Drena De Niro culpa a Internet por la muerte de su hijo Leandro

La actriz reflexiona sobre la influencia de las redes sociales en la tragedia de su hijo de 19 años

Más de un año después de la pérdida de su hijo, Drena De Niro ha vuelto a abrir su corazón para hablar sobre el devastador episodio que cambió su vida para siempre. El 2 de julio de 2023, Leandro De Niro Rodríguez, de apenas 19 años, fue hallado sin vida en su apartamento neoyorquino víctima de una sobredosis accidental. Ahora, la hija mayor de Robert De Niro ha concedido una entrevista al medio Page Six donde apunta directamente a la actividad digital de su hijo como uno de los factores clave que desencadenaron la fatal desgracia.

Durante la conversación, Drena describió un cambio drástico y repentino en el comportamiento de Leandro durante los meses previos a su fallecimiento. Aunque reconoció que el joven «disfrutaba fumando cannabis, saliendo de fiesta y pasándolo bien», la madre percibió algo mucho más profundo y preocupante que la llevó a sospechar que algo no funcionaba correctamente. «Se descompuso tan rápido que supe que algo no estaba bien, y sabía que tenía algo que ver con lo que estaba haciendo en Internet», declaró con rotundidad.

La actriz, también conocida por su trabajo en el mundo del cine, mencionó específicamente TikTok como una de las plataformas que su hijo frecuentaba asiduamente. Según su testimonio, el adolescente experimentó una transformación en su personalidad que fue «tan rápida» que le generó una inmediata alarma parental. Esta afirmación sitúa el debate en el centro de la controversia sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental juvenil y su posible relación con conductas de riesgo.

La problemática de la dependencia no era ajena a la familia. Drena reveló que Leandro había completado un programa de rehabilitación con anterioridad, pero la experiencia resultó ser negativa, lo que complicaba la posibilidad de enfrentar un nuevo proceso terapéutico. «Estaba considerando ingresar nuevamente en rehabilitación», confesó la madre, quien aseguró que, a pesar de las reticencias, el joven era consciente de su situación y necesitaba ayuda urgente. «Él quería ayuda. Sabía que estaba sobrepasado. No creo ni siquiera que entendiera por qué. Creo que estuvo expuesto a sustancias mucho más fuertes de las que conocía», añadió con dolor.

La investigación oficial confirmó las peores sospechas. El informe forense de Nueva York estableció que la causa de la muerte fue la toxicidad producida por una combinación letal de fentanilo, bromazolam, alprazolam, 7-aminoclonazepam, ketamina y cocaína. Días después del deceso, Drena utilizó su cuenta de Instagram para denunciar públicamente que a su hijo le habían vendido pastillas contaminadas con fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente, a sabiendas de su peligrosidad.

La justicia tardó, pero llegó. En octubre de 2024, casi dos años después de la tragedia, las autoridades arrestaron a cinco personas vinculadas con el caso. Sin embargo, la respuesta de Drena no fue la de venganza o satisfacción. La actriz calificó los arrestos como «muy extraños» y «agridulces», dejando claro que no le proporcionan ningún tipo de consuelo. «No estoy interesada en arruinar la vida de un joven de 24 años», manifestó, mostrando una compasión que sorprende en medio de su propio dolor.

Su declaración sobre la justicia fue contundente: «Si vas a vender drogas a jóvenes, no importa si las fabricaste o si sabías lo que contenían: estás tomando un riesgo». Esta reflexión pone el foco en la responsabilidad compartida en la crisis de adicciones que azota a la sociedad estadounidense y, por extensión, a gran parte del mundo occidental.

El trauma para Drena no terminó con la muerte de Leandro. La viralización de la noticia supuso una nueva forma de violencia para la familia. «Fue doloroso y violento escuchar los comentarios horribles de la gente», reconoció. Sin embargo, decidió transformar ese sufrimiento en una oportunidad para visibilizar el problema. «Parte de mí pensó: ‘Él no será un titular cruel. Haré que sepan quién era este chico, y también sobre todos los padres que están perdiendo a sus hijos’», explicó con determinación.

La entrevista también ofreció una mirada íntima a la relación entre Leandro y su abuelo, el legendario actor Robert De Niro. Aunque no se profundizó en detalles, Drena dejó claro que su hijo representaba una pieza fundamental en la estructura familiar, y que su ausencia ha dejado un vacío irreparable.

Este caso no solo pone de manifiesto la tragedia personal de una de las familias más conocidas de Hollywood, sino que también refleja una crisis social mucho más amplia. La combinación de presión digital, pandemia, acceso fácil a sustancias adulteradas y un sistema de salud mental deficiente crea un caldo de cultivo perfecto para desenlaces fatales como el de Leandro.

La reflexión de Drena De Niro sirve como una advertencia para otros padres y como un llamamiento a la sociedad para que tome conciencia de los peligros ocultos que acechan a los jóvenes en el entorno digital. Su historia demuestra que ni el estatus social ni el éxito económico protegen contra la devastación de la adicción y la pérdida.

En un mundo donde las pantallas cada vez sustituyen más a la interacción humana directa, la voz de una madre que ha perdido a su hijo cobra una relevancia especial. No busca culpables fáciles, sino comprender y alertar. No clama por venganza, sino por justicia con compasión. Y sobre todo, quiere que su hijo sea recordado no como una estadística o un titular sensacionalista, sino como el joven que fue, con sus luchas, sus esperanzas y su lugar en el corazón de quienes lo amaban.

Referencias