La localidad malagueña de Torrox, en la comarca de la Axarquía, vive hoy una jornada de profundo duelo tras el fallecimiento de cuatro miembros de una misma familia a causa de un escape de gas en su domicilio. Los hechos ocurrieron este martes en una vivienda del casco histórico del municipio, donde residía una pareja de origen marroquí junto a sus dos hijos adolescentes.
Los cuerpos sin vida fueron localizados minutos después de las tres de la tarde en el interior del piso situado en la calle Pontil, una zona céntrica del pueblo. Las víctimas, que llevaban más de veinte años viviendo en la comarca, habían alquilado esta vivienda desde hace aproximadamente dieciocho meses, tras mudarse desde la cercana localidad de El Morche.
El descubrimiento se produjo gracias a la alerta de una vecina del edificio, que vive en la planta superior. La mujer, que contaba con una llave de la vivienda que le había facilitado la familia, accedió al piso ante la inquietud generada por las ausencias injustificadas durante toda la mañana. El padre no se había presentado en su puesto de trabajo en la construcción, mientras que los dos jóvenes no habían acudido a sus respectivos centros educativos. Los intentos de contacto telefónico habían resultado infructuosos, y la madre, conocida por su activa participación en la vida del barrio, tampoco respondía.
La comunidad se moviliza
La noticia se extendió rápidamente por las estrechas calles del casco antiguo, donde más de un centenar de vecinos se congregaron durante toda la tarde en las inmediaciones del inmueble. La conmoción era palpable entre los residentes de Torrox, municipio de algo más de 21.500 habitantes que se caracteriza por su fuerte tejido social. Cinco patrullas de la Guardia Civil se desplazaron hasta el lugar para coordinar las actuaciones mientras las autoridades judiciales procedían al levantamiento de los cadáveres.
El Ayuntamiento de Torrox no ha tardado en reaccionar y ha decretado tres días de luto oficial como muestra de duelo institucional por esta tragedia que ha sacudido a la localidad.
Perfil de las víctimas
La familia, de origen marroquí pero arraigada en la zona desde hace dos décadas, estaba perfectamente integrada en la comunidad. Los dos hijos habían nacido ya en España, por lo que eran ciudadanos de pleno derecho que habían crecido en la comarca de la Axarquía.
El padre, de unos cuarenta años, se dedicaba profesionalmente a la construcción. Era un trabajador conocido y apreciado en el sector. La madre, por su parte, se ocupaba del hogar y mantenía una activa relación con el vecindario, participando en la vida diaria del barrio.
El hijo menor, de 17 años, cursaba sus estudios en el instituto Jorge Guillén de Torrox. Sus compañeros de clase, consternados, se han concentrado ante el domicilio familiar para mostrar su apoyo y recuerdo. El adolescente era un apasionado del fútbol y llevaba varios años defendiendo la posición de lateral derecho en el Atlético Torroxeño, filial juvenil del Club Torrox. La entidad deportiva ha emitido un comunicado oficial en el que califica al joven como un jugador "con un futuro prometedor" y "una gran persona, apreciada por compañeros, cuerpo técnico y toda la familia rojilla".
El hijo mayor, Moha, de 19 años, había emprendido su propio camino profesional. El joven regentaba una peluquería en Torrox Costa, la zona costera del municipio, demostrando una temprana vocación empresarial. Paralelamente, combinaba su trabajo con estudios de Mecánica Electrónica en el IES Juan de la Cierva de Vélez-Málaga, mostrando así su compromiso con la formación y el desarrollo profesional.
El protocolo de emergencia
El servicio de Emergencias 112 Andalucía recibió la alerta a las 15.20 horas aproximadamente. La llamada advertía de un "posible escape de gas" y solicitaba asistencia sanitaria urgente para varias personas que habían sido encontradas en el suelo de una vivienda. Los servicios de emergencia activaron el protocolo correspondiente, aunque desafortunadamente no pudieron hacer nada por salvar las vidas de los cuatro miembros de la familia.
Varios vecinos han confirmado a los medios que los efectos del gas fueron letales en cuestión de horas, probablemente durante la noche anterior al descubrimiento. La naturaleza silenciosa e invisible de este tipo de fugas convierte estos accidentes en especialmente peligrosos, ya que las víctimas pueden perder el conocimiento sin percibir el peligro.
Impacto en la comunidad
La tragedia ha dejado una huella imborrable en Torrox. La pérdida de una familia joven y en plena actividad vital ha generado una ola de solidaridad y dolor compartido. El municipio, que cuenta con una importante población de origen extranjero perfectamente integrada, ha mostrado su rechazo a cualquier tipo de discriminación y ha reafirmado su carácter acogedor.
El deporte local también vive sus horas más tristes. El Club Torrox y su filial juvenil han perdido a uno de sus prometedores futbolistas, mientras que el sector de la hostelería y servicios de Torrox Costa lamenta la pérdida de un joven emprendedor.
La importancia de la seguridad doméstica
Este lamentable suceso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de extremar las precauciones con las instalaciones de gas en el hogar. Los expertos recomiendan revisiones periódicas de calderas y estufas, la instalación de detectores de gas, y una adecuada ventilación de los espacios. En viviendas de construcción antigua, como las del casco histórico de muchos pueblos andaluces, las instalaciones pueden presentar un mayor riesgo si no se mantienen correctamente.
Los técnicos en instalaciones de gas recomiendan revisiones anuales por personal cualificado, especialmente antes del inicio de la temporada de frío. Los detectores de monóxido de carbono y gas natural, con alarmas acústicas, son dispositivos que pueden salvar vidas y su instalación es obligatoria en muchas comunidades autónomas para nuevas construcciones. No obstante, en el parque de vivienda antigua, como ocurre en numerosas zonas históricas de Andalucía, su presencia es aún reducida.
Una jornada de duelo
Durante los próximos tres días, Torrox lucirá sus banderas a media asta. El Ayuntamiento ha convocado a la ciudadanía a un acto de recuerdo y ha ofrecido apoyo psicológico a los afectados directos y a los vecinos más próximos. La tragedia ha unido aún más a una comunidad que ya de por sí mantenía fuertes lazos.
La Guardia Civil continúa con la investigación para determinar las causas exactas del escape, aunque todo apunta a una fuga accidental sin signos de criminalidad. Los resultados de la autopsia confirmarán las causas del fallecimiento, aunque las hipótesis preliminares apuntan claramente a la intoxicación por gas.
Mientras tanto, los vecinos de la calle Pontil y de todo Torrox intentan sobreponerse al impacto de haber perdido a una familia que, en apenas dos décadas, se había convertido en parte esencial del tejido social de la localidad. Sus historias, sus proyectos y sus sueños quedan ahora en el recuerdo de quienes les conocieron.