Los trabajadores de TV3 y Catalunya Ràdio respaldan masivamente sus marcas histó

El 89,9% del personal participante en la consulta rechaza la desaparición de las señas de identidad de los medios públicos catalanes ante la implantación de la marca 3Cat

Los profesionales de los medios públicos catalanes han emitido un rotundo respaldo a las señas de identidad que han construido durante décadas. La consulta convocada por los representantes de la plantilla de TV3 y Catalunya Ràdio ha arrojado un resultado contundente: casi nueve de cada diez trabajadores participantes exigen que las marcas históricas continúen plenamente activas en todas las plataformas.

La polémica surge de la reciente implantación de 3Cat como marca paraguas de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA). Desde la dirección se presenta esta iniciativa como una estrategia de unificación y modernización, pero entre los profesionales ha generado una honda preocupación: temen que este nuevo paraguas acabe eclipsando y, eventualmente, desplazando las marcas que han configurado la identidad de los medios públicos catalanes durante más de tres décadas.

Ante esta situación, los comités de empresa decidieron consultar directamente a la base. La pregunta formulada era clara y directa: «¿Está de acuerdo en que TV3 y Catalunya Ràdio, y todas sus marcas, continúen plenamente activas y visibles tanto en antena como en plataforma, las aplicaciones y las redes sociales?». Una cuestión que iba al núcleo del debate: la supervivencia visible de las señas de identidad históricas.

El proceso de votación, desarrollado de forma telemática durante toda la jornada del jueves, ha movilizado a una parte significativa de la plantilla. La participación alcanzó el 63,27%, una cifra notable que refleja el interés y la implicación de los profesionales con el futuro de sus medios. De los votos emitidos, el 89,86% se decantó por el «sí», mientras que solo un 5,40% votó en contra y el 4,64% restante optó por el voto en blanco.

Este resultado, lejos de ser una simple formalidad, representa una toma de posición sin ambages. Desde el comité de empresa celebran que la plantilla haya votado «más TV3 y Catalunya Ràdio que nunca», interpretando el dato como una defensa apasionada de la identidad profesional y colectiva. El mensaje es inequívoco: los trabajadores no están dispuestos a permitir que las marcas que han construido con su trabajo se diluyan en una estrategia corporativa que perciben como amenazante.

El censo de votantes incluía a las plantillas de TV3, Catalunya Ràdio y la Fundació la Marató. Sin embargo, los profesionales de la CCMA no han podido ejercer su derecho al voto «porque la dirección no les ha facilitado el censo», según denuncian los representantes sindicales. Esta exclusión ha generado malestar, aunque no ha mermado el impacto del resultado.

Paralelamente, el apoyo ha trascendido la plantilla activa. Un grupo de 324 profesionales jubilados y exempleados ha entregado sus firmas en solidaridad con la causa, evidenciando que la preocupación por el futuro de las marcas históricas une generaciones de trabajadores de los medios públicos.

Los representantes de los trabajadores interpretan este resultado como una herramienta de presión contundente. «Ahora, deben escuchar la voz de los trabajadores, corregir la política de marcas y respetar la función de los medios sin ocultar ni menospreciar TV3 y Catalunya Ràdio ni ahora ni en el futuro», afirman rotundamente. El mensaje va dirigido directamente a la cúpula directiva, a quienes reclaman una rectificación en la estrategia de branding.

En un comunicado interno, el comité ha agradecido la masiva participación y el compromiso demostrado con la defensa de los medios públicos. Se espera que durante las próximas horas emitan un comunicado más detallado donde analicen las implicaciones de esta victoria del «sí» y las próximas acciones a emprender.

La respuesta de la dirección no se ha hecho esperar. Poco después de conocerse los resultados, desde 3Cat han reiterado su compromiso con la estrategia marcada: «continuar manteniendo el compromiso de impulsar y hacer convivir la marca 3Cat» tal como han defendido interna y públicamente. En su comunicado, insisten en que la marca paraguas aglutinará todos los contenidos de manera conjunta con el resto de marcas de la corporación.

Curiosamente, la dirección coincide con los trabajadores en un punto fundamental: la necesidad de mantener «activas y visibles» las marcas históricas. En su escrito, al que ha tenido acceso esta redacción, enfatizan que TV3 y Catalunya Ràdio son «plenamente vigentes» y están «más vivas que nunca». Sin embargo, esta aparente coincidencia no disipa las tensiones, ya que los trabajadores perciben que la coexistencia planteada por la dirección puede ser una vía hacia la desaparición gradual de las señas identitarias.

El debate subyacente trasciende lo puramente corporativo. TV3 y Catalunya Ràdio no son simples marcas comerciales, sino instituciones que han jugado un papel crucial en la configuración de la identidad cultural y nacional de Cataluña. Desde su creación, han sido vehículos de la lengua catalana, la cultura propia y, en momentos clave, de las aspiraciones colectivas de la sociedad catalana. Por eso, cualquier modificación en su estructura de marcas genera inquietudes legítimas.

Los profesionales argumentan que la visibilidad en antena, en las aplicaciones móviles y en las redes sociales es esencial para mantener el vínculo con la audiencia. La preocupación es que una marca corporativa genérica como 3Cat, por muy bien intencionada que esté, diluya la conexión emocional y de confianza que las audiencias han construido con TV3 y Catalunya Ràdio durante décadas.

La participación del 63,27% demuestra que esta no es una reivindicación marginal. En consultas laborales de este tipo, superar el 60% de participación es un éxito rotundo que legitima el resultado. El hecho de que casi nueve de cada diez votantes se hayan posicionado a favor del mantenimiento de las marcas históricas convierte esta consulta en un mandato claro para los representantes sindicales.

La estrategia de marca de la CCMA se enmarca en un contexto de transformación digital donde las fronteras entre televisión, radio y plataformas online se difuminan. La dirección argumenta que unificar bajo 3Cat simplifica la oferta, mejora la eficiencia y posiciona mejor a la corporación en el competitivo mercado audiovisual. Sin embargo, los trabajadores contraponen que esta eficiencia no debe lograrse a costa de la identidad.

El conflicto refleja una tensión habitual en las organizaciones mediáticas públicas: la necesidad de modernización y adaptación al entorno digital versus la preservación de la identidad y el legado institucional. Mientras la dirección apuesta por la integración y la unificación, la plantilla defiende la diferenciación y la visibilidad de las marcas históricas.

La consulta, aunque no vinculante legalmente, tiene un peso político y simbólico indiscutible. Proporciona a los representantes de los trabajadores un argumento de autoridad para las negociaciones con la dirección. No es solo una opinión, es una decisión mayoritaria y democrática de la plantilla.

El próximo paso será ver cómo responde la dirección de la CCMA a este revés. ¿Mantendrá su rumbo actual o buscará fórmulas de compromiso que satisfagan las demandas de los profesionales? La historia de las relaciones laborales en los medios públicos sugiere que los movimientos de plantilla pueden modificar políticas corporativas, especialmente cuando cuentan con un respaldo tan abrumador.

Mientras tanto, los trabajadores han demostrado que están organizados, movilizados y dispuestos a defender lo que consideran patrimonio profesional y colectivo. La consulta ha servido también para reforzar la cohesión interna y para recordar a la dirección que cualquier cambio estratégico debe contar con el respaldo de quienes lo implementan día a día.

El debate sobre el futuro de las marcas de la CCMA está lejos de concluir. Con un 89,86% de la plantilla en contra de la desaparición de TV3 y Catalunya Ràdio, la dirección se enfrenta a una disyuntiva: mantener su estrategia de marca arriesgándose a un conflicto laboral prolongado, o buscar una reconciliación que preserve tanto la unidad corporativa como las identidades históricas. Lo que está claro es que los profesionales han hablado claro, y su voz no puede ser ignorada.

Referencias