El conjunto londinense visita al campeón Manchester City en uno de los compromisos más exigentes de la temporada, con la ausencia de dos pilares fundamentales por problemas físicos y una situación técnica provisional que complica aún más el panorama.
La Premier League no da tregua y este domingo, desde las 11:30 horas tiempo de la Ciudad de México, el Chelsea deberá medir fuerzas contra el poderoso Manchester City en el imponente Etihad Stadium. El duelo correspondiente a la jornada 20 llega en el peor momento posible para los Blues, que no solo atraviesan por una crisis de resultados, sino que además deberán hacer frente a una serie de contratiempos que ponen en jaque sus opciones de puntuar.
La situación más llamativa es la que vive el banquillo. El primer día de 2026 trajo consigo la destitución de Enzo Maresca, técnico que no logró consolidar un estilo de juego convincente pese a la millonaria inversión en la plantilla. La directiva actuó con contundencia, pero la decisión llegó en un momento delicado: aún no se ha anunciado un reemplazante oficial. Esta vacante forzará a Calum McFarlane a tomar las riendas del equipo de forma interina, una responsabilidad enorme para un debutante en un escenario tan exigente.
Las complicaciones, sin embargo, no se limitan al cuerpo técnico. La lista de convocados reveló ausencias de peso que dejan al equipo considerablemente mermado. Los españoles Robert Sánchez y Marc Cucurella, ambos con pasado en el Brighton & Hove Albion, han sido descartados de última hora por cuestiones físicas, privando al Chelsea de dos piezas clave en sus respectivas líneas.
El problema muscular de Robert Sánchez
El guardameta, titular indiscutible desde su llegada a Stamford Bridge, sufrió un contratiempo muscular de último momento que le impide estar disponible para este compromiso de máxima exigencia. Aunque el club no ha especificado la gravedad exacta de la lesión, fuentes cercanas al jugador hablan de una sobrecarga que requiere precaución para evitar una ausencia más prolongada.
La baja de Sánchez representa un golpe duro para la confianza defensiva del equipo. Su autoridad bajo palos, capacidad de juego con los pies y liderazgo en el área han sido fundamentales en los esquemas de Maresca. Ahora, el arco quedará en manos del segundo portero, lo que siempre supone una incógnita en partidos de este calibre.
La recuperación pendiente de Marc Cucurella
Por su parte, el lateral izquierdo, surgido de las categorías inferiores del Barcelona, continúa su proceso de recuperación de una lesión en el muslo que ya le hizo perderse el anterior compromiso contra el Bournemouth el pasado martes. La decisión médica ha sido conservadora: no se quiere forzar su retorno y arriesgar una recaída que podría dejarle fuera de combate durante varias semanas.
Cucurella se ha consolidado como una pieza versátil en el esquema defensivo, capaz de desempeñarse tanto como lateral puro como en posiciones más adelantadas. Su intensidad, lectura del juego y conexión con el mediocampo son cualidades difíciles de reemplazar. Su ausencia obligará a reconfigurar toda la banda izquierda, probablemente con un sustituto de menor experiencia o con un cambio de sistema táctico.
Impacto en el plan de juego
La combinación de estas dos bajas con la situación técnica provisional crea un escenario de incertidumbre total. McFarlane deberá improvisar soluciones sin contar con dos de los jugadores más utilizados por Maresca. La defensa, ya de por sí cuestionada en las últimas fechas, se verá expuesta ante un ataque ciudadano que lidera Erling Haaland y que no perdona los errores.
Además, la conexión entre ambos españoles había sido uno de los puntos positivos del equipo. Su pasado compartido en Brighton les otorgaba una química natural, especialmente en las transiciones defensivas. Sin ellos, la comunicación en la retaguardia podría verse afectada.
Contexto de la crisis Chelsea
Los Blues llegan a este duelo en una posición incómoda de la tabla. La irregularidad en los resultados ha generado dudas sobre el proyecto deportivo pese a la inversión millonaria en nuevos talentos. La destitución de Maresca refleja la impaciencia de la directiva, pero también expone la falta de planificación a largo plazo.
El Manchester City, por el contrario, marcha en la parte alta, consolidando su maquinaria ganadora bajo la batuta de Pep Guardiola. La diferencia de estados de forma entre ambos equipos es abismal, y las bajas visitantes solo amplían esa brecha.
Perspectivas para el encuentro
El duelo se presenta como una prueba de fuego para la plantilla de Chelsea. Los jugadores disponibles deberán sobreponerse a la adversidad y demostrar carácter en un escenario hostil. La afición espera una reacción de orgullo, aunque las circunstancias no favorecen un resultado positivo.
Para McFarlane, es una oportunidad de oro para darse a conocer, pero también un riesgo enorme. Una goleada podría marcar su carrera antes de siquiera consolidarla. La presión recae sobre los hombros de los veteranos, quienes deberán liderar a una plantilla joven y en construcción.
El factor psicológico
Más allá de lo táctico, la ausencia de Sánchez y Cucurella afecta el ánimo del grupo. Ver a dos compañeros habituales en el dique seco genera inseguridad. La confianza ya estaba dañada por los malos resultados, y estas bajas no hacen más que profundizar la crisis de fe en las posibilidades del equipo.
El cuerpo médico trabaja contrarreloj para recuperar a ambos futbolistas lo antes posible, especialmente con la congestión de partidos que trae la temporada. La prioridad es evitar complicaciones mayores que pudieran afectar la segunda mitad de la campaña.
Conclusiones
El Chelsea afronta uno de sus partidos más complicados del año en las peores condiciones posibles. Sin entrenador establecido, sin su portero titular y sin su lateral izquierdo de confianza, las probabilidades de puntuar en el Etihad se reducen drásticamente. La lesión muscular de Robert Sánchez y el problema en el muslo de Marc Cucurella son bajas sensibles que dejan al equipo desprotegido ante un rival de élite.
El futuro inmediato del club pasa por resolver la situación técnica y recuperar a sus piezas clave. Mientras tanto, los jugadores disponibles tendrán que dar el máximo para no sumergirse aún más en la crisis. El domingo será un día de examen para todos los que defienden la camiseta azul de Londres.