Bradley Cooper, el polifacético actor y director estadounidense, se ha convertido en uno de los rostros principales de la nueva campaña de la icónica fragancia Boss Bottled Beyond. A sus 50 años, el intérprete nacido en Filadelfia encarna perfectamente la filosofía que la marca de lujo quiere transmitir: un concepto de liderazgo alejado de los arquetipos tradicionales, centrado en la colaboración, la vulnerabilidad y el reconocimiento del talento ajeno.
La iniciativa, que cuenta también con figuras como el futbolista brasileño Vinicius Jr. y el cantante colombiano Maluma, busca desmontar la idea obsoleta de que el éxito y el liderazgo son conquistas exclusivamente individuales. En las imágenes promocionales, se puede ver a Maluma emocionándose hasta las lágrimas mientras contempla una de las escenas más intensas interpretadas por Cooper, simbolizando así que los nuevos hombres Boss no temen ceder el protagonismo y valoran abiertamente las capacidades de los demás.
Este mensaje cobró especial relevancia durante el evento de presentación oficial del perfume, celebrado en una ubicación sin precedentes: la planta 86 del Empire State Building de Nueva York, donde los tres embajadores compartieron escenario y visión sobre lo que significa realmente liderar en la actualidad. La elección de este emblemático rascacielos no fue arbitraria; representa la ambición y la excelencia, pero al mismo tiempo subraya que tales logros adquieren mayor significado cuando se comparten.
Una nueva visión de la masculinidad
En una conversación mantenida vía correo electrónico, Cooper profundiza sobre por qué considera crucial redefinir los vínculos entre hombres en el contexto actual. "Nuestra verdadera fortaleza viene de la empatía y de apoyarnos los unos a los otros", afirma contundentemente. Para el artista, cuanto más solidarios sean los hombres entre sí, más sanas se volverán tanto las comunidades como los individuos que las conforman.
Esta perspectiva resulta especialmente significativa viniendo de alguien que ha construido su carrera en una industria tan competitiva como Hollywood. Desde que debutó como director con Ha nacido una estrella en 2018, Cooper ha demostrado una capacidad de reinvención constante, asumiendo simultáneamente las responsabilidades de actor y cineasta en proyectos posteriores. Sin embargo, lejos de erigirse como un ejemplo aislado, prefiere destacar la importancia de la colectividad.
"Para mí, liderar significa ser el dueño de mi propio camino, incluso de las partes más caóticas o inciertas", explica. "Implica seguir planteándome retos, ya sea en mi trabajo o en mi papel de padre, y mantener los pies en la tierra ayudando a los demás". Esta definición desvincula el liderazgo de la autoridad rígida y lo acerca a la autenticidad y la responsabilidad personal.
Referentes y aprendizajes
Cuando se le pregunta sobre qué figuras han marcado su trayectoria, Cooper no duda en mencionar a los directores con los que ha colaborado. "Dentro de la industria he tenido la suerte de trabajar con algunos de los cineastas más increíbles y aprender de ellos, como Clint Eastwood, David O. Russell o Guillermo del Toro. De todos he aprendido algo", reconoce con humildad.
Esta disposición a aprender y reconocer el mérito ajeno contrasta con el estereotipo del actor de éxito que solo mira hacia adentro. Cooper demuestra que su evolución profesional ha estado marcada por la observación y la absorción de conocimientos de quienes le precedieron, construyendo su identidad artística sobre la base de la admiración y el respeto. No se trata de imitar, sino de integrar diferentes perspectivas para forjar algo propio.
De Rocket a Phil: versatilidad sin prejuicios
La entrevista también toca su faceta más cómica y de entretenimiento puro. Cuando se le menciona a Rocket, el mapache que da voz en Los guardianes de la Galaxia, Cooper ilumina. "¡Rocket es muy especial para mí!", exclama. "James Gunn [el director] y yo trabajamos mucho juntos para construirlo. En realidad, poner la voz a un personaje no es tan diferente de actuar frente a la cámara. Te mueves y reaccionas ante los demás en una escena de la misma manera… solo que estás en una cabina en lugar de en un set".
Esta reflexión revela su compromiso con cada personaje, independientemente del formato o del medio. No establece jerarquías entre el cine dramático y el blockbuster de superhéroes, ni entre la interpretación física y el doblaje. Cada proyecto recibe la misma dedicación y profundidad, entendiendo que la autenticidad emocional es universal.
En esa misma línea se sitúa Phil, su personaje en Resacón en Las Vegas, una comedia que le catapultó a la fama masiva. Aunque el artículo de referencia queda inconcluso con esta mención, es evidente que Cooper valora todas las etapas de su carrera, desde las más ligeras hasta las más intensas, sin desmerecer ninguna. Esta capacidad de transitar entre géneros sin prejuicios demuestra madurez artística y una comprensión de que el entretenimiento, en todas sus formas, tiene valor.
El mensaje para las nuevas generaciones
La campaña de Boss Bottled Beyond, con Cooper como figura central, no busca solo vender una fragancia, sino transmitir un ideario. En un momento en que las conversaciones sobre masculinidad tóxica y salud mental masculina están en primera línea, la iniciativa propone una alternativa constructiva.
"Es muy importante celebrar esos valores para mostrarle a la próxima generación un camino en el que, con suerte, aprendan a liderar con más compasión", sentencia el actor. Esta declaración convierte su participación en algo más que un contrato publicitario: es una toma de posición personal que resuena con su propia experiencia como padre.
La elección de los embajadores refuerza este discurso. Vinicius Jr., joven estrella del Real Madrid que ha enfrentado el racismo con valentía, representa la resiliencia y la defensa de los valores. Maluma, por su parte, simboliza la sensibilidad artística y la conexión emocional. Juntos con Cooper, forman un trío que ilustra que el éxito no tiene un solo rostro ni un solo camino, y que la diversidad de expresiones masculinas enriquece a todos.
Más allá del perfume
La presentación en el Empire State Building no fue casual. Elegir un icono arquitectónico que representa ambición y logro, pero hacerlo en un espacio compartido y colaborativo, refuerza la metáfora. No se trata de alcanzar la cima solo, sino de disfrutar del panorama con quienes te han ayudado a subir.
Cooper, que ha mantenido su vida personal fuera de los focos con celo casi obsesivo, utiliza esta plataforma para hablar abiertamente de valores que antes no se asociaban con la imagen masculina tradicional: la empatía, la vulnerabilidad, el apoyo mutuo. Su propia trayectoria, marcada por constante evolución y aprendizaje, le da credibilidad a su mensaje.
En definitiva, la colaboración entre Bradley Cooper y Boss Bottled Beyond va más allá de la moda y el lujo. Es un manifesto contemporáneo sobre lo que significa ser un hombre de éxito hoy: alguien que lidera con corazón, que no teme mostrar emociones, que construye su fortaleza en la conexión con los demás y que entiende que el verdadero poder reside en levantar a otros mientras escalas. Un mensaje que, a sus 50 años, Cooper no solo predica, sino que ha vivido.