de nuestra investigación y ayudar a reconstruir el panorama completo de los horribles delitos cometidos". La decisión de hacer público este contenido responde a la demanda de claridad sobre un caso que ha generado innumerables teorías y especulaciones desde la muerte de Epstein en 2019.

El Comité de Supervisión no solo se ha centrado en la documentación visual. El pasado 18 de noviembre, solicitó a la fiscal general de las Islas Vírgenes estadounidenses toda la documentación, comunicaciones e información relacionada con las pesquisas sobre Epstein y su presunta cómplice, Ghislaine Maxwell, quien actualmente cumple condena en prisión federal por su participación en la trama de tráfico sexual.

Además de la información gubernamental, el comité ha recibido documentación de entidades financieras como J.P. Morgan y Deutsche Bank, que los demócratas planean hacer pública tras su revisión. Estos archivos podrían arrojar luz sobre las redes de financiación y los movimientos de capital que sustentaban las operaciones de Epstein, así como sobre posibles omisiones en la vigilancia de transacciones sospechosas.

La presión por la transparencia ha culminado en una iniciativa legislativa. El Congreso de Estados Unidos aprobó el mes pasado una ley, con apoyo bipartidista de republicanos y demócratas, que obliga al Departamento de Justicia a publicar los documentos del caso. Esta medida, que inicialmente enfrentó resistencia durante el mandato de Donald Trump, representa un paso significativo hacia el escrutinio público de una de las redes de abuso sexual más complejas de las últimas décadas.

La isla, apodada por los medios como "la isla de la pedofilia", ha sido objeto de numerosos rumores y testimonios de víctimas que describen un sistema organizado de explotación. La publicación de estas imágenes, aunque no incluye contenido explícito, permite visualizar el entorno físico donde se desarrollaron los abusos, contribuyendo a la comprensión de cómo el aislamiento y el lujo formaban parte de la estrategia de coacción.

La muerte de Epstein en su celda de la cárcel de Nueva York, oficialmente declarada como suicidio pero cuestionada por múltiples sectores, dejó sin respuestas directas sobre la extensión de su red de influencias. Sin embargo, cada nueva pieza de información, desde estas imágenes hasta los documentos bancarios, ayuda a construir un mapa más claro de las conexiones que permitieron que sus crímenes permanecieran impunes durante años.

La investigación continúa activa, con autoridades locales y federales trabajando para identificar a todas las víctimas y cómplices. La decisión de publicar material sensible como este refleja un cambio en la política de transparencia, reconociendo que la opacidad solo alimenta la desconfianza institucional. A medida que más documentos vean la luz pública, la presión sobre aquellos que facilitaron o participaron en los abusos de Epstein aumentará, en un proceso que busca justicia para las víctimas y rendición de cuentas para los responsables.

Referencias