Rosa Crujeiras: primera rectora de la USC en 531 años de historia

La catedrática de Estadística vence con el 61,6% de los votos y rompe el techo de cristal de la universidad gallega más antigua

La comunidad académica de Galicia ha escrito este jueves un capítulo histórico en sus 531 años de existencia. Rosa Crujeiras Casais, matemática de 45 años nacida en Ribeira, se ha convertido en la primera mujer rectora de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), la institución universitaria más grande y antigua de la comunidad autónoma. Su victoria en las elecciones universitarias no solo representa un hito personal, sino un punto de inflexión para la igualdad de género en la educación superior gallega.

Tras un proceso electoral que se extendió durante cinco meses y una intensa campaña de cinco semanas, Crujeiras logró imponerse en la segunda vuelta con un contundente 61,6% de los sufragios ponderados, dejando atrás a su principal rival, Maite Flores Arias, que obtuvo el 31,8% de los apoyos. El 6,5% restante correspondió a votos en blanco, en una jornada que registró una participación significativa en los cuatro sectores que conforman el claustro universitario.

El perfil de la nueva rectora combina una sólida trayectoria académica con una visión transformadora para la institución. Desde finales de los noventa, la Facultad de Matemáticas ha sido su segundo hogar, donde ha desarrollado su labor como catedrática de Estadística e Investigación Operativa. Su expertise en análisis cuantitativo y su capacidad de liderazgo ya habían quedado demostrados cuando en la primera vuelta alcanzó el 40% de los votos, posicionándola como la clara favorita frente a otras tres candidatas de prestigio: María José López Couso, Alba Nogueira López y la mencionada Maite Flores Arias.

El análisis de los resultados revela una victoria transversal y contundente. Crujeiras conquistó los cuatro sectores del electorado universitario con diferencias notables. En el sector del profesorado con vinculación permanente, el más ponderado del sistema, obtuvo 666 votos frente a los 414 de Flores. La brecha se amplió en el sector de docentes e investigadores, donde sumó 150 apoyos por los 83 de su contrincante. Sin embargo, fue en el sector estudiantil donde la victoria fue más aplastante: 424 jóvenes universitarios confiaron en su proyecto, mientras que solo 169 optaron por la alternativa. El personal de administración y servicios (PAS) también se decantó masivamente por la ribeirense, con 157 votos ponderados contra 55 de Flores. El total final arrojó 1.397 sufragios a favor de Crujeiras, frente a los 721 de su rival más cercana.

En su primera intervención pública como rectora electa, desde la Facultad de Matemáticas, Crujeiras estuvo acompañada por su equipo directivo. Entre los presentes destacaban Juan Díaz Villoslada, quien asumirá el cargo de sugerente; el cardiólogo José Ramón González Juanatey, designado delegado para Ciencias da Saúde; y el exrector Juan Viaño, figura clave en la transición. Con un discurso conciliador y agradecido, la nueva rectora dirigió sus primeras palabras a toda la comunidad universitaria: «Ao estudantado, ao persoal docente e investigador e ao persoal técnico de xestión, administración e servizos», expresó en gallego, reconociendo el apoyo recibido.

La líder universitaria no olvidó mencionar a las otras tres aspirantes, mostrando un gesto de unidad y respeto institucional que marcó el tono de su futura gestión. «Agora ábrese unha nova etapa na universidade, en Lugo e en Compostela», anunció, reconociendo el desafío de dirigir una institución «plural e diversa» que debe defender su papel «como universidade pública de Galicia». Su compromiso se centró en construir «unha etapa de unidade onde o diálogo, a escoita, a confianza e a corresponsabilidade guiarán a nosa acción de goberno», subrayando la necesidad de contar «con todas e cada unha das persoas que forman a nosa comunidad».

El logro de Crujeiras adquiere mayor relevancia cuando se contextualiza en la larga historia de la USC. Fundada en 1495, la institución ha estado dirigida exclusivamente por hombres durante más de cinco siglos. Esta realidad refleja las barreras estructurales que las mujeres han enfrentado en el ámbito académico, especialmente en puestos de máximo liderazgo. La elección de una catedrática de ciencias exactas rompe no solo el techo de cristal, sino que también desafía estereotipos sobre la presencia femenina en disciplinas STEM y en la toma de decisiones universitarias.

La nueva rectora hereda una universidad en constante evolución, con dos campus principales en Santiago de Compostela y Lugo, más de 40.000 estudiantes y una comunidad docente e investigadora de primer nivel. Sus principales desafíos incluirán la gestión de los recursos públicos en un contexto de presupuestos ajustados, la internacionalización de la oferta académica, la igualdad efectiva en todos los niveles institucionales y la adaptación a las nuevas demandas del mercado laboral y la sociedad del conocimiento.

Expertos en educación superior destacan que el liderazgo de Crujeiras puede impulsar políticas de conciliación real, perspectiva de género en la investigación y mayor visibilidad de las mujeres en carreras científicas. Su perfil técnico y analítico también se presenta como una ventaja para la toma de decisiones basada en evidencia y la optimización de procesos administrativos en una institución de gran complejidad.

La comunidad universitaria recibe este cambio con expectativa. Muchos estudiantes, especialmente mujeres, ven en su elección un símbolo de inspiración y una demostración de que las barreras pueden superarse. El profesorado valora su experiencia académica y su conocimiento profundo de la institución, mientras que el PAS espera una gestión más cercana y participativa.

El camino hacia esta victoria no fue sencillo. Las cinco semanas de campaña exigieron un intenso trabajo de contacto con todos los sectores, presentación de programas de gobierno y debates sobre el futuro de la universidad. Crujeiras supo transmitir un mensaje de estabilidad y progreso, combinando la defensa de la tradición académica con la necesidad de innovación y apertura social.

Con este triunfo, Galicia se suma a la tendencia creciente de mujeres al frente de universidades españolas, aunque lo hace con un retraso significativo respecto a otras comunidades. La presencia de una rectora en la USC, sin embargo, tiene un peso simbólico especial dada la antigüedad y tradición de la institución.

Los próximos seis años definirán el legado de Rosa Crujeiras en la rectoría. Su compromiso con el diálogo, la escucha activa y la corresponsabilidad serán puestos a prueba desde el primer día en el despacho del pazo de San Xerome. La comunidad académica gallega, y especialmente las generaciones futuras de estudiantes y profesoras, observarán atentamente cómo esta matemática ribeirensa transforma con su liderazgo la universidad más histórica del norte de España.

El reto es mayúsculo, pero la historia ya la ha consagrado como una pionera. Ahora le toca demostrar que su victoria no fue solo un hito simbólico, sino el comienzo de una gestión eficaz, inclusiva y transformadora para la Universidade de Santiago de Compostela.

Referencias