Protesta contra ICE en Nueva York por muerte en Minneapolis

Legisladores exigen protección para inmigrantes y critican aumento presupuestario de la agencia

Un grupo de activistas se congregó este miércoles en las inmediaciones del One World Trade Center de Nueva York para expresar su rechazo contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. La manifestación tuvo lugar momentos antes de una conferencia de prensa convocada por Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, y estuvo motivada por la reciente muerte de una mujer durante un operativo de esta agencia en Mineápolis, un incidente que ha reavivado el debate nacional sobre los métodos y la rendición de cuentas de la agencia federal.

El caso de Minneapolis ha generado consternación entre organizaciones de derechos civiles. Testigos preliminares sugieren que el uso de la fuerza durante la operación pudo haber sido desproporcionado, alimentando preocupaciones en comunidades vulnerables. Este evento ha intensificado las críticas contra ICE, que ya enfrentaba escrutinio por sus métodos de ejecución de las leyes migratorias.

La protesta reunió a defensores de derechos de los inmigrantes y legisladores locales. Entre los oradores destacaron el senador estatal John Liu, la asambleísta Catalina Cruz y el senador Michael Gianaris, quienes coincidieron en señalar lo que consideran un patrón de abusos y una falta de rendición de cuentas por parte de la agencia.

John Liu no ocultó su indignación. "Lo que presenciamos ayer generó una indignación que ha provocado ira en estadounidenses de todo el país", manifestó el legislador, enfatizando que este incidente representa solo una fracción de problemas estructurales que afectan diariamente a comunidades inmigrantes.

El senador cuestionó directamente la eficacia de ICE. "Se ha dicho mucho sobre ICE, que ahora es la agencia de cumplimiento de la ley más grande del país, especialmente después de que Trump les dio este enorme aumento presupuestario a costa nuestra. ¿Y siquiera están haciendo cumplir la ley? Eso es muy cuestionable", argumentó Liu.

La preocupación del legislador se centró en proteger a los residentes de Nueva York. "Está demostrado que una persona que cuenta con representación legal tiene más de diez veces más probabilidades de obtener un resultado positivo", añadió, subrayando la importancia del acceso a asesoría jurídica.

Catalina Cruz enfatizó el poder de la representación legal. "El hecho de tener a un abogado a tu lado en la corte para defender tus derechos lo es todo bajo este régimen", declaró Cruz, señalando que en un clima de hostilidad política, la defensa técnica es la última línea de protección.

La legisladora hizo referencia a decisiones judiciales que han frenado intentos de la administración federal. "Hemos visto a los tribunales, una y otra vez, decirles: no, no pueden enviar su propio ejército a un estado para secuestrar comunidades. No, no pueden poner fin a programas como el asilo sin el debido proceso", relató Cruz.

Cruz reconoció que garantizar representación legal no es tarea sencilla. "Hemos estado luchando para asegurarnos de que cuando las personas entren a estas salas de audiencia, no lo hagan sin un abogado a su lado", explicó.

Michael Gianaris se mostró crítico con las declaraciones oficiales. "Y mienten al respecto. Ustedes ven los videos con sus propios ojos y aun así emiten comunicados que dicen lo contrario", expresó Gianaris.

El legislador instó a una respuesta contundente. "Tenemos que hacer lo que esté a nuestro alcance y contraatacar de todas las maneras posibles. Vamos a hacer todo lo que podamos para aprobar la Ley de Acceso a la Representación, la Ley BUILD", anunció Gianaris.

El senador también mencionó la iniciativa "New York for All". "Este no es el momento de ponernos a discutir minucias. Tenemos que hacerlo todo, porque los enemigos de este país, que casualmente hoy tienen poder, lo están haciendo todo del otro lado. Tenemos que luchar con fuerza", concluyó Gianaris.

El contexto de la protesta se enmarca en un período de expansión significativa para ICE durante la administración de Donald Trump. La agencia recibió un aumento sustancial en su presupuesto, superando los 8 mil millones de dólares anuales. Esta expansión ha generado preocupación entre defensores de derechos civiles, quienes argumentan que el crecimiento ha ocurrido sin salvaguardas adecuadas.

La manifestación frente al One World Trade Center buscó visibilizar estas preocupaciones en un momento de alta exposición mediática. Los organizadores esperaban que la ubicación icónica amplificara su mensaje a nivel nacional.

Expertos en derecho migratorio señalan que casos como el de Minneapolis alimentan la desconfianza entre comunidades inmigrantes y las agencias encargadas de hacer cumplir la ley. Esta desconfianza dificulta la cooperación en asuntos de seguridad pública y genera un clima de temor que afecta el bienestar de familias enteras.

La insistencia de los legisladores neoyorquinos en la importancia de la representación legal responde a datos concretos. Estudios han demostrado que las personas con acceso a abogados tienen probabilidades significativamente mayores de navegar con éxito el complejo sistema de inmigración estadounidense. Esta disparidad se acentúa en contextos de emergencia, donde la ausencia de asesoría jurídica puede resultar en deportaciones precipitadas.

La propuesta de ley BUILD representa un esfuerzo concreto para abordar esta brecha. La iniciativa buscaría ampliar el financiamiento para servicios legales gratuitos, capacitar más profesionales en derecho migratorio y establecer protocolos claros para garantizar que nadie enfrente el sistema de deportación sin defensa adecuada.

La iniciativa "New York for All" refleja una tendencia en ciudades santuario de crear redes de protección que contrarresten políticas federales consideradas draconianas. Estas políticas locales suelen incluir limitaciones en la cooperación entre policía local y agentes federales de inmigración, fondos para defensa legal y campañas de educación ciudadana sobre derechos.

La protesta en Nueva York se suma a una serie de manifestaciones similares en todo el país en respuesta a operaciones controvertidas de ICE. Desde políticas de tolerancia cero hasta redadas masivas, la agencia ha estado en el centro del debate político estadounidense sobre inmigración.

Los críticos de ICE argumentan que la agencia ha operado con impunidad, sin rendir cuentas claras sobre el uso de la fuerza letal o muertes en custodia. Defensores de la agencia sostienen que cumple una función esencial en la aplicación de las leyes de inmigración.

Para los manifestantes en Nueva York, el patrón de incidentes sugiere un problema sistémico que requiere intervención legislativa inmediata. La muerte en Minneapolis representa el colapso potencial de salvaguardas diseñadas para proteger vidas y derechos.

La ubicación de la protesta, el One World Trade Center, no fue casual. Como monumento a la resiliencia neoyorquina después del 11 de septiembre, el sitio representa valores de inclusión que, según los manifestantes, están siendo erosionados por políticas federales agresivas.

La presencia de Kristi Noem añadió urgencia al mensaje. Como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Noem supervisa no solo a ICE, sino también a la Patrulla Fronteriza y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración. Los activistas esperaban que su mensaje llegara directamente a la máxima autoridad.

El debate sobre el futuro de ICE continúa dividiendo al país. Mientras estados como Nueva York adoptan posturas de resistencia, otros han aumentado su cooperación con autoridades federales. Esta división refleja diferencias profundas en cómo diferentes regiones entienden la inmigración, la seguridad y los derechos humanos.

Para los legisladores neoyorquinos, la respuesta es clara: la protección de los residentes es una obligación moral y legal. Su mensaje enfatiza que el respeto a la ley debe ir de la mano con el respeto a los derechos fundamentales.

La protesta concluyó con un llamado a la acción continua, instando a la comunidad a mantenerse vigilante. Los organizadores prometieron seguir monitoreando las acciones de ICE y estar preparados para movilizaciones futuras si no se implementan cambios significativos. Su mensaje final fue de solidaridad intercomunitaria: "Hoy somos todos Minneapolis, y mañana podríamos ser cualquiera de nosotros".

Referencias

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