Pisarello cuestiona prisión de Ábalos: 'Hay cosas que chirrían'

El portavoz de los Comuns en el Congreso critica el riesgo de fuga argumentado por el juez y alerta sobre las consecuencias en las mayorías parlamentarias

El portavoz de los Comuns en el Congreso de los Diputados, Gerardo Pisarello, ha expresado públicamente sus reservas sobre la decisión judicial de ordenar el ingreso en prisión preventiva del exministro socialista José Luis Ábalos y de su exasesor Koldo García. En una entrevista concedida al medio 3CatInfo, recogida por Europa Press, Pisarello ha señalado que existen aspectos de esta resolución que generan dudas legítimas, utilizando la expresión 'hay cosas que chirrían' para calificar la situación. La medida cautelar, adoptada por un juez de la Audiencia Nacional, se fundamenta en un presunto riesgo de fuga de ambos investigados, quienes están imputados en una trama de presuntos amaños en contratos públicos para la adquisición de material sanitario durante la pandemia. Para el dirigente de los Comuns, esta justificación no resulta del todo convincente, especialmente cuando no se habían apreciado indicios de fuga en las fases previas de la investigación. La declaración de Pisarello llega en un momento de gran tensión política, cuando la opinión pública sigue con atención cada desarrollo del caso conocido como 'Koldogate'. El portavoz ha enfatizado que esta es la primera ocasión en la que un juez decide privar de libertad a un diputado en funciones por estas circunstancias, una circunstancia que, a su juicio, altera de forma significativa las mayorías parlamentarias y plantea cuestiones sobre el equilibrio de poderes en el Estado español. La prisión preventiva de un parlamentario en ejercicio no es una medida que deba tomarse a la ligera, ya que incide directamente en la representación de los ciudadanos y en la capacidad de un partido político para ejercer su labor legislativa con normalidad. Pisarello ha matizado que su formación política mantiene una posición firme y clara contra la corrupción, habiéndose personado incluso como acusación en la causa judicial. Sin embargo, ha defendido que esta contundencia no debe suponer menoscabo de los derechos procesales y las garantías judiciales que asisten a cualquier investigado en un Estado de Derecho. El equilibrio entre la persecución penal de los delitos de corrupción y la preservación de las libertades fundamentales constituye uno de los principales desafíos para la democracia española en la actualidad. El líder de los Comuns ha puesto el foco en lo que considera una doble vara de medir por parte de la Justicia. Mientras que los políticos imputados reciben tratamientos severos y medidas cautelares drásticas, las empresas que participan en estas tramas corruptas no suelen recibir la misma contundencia judicial. Esta disparidad de criterios resulta preocupante para Pisarello, quien insiste en que la lucha contra la corrupción debe ser igual para todos los implicados, independientemente de su condición o de su poder económico. La ausencia de responsabilidades penales para las corporaciones que se benefician de los amaños en la contratación pública constituye un vacío legal que socava la eficacia de la persecución delictiva. En su intervención, el portavoz ha establecido un paralelismo con el caso de Santos Cerdán, secretario general del PSE-EE, quien también enfrentó decisiones judiciales controvertidas en el pasado reciente. Esta comparación refuerza la idea de que existen patrones repetitivos en la actuación judicial cuando se investigan a altos cargos políticos, generando percepciones de parcialidad o falta de proporcionalidad en las medidas adoptadas. Aunque Pisarello ha descartado que el caso Ábalos esté directamente vinculado con una supuesta financiación irregular del PSOE, ha defendido que la investigación debe llegar hasta sus últimas consecuencias. La transparencia y el esclarecimiento total de los hechos resultan imprescindibles para restablecer la confianza ciudadana en las instituciones. No obstante, ha lanzado un mensaje directo a los diputados catalanes en el Congreso, instándoles a no permitir que PP y Vox capitalicen políticamente esta situación. El portavoz de los Comuns ha aprovechado la coyuntura para criticar duramente la posición adoptada por Junts per Catalunya en una reciente votación sobre la senda de déficit. Para Pisarello, resulta incomprensible que un partido catalán decida alinearse con las formaciones de derecha que, precisamente, han sido las que más han perseguido judicial y políticamente al independentismo. Esta alianza táctica, según su interpretación, pone en riesgo inversiones cruciales para Cataluña y debilita el frente común contra el centralismo autoritario. La decisión de Junts de votar en contra de la propuesta de déficit, que incluía importantes partidas para la comunidad autónoma, ha generado malestar en el espacio progresista y soberanista. Pisarello ha calificado esta postura como un error estratégico que solo beneficia a los intereses del bloque conservador y de extrema derecha. El portavoz ha recordado que tanto el PP como Vox han sido partidarios de medidas que han afectado directamente a los derechos de los catalanes, incluyendo la aplicación del artículo 155 de la Constitución y el procesamiento de líderes independentistas. En este contexto, la coherencia política y la defensa de los intereses nacionales de Cataluña deberían primar sobre cualquier otra consideración táctica o partidista. La complejidad del caso Koldo García y su repercusión en la política española pone de manifiesto la interconexión entre la justicia penal y la estabilidad de las instituciones democráticas. La prisión preventiva de un diputado electo no solo afecta a la persona investigada, sino que tiene consecuencias colectivas que trascienden el ámbito estrictamente judicial. Pisarello ha insistido en que, mientras se persigue la corrupción con determinación, es necesario preservar el funcionamiento regular de las Cortes y evitar que las decisiones judiciales alteren el equilibrio político resultante de las urnas. La democracia española, en su opinión, necesita fortalecer sus mecanismos de control y transparencia sin caer en prácticas que puedan interpretarse como instrumentalización de la Justicia con fines políticos. El debate generado por esta causa judicial refleja las tensiones inherentes a un sistema que debe conciliar la independencia del poder judicial con la separación de poderes y la representación popular. Para los Comuns, la solución pasa por una reforma profunda de la legislación sobre contratación pública, la introducción de mecanismos efectivos de prevención de la corrupción y la garantía de que todas las partes implicadas, públicas y privadas, reciban un trato equitativo ante la ley. Solo mediante una aproximación integral y rigurosa será posible restablecer la confianza ciudadana y asegurar que casos como el de Ábalos no se repitan en el futuro. La responsabilidad política y la rendición de cuentas deben ser valores irrenunciables para cualquier formación que se precie de democrática.

Referencias