Jordi Sevilla pide pasar página de Pedro Sánchez y acusa al Gobierno de populista

El exministro socialista, que fuera cercano colaborador del presidente, critica la deriva del PSOE y la falta de políticas redistributivas en una entrevista con Onda Cero

El exministro de Administraciones Públicas y antiguo asesor de Pedro Sánchez, Jordi Sevilla, ha lanzado una serie de críticas demoledoras contra la gestión del presidente del Gobierno y la dirección actual del PSOE. En una entrevista concedida a Carlos Alsina para el programa 'Más de uno' de Onda Cero, el político catalán ha expresado su malestar con la situación política nacional e internacional, abordando sin tapujos los escándalos de corrupción que afectan al partido socialista y la necesidad de un cambio de rumbo.

Sevilla, que fuera uno de los principales valedores de Sánchez durante sus inicios en la política nacional, no ha ocultado su frustración con la deriva que ha tomado tanto el Gobierno como la formación socialista. Sus palabras reflejan el descontento de un sector del PSOE que se siente ajeno a las decisiones actuales y preocupado por el futuro de la formación.

Malestar y desconexión política

El exministro ha reconocido abiertamente que se encuentra "cabreado" por dos motivos fundamentales. Por un lado, la situación internacional, donde el orden mundial experimenta transformaciones negativas que, según su visión, los líderes políticos españoles afrontan con llamamientos a la confrontación en lugar de buscar soluciones consensuadas.

Por otro lado, Sevilla ha mostrado su preocupación por la creciente desigualdad en España, un fenómeno que ha quedado patente en el último informe publicado por Cáritas. Para el político catalán, existe una desconexión total entre los problemas reales de los ciudadanos y las actuaciones de la clase política, una brecha que, a su juicio, está minando la confianza en las instituciones democráticas.

Esta sensación de distanciamiento entre la ciudadanía y los representantes políticos constituye el núcleo de su crítica. Sevilla considera que mientras la gente sufre las consecuencias de la precariedad laboral, la inflación y la dificultad de acceso a la vivienda, los políticos se enfrascan en debates partidistas que no resuelven las necesidades urgentes de la población.

Corrupción y la necesidad de un relevo generacional

El exministro no ha eludido el tema de los escándalos de corrupción que han salpicado al PSOE en los últimos meses. Para Sevilla, estos casos no son hechos aislados, sino que forman parte de un argumentario que refuerza la necesidad de pasar página dentro del Partido Socialista.

En este sentido, ha sido tajante: al igual que se hizo con líderes anteriores en momentos de crisis, "hay que empezar a pensar en pasar página de Pedro Sánchez". Esta afirmación, contundente y sin ambages, refleja una corriente de opinión creciente dentro del propio partido que considera que la etapa del actual presidente del Gobierno está llegando a su fin.

Sevilla ha señalado que existe una sensación generalizada en las filas socialistas de que el ciclo de Pedro Sánchez como líder del PSOE se agota. Esta percepción, según el exministro, no se limita a los militantes de base, sino que alcanza a buena parte de la cúpula del partido, donde la incomodidad con la gestión actual es cada vez más evidente.

Defensa personal y crítica al acoso institucional

A pesar de su dureza con la gestión de Sánchez, Sevilla ha querido dejar claro que no cuestiona la honestidad personal del presidente. "Por lo que conozco a Pedro no le veo metiendo la mano en la caja", ha afirmado tajantemente, descartando que el jefe del Ejecutivo esté directamente implicado en los casos de corrupción.

Sin embargo, el exministro ha denunciado que algunas de las denuncias contra el entorno más cercano al presidente, incluidos su mujer y su hermano, forman parte de una operación de acoso y derribo "no democrático" contra el Gobierno. Esta afirmación sugiere que, en su opinión, existen fuerzas políticas y mediáticas que están utilizando tácticas poco ortodoxas para debilitar la institución del Ejecutivo.

Acusación de populismo y ausencia de políticas socialdemócratas

Uno de los aspectos más contundentes de la entrevista ha sido cuando Sevilla ha calificado al actual Gobierno de "gobierno populista". Según su análisis, la Administración vende sus políticas como progresistas, pero la realidad sobre el terreno muestra un deterioro de las condiciones laborales y de vida de gran parte de la población.

El exministro ha argumentado que no se están aplicando políticas de redistribución socialdemócrata efectivas. A pesar del crecimiento económico general, este no se traduce en mejoras reales para la mayoría de los ciudadanos, sino que se concentra en determinados sectores, aumentando así la brecha social.

Esta crítica alude directamente a la esencia del proyecto de Sánchez, cuestionando si realmente se está gobernando desde una perspectiva socialdemócrata o si, por el contrario, se ha optado por un discurso progresista que no se materializa en medidas concretas de redistribución de la riqueza.

La oposición y la necesidad de grandes acuerdos

Aunque ha sido duro con el Gobierno, Sevilla también ha cargado contra el rol negativo de la oposición, especialmente del Partido Popular. Sin embargo, ha enfatizado la necesidad de alcanzar acuerdos de Estado en temas fundamentales como la crisis de la vivienda.

El exministro ha asegurado que la problemática del acceso a la vivienda no tiene solución sin un pacto entre PP y PSOE. En una muestra de confianza en su capacidad de mediación, ha afirmado: "me comprometo a que en dos tardes los pongo de acuerdo", subrayando que la gravedad del problema requiere dejar a un lado las diferencias partidistas.

Desencanto interno y personalización del poder

Sobre la situación interna del PSOE, Sevilla ha sido crudo: "yo sigo militando en el PSOE, pero veo desencanto, gente que se ha ido yendo y que al final el partido ya no existe, es Pedro Sánchez". Esta frase resume la percepción de que el partido se ha convertido en una herramienta personal del presidente, perdiendo su identidad colectiva y su estructura tradicional.

El exministro ha señalado que muchos militantes se sienten incómodos y decepcionados con el rumbo de la legislatura y la gestión del partido. Esta desafección interna, según su análisis, está provocando una sangría de afiliados que ven con desconcierto cómo el PSOE se aleja de sus principios fundacionales.

La ruptura con Sánchez: del apoyo inicial al distanciamiento

Carlos Alsina ha indagado en la evolución de la relación entre ambos políticos. Sevilla, que apoyó a Sánchez desde sus inicios y tras su destitución como secretario general del PSOE, ha marcado un punto de inflexión concreto: "estuve con él hasta que da el abrazo a Pablo Iglesias".

Este momento, referido al acercamiento con Unidas Podemos, marca para Sevilla el inicio de la deriva populista del partido. Desde entonces, su distanciamiento con el líder socialista ha sido creciente, culminando en las críticas que ahora formula abiertamente.

Una voz crítica en el seno del socialismo

Las declaraciones de Jordi Sevilla reflejan las tensiones internas que vive el PSOE en la actualidad. Su posición, lejos de ser un caso aislado, representa la voz de un sector socialista preocupado por la personalización del poder, la ausencia de políticas redistributivas efectivas y la necesidad de recuperar la esencia socialdemócrata del partido.

El exministro ha concluido su intervención con un llamamiento a la reflexión dentro del PSOE, instando a considerar seriamente un relevo generacional y político que devuelva al partido su identidad colectiva y su conexión con las clases populares.

Referencias