El pasado lunes, El Hormiguero recibió a uno de los actores más populares de Hollywood. Chris Pratt acudió al programa de Pablo Motos para promocionar su último proyecto cinematográfico, 'Sin piedad'. Sin embargo, la conversación derivó hacia uno de los roles más significativos de su trayectoria profesional: el icónico Peter Quill, también conocido como Star-Lord, en Guardianes de la Galaxia.
Durante la entrevista, el actor estadounidense reveló un episodio desconocido hasta ahora que casi le hace perder la oportunidad de encarnar al líder del grupo de superhéroes más dispar del Universo Cinematográfico de Marvel. Su declaración sorprendió al público presente en el plató y a los espectadores, desvelando la vulnerabilidad que incluso las estrellas de cine experimentan ante los castings.
El miedo a la repetición del fracaso
Pratt explicó que su relación con Marvel no comenzó con Guardianes de la Galaxia. Previamente, el actor había participado en varios procesos de selección para otros personajes del universo de superhéroes, sin éxito. Estos rechazos previos generaron en él una inseguridad que casi le hace desistir de presentarse para el papel de Peter Quill.
"Cuando me enteré de ese casting, por miedo dije no quiero hacerlo porque me van a volver a rechazar", reconoció el actor con total sinceridad. Esta confesión pone de manifiesto la presión psicológica que soportan los intérpretes en la industria del entretenimiento, donde el rechazo forma parte del día a día, pero puede generar secuelas emocionales significativas.
La decisión de Pratt de no presentarse inicialmente no fue una cuestión de desinterés por el proyecto, sino un mecanismo de autodefensa. La repetición de fracasos anteriores había minado su confianza, creando una barrera emocional que le impedía vislumbrar el potencial que el papel ofrecía. Esta situación es común entre profesionales del sector, donde la competencia es feroz y las oportunidades, limitadas.
El giro que cambió todo
Afortunadamente para los fans del cine de superhéroes, la historia no terminó ahí. Aunque Pratt no especificó en la entrevista quién o qué le hizo cambiar de opinión, su presencia en la película demuestra que superó sus temores. El proceso de casting de Guardianes de la Galaxia fue extenso y riguroso, y el actor finalmente se presentó, convenció al equipo de Marvel y se convirtió en el rostro de una de las franquicias más exitosas del estudio.
El papel de Star-Lord no solo le reportó fama mundial, sino que también le abrió las puertas a otros proyectos de gran envergadura. Desde entonces, Pratt ha protagonizado múltiples películas dentro y fuera del universo Marvel, consolidándose como uno de los actores más solicitados de su generación. Sin embargo, como él mismo reconoció, todo esto estuvo a punto de no materializarse por culpa del miedo.
El impacto de Guardianes de la Galaxia en su carrera
El estreno de Guardianes de la Galaxia en 2014 marcó un antes y un después en la trayectoria de Chris Pratt. Hasta ese momento, el actor era conocido principalmente por su papel en la serie cómica Parks and Recreation, donde interpretaba al entrañable Andy Dwyer. El salto a la gran pantalla como protagonista de un blockbuster de Marvel supuso una transformación radical en su perfil profesional.
La película, dirigida por James Gunn, recaudó más de 770 millones de dólares en taquilla mundial y recibió elogios de crítica y público. El carisma de Pratt, combinado con su capacidad para equilibrar el humor y la acción, resultó fundamental para el éxito del filme. El actor logró dar vida a un personaje que, a pesar de sus defectos y vulnerabilidades, se convirtió en un líder carismático y querido por millones de seguidores.
Este éxito le permitió participar en secuelas, en los Vengadores: Infinity War y Endgame, y en otros proyectos de gran presupuesto como Jurassic World. Sin embargo, como reconoció en El Hormiguero, todo esto estuvo a punto de no suceder. Su historia sirve como ejemplo de cómo la superación de los propios miedos puede abrir puertas inimaginables.
Anécdotas personales: la familia Schwarzenegger
Durante la entrevista, Pratt también compartió detalles sobre su vida personal, especialmente sobre su relación con su suegro, Arnold Schwarzenegger. El actor no dudó en elogiar al exgobernador de California: "Arnold es lo más", afirmó con entusiasmo.
Esta declaración ofrece una visión de la dinámica familiar del actor, casado con Katherine Schwarzenegger desde 2019. La integración en una de las familias más conocidas de Estados Unidos parece haber sido positiva para Pratt, quien habló con cariño y respeto de su suegro, destacando su figura tanto personal como profesional.
La lección de la entrevista
La confesión de Chris Pratt en El Hormiguero trasciende el mero ámbito del entretenimiento. Su experiencia refleja una realidad universal: el miedo al fracaso puede paralizar y hacer perder oportunidades valiosas. La vulnerabilidad mostrada por una estrella de su calibre humaniza su figura y permite al público identificarse con sus inseguridades.
El actor demostró que el éxito no siempre llega por la ausencia de miedo, sino por la capacidad de actuar a pesar de él. Su decisión de presentarse finalmente al casting de Guardianes de la Galaxia, pese a sus reservas, le convirtió en uno de los rostros más reconocibles del cine actual.
Para los aspirantes a actores y profesionales de cualquier sector, el relato de Pratt ofrece una valiosa lección: los rechazos previos no definen el futuro, y la autoconfianza debe cultivarse incluso en medio de la adversidad. La historia de cómo casi rechaza el papel que le catapultó a la fama sirve como recordatorio de que las oportunidades más importantes a menudo se presentan disfrazadas de desafíos que generan inseguridad.