Una explosión de gran magnitud sacudió este viernes por la mañana el polígono industrial La Borda de Caldes de Montbui, en la comarca del Vallès Oriental. El estallido, que se produjo pocos minutos antes de las siete y cuarto, originó un voraz incendio en una nave dedicada al tratamiento de residuos industriales que ha sido completamente consumida por las llamas.
El teléfono de emergencias 112 recibió hasta 80 avisos telefónicos de vecinos alarmados por el estruendo y la columna de humo visible desde diversos puntos de la comarca. Ante la gravedad de la situación, Protecció Civil activó el nivel de prealerta del plan Procicat, movilizando un importante dispositivo de emergencias.
La respuesta inmediata de los servicios de emergencia ha sido contundente. Hasta el lugar se desplazaron diecisiete unidades de los Bombers de la Generalitat, que trabajaron durante más de dos horas para controlar el fuego y evitar que se propagara a las naves colindantes. El trabajo de extinción se vio complicado por la naturaleza de los materiales almacenados en la instalación, ya que la empresa trabaja con productos químicos en su proceso de reciclaje.
Paralelamente, el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) desplegó un dispositivo sanitario sin precedentes en la zona: ocho ambulancias, un helicóptero medicalizado y un equipo conjunto de SEM y Bombers. Gracias a esta rápida intervención, tres trabajadores de la empresa fueron estabilizados y evacuados con urgencia al Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, donde ingresaron en estado grave.
El incidente ha provocado importantes repercusiones en la movilidad de la zona. La carretera C-59 permaneció cortada en ambos sentidos entre los kilómetros 12 y 13 durante más de dos horas, hasta aproximadamente las nueve y media de la mañana. Esta interrupción generó retenciones significativas también en la autopista AP-7 entre Cerdanyola y Barberà del Vallès en dirección Girona, en el tramo de salida hacia el polígono industrial.
Los Mossos d'Esquadra desplegaron cinco patrullas para regular el tráfico y establecer desvíos alternativos por el interior del municipio, mientras que la Policía Local de Caldes de Montbui cortó las calles adyacentes para facilitar las labores de extinción y garantizar la seguridad de los operativos.
La nave siniestrada pertenece a Tractament de Subproductes Industrials, empresa especializada en la gestión de residuos químicos ubicada en la calle Garraf del polígono. Los bombers han tenido que utilizar maquinaria pesada para retirar palés y material combustible de los alrededores, creando una zona de seguridad que impidiera el avance del fuego hacia otras instalaciones.
A pesar de la intensidad del incendio y la visibilidad del humo desde múltiples puntos del municipio y comarca vecina, Protecció Civil no ha decretado el confinamiento de la población. No obstante, las autoridades han emitido recomendaciones claras a los residentes: mantener puertas y ventanas cerradas para evitar la entrada de humo, no acercarse al perímetro de seguridad y seguir en todo momento las indicaciones de los cuerpos de emergencia.
Las causas exactas que desencadenaron la explosión aún están por determinar. Los técnicos de investigación de incendios de los Bombers de la Generalitat ya han iniciado los trabajos periciales para esclarecer las circunstancias del accidente, aunque los primeros indicios apuntan a la manipulación de sustancias químicas durante las operaciones habituales de la planta.
El alcalde de Caldes de Montbui, Isidre Pujol, se ha desplazado al lugar para coordinar las acciones municipales y ha expresado su preocupación por el estado de los heridos. "Nuestra prioridad absoluta es la salud de los afectados y garantizar la seguridad de todos los vecinos", ha manifestado el edil, que ha agradecido la rápida respuesta de todos los cuerpos implicados.
El incidente ha generado una profunda conmoción en la comunidad local. Vecinos de las zonas residenciales próximas al polígono han relatado cómo la explosión les sorprendió en plena rutina matutina, describiendo un estruendo comparable al de un trueno seguido de una nube de humo negro visible desde kilómetros a la redonda.
La empresa afectada, Tractament de Subproductes Industrials, lleva más de dos décadas operando en el polígono de Caldes de Montbui. Su actividad se centra en el tratamiento de residuos peligrosos y no peligrosos generados por la industria, lo que explica la presencia de materiales químicos en sus instalaciones.
Este suceso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad industrial en polígonos que conviven con zonas residenciales. Asociaciones vecinales ya han anunciado que solicitarán un informe detallado sobre las condiciones de seguridad de las empresas con actividades de riesgo en el municipio.
El dispositivo de emergencias ha comenzado a retirarse pasadas las diez de la mañana, una vez confirmado que el fuego estaba completamente extinguido y no existía riesgo de rebrote. Los trabajos de ventilación de la zona y retirada de escombros continuarán durante las próximas horas.
Las autoridades han habilitado un punto de información para familiares de los trabajadores de la empresa y para cualquier vecino que necesite asesoramiento sobre posibles afectaciones. El teléfono 112 permanece activo para atender consultas relacionadas con el incidente.
La investigación judicial, que ha recaído en los Mossos d'Esquadra, intentará determinar si ha habido negligencia en el cumplimiento de las normativas de seguridad industrial. Mientras tanto, el sector empresarial del polígono ha mostrado su solidaridad con la empresa afectada y con los trabajadores heridos.
Este trágico accidente recuerda la importancia de reforzar los protocolos de seguridad en instalaciones que manipulan sustancias peligrosas y la necesidad de mantener dispositivos de emergencia ágiles y eficaces que puedan responder con la máxima celeridad ante situaciones críticas. La coordinación entre los diferentes cuerpos ha sido clave para evitar un desenlace aún más grave.