Jannik Sinner continúa imparable en su camino hacia la consolidación como uno de los tenistas más dominantes del circuito masculino. El italiano, actual número dos del mundo, selló su pase a los cuartos de final del Open 500 de Doha tras superar con solvencia al australiano Alexei Popyrin en un duelo que puso a prueba su capacidad de reacción bajo presión.
El encuentro, resuelto en dos sets con parciales de 6-3 y 7-5, se prolongó durante 84 minutos de intensa competición en el Khalifa International Complex. Aunque el marcador refleja una victoria en líneas generales cómoda, la realidad sobre la pista fue bien distinta, con Popyrin plantando cara en múltiples momentos y forzando al favorito a elevar su nivel en los instantes decisivos.
Desde el inicio, Sinner impuso su ritmo característico sobre la superficie dura catarí, aprovechando su potente servicio y su capacidad para dictar los puntos desde el fondo de la pista. No obstante, el australiano, consciente de la necesidad de arriesgar para incomodar al italiano, recurrió a su agresividad natural, buscando winners con su derecha y tratando de acortar los intercambios.
El primer set transcurrió con cierta tranquilidad para el favorito, que aprovechó una única rotura de servicio para hacerse con el parcial por 6-3. Sin embargo, la segunda manga se convirtió en un auténtico examen de resistencia mental. Popyrin, lejos de desanimarse, elevó su porcentaje de primeros servicios y comenzó a encontrar huecos en la defensa de Sinner, lo que le permitió mantener la igualdad hasta el tramo final.
Fue precisamente en el momento de máxima tensión cuando el italiano demostró por qué ocupa el segundo escalón del ranking ATP. Con el marcador igualado a cinco juegos, Sinner elevó su concentración al máximo nivel, combinando una defensa impecable con una selección de tiros magistral para romper el saque de su rival y cerrar el encuentro con su servicio, firmando el 7-5 definitivo.
Este triunfo refuerza la racha imparable de Sinner contra jugadores situados fuera del top 50 mundial. Con esta victoria, el italiano ha encadenado 50 partidos consecutivos ganados ante tenistas que no pertenecen a la élite del ranking, una cifra que habla de su extraordinaria regularidad y capacidad para solventar los compromisos que le toca afrontar como cabeza de serie.
Popyrin, actualmente ubicado en el puesto 53 del mundo, confiaba en repetir la hazaña que logró en el Mutua Madrid Open de 2021, cuando logró sorprender al italiano en una de las pocas derrotas que Sinner ha cedido en los últimos años ante un rival de menor ránking. Sin embargo, la versión actual del transalpino es radicalmente diferente, más madura y con una solidez mental que le convierte en un muro casi infranqueable.
El próximo obstáculo para Sinner en su camino hacia el título será Jakub Mensik, el joven prodigio checo de 19 años que se ha consolidado como la gran revelación del torneo. Mensik, sexto cabeza de serie en Doha, llega en un estado de forma excepcional y representa un desafío de máxima exigencia para el italiano, especialmente por el desconocimiento mutuo, ya que nunca antes se han enfrentado en el circuito profesional.
La juventud y ambición de Mensik contrastan con la experiencia y solidez de Sinner, generando un duelo de máximo interés para los aficionados. El checo ha demostrado en esta temporada una madurez sorprendente para su edad, combinando un potente servicio con una gran capacidad de lectura del juego que le ha permitido superar a rivales de entidad en Doha.
Más allá del resultado deportivo, la presencia de Sinner en el torneo catarí ha generado un interés mediático sin precedentes. La jornada de este miércoles congregó en las gradas del Khalifa International Complex a numerosas figuras del mundo del tenis, destacando la presencia del danés Holger Rune y del veterano español Fernando Verdasco.
Rune, que actualmente se recupera en Doha de la rotura de tendón de Aquiles que sufrió a finales de la temporada pasada, aprovecha el parón competitivo para seguir de cerca la evolución de sus principales rivales. Su presencia en el palco no pasó desapercibida, generando especulaciones sobre su posible regreso a las pistas en las próximas semanas.
Por su parte, Verdasco, que reside actualmente en Catar desde que puso fin a su carrera profesional, disfrutó del espectáculo desde una posición privilegiada. La presencia del madrileño, una de las figuras más queridas del tenis español, añadió un toque de nostalgia y reconocimiento a la velada.
La victoria de Sinner en Doha cobra especial relevancia si se considera el contexto de su ausencia en la edición del año pasado. El italiano se vio obligado a perderse el torneo tras la sanción que le fue impuesta por el positivo por clostebol detectado en Indian Wells 2024, un episodio que generó una intensa polémica en el mundo del tenis.
Tras un período de inactividad forzosa, Sinner regresó a las pistas con la determinación de demostrar que su dominio no había decaído. Los resultados hablan por sí solos: desde su regreso, el italiano ha mantenido un nivel extraordinario, consolidando su posición en lo más alto del ranking y sumando títulos con una regularidad pasmosa.
La superficie dura se ha convertido en su territorio indiscutible. Desde 2021, Sinner ha acumulado 214 victorias en este tipo de pistas, una cifra que le convierte en el jugador más efectivo del circuito en este apartado, por delante de especialistas de la talla de Daniil Medvedev, que cuenta con 202 triunfos en el mismo período.
Este dominio sobre el cemento se explica por la combinación de su potente juego desde el fondo, su capacidad para generar velocidad de bola sin cometer errores no forzados, y un desplazamiento fluido que le permite defender incluso las situaciones más comprometidas. En un deporte donde la adaptabilidad a diferentes superficies marca la diferencia entre los buenos y los grandes, Sinner ha demostrado una versatilidad que recuerda a las leyendas del juego.
El torneo de Doha representa para el italiano una oportunidad perfecta para seguir sumando puntos valiosos en su carrera por consolidarse como número uno mundial. Con los 100 puntos que ya ha asegurado al alcanzar los cuartos de final, Sinner sigue recortando distancias con los jugadores que le preceden en la carrera por el trono del tenis masculino.
La temporada 2025 se presenta como un año crucial en la carrera del italiano. Con cuatro títulos de Grand Slam ya en su palmarés, el objetivo natural es seguir ampliando su colección de grandes trofeos, especialmente en Roland Garros, el único grande que aún no ha conquistado y que representa el último escalón para completar el Grand Slam profesional.
Mientras tanto, su foco está puesto en Doha, donde el jueves afrontará un duelo de máxima exigencia contra Mensik. La clave del partido radicará en la capacidad de Sinner para imponer su experiencia y solidez ante la frescura y ambición del joven checo, que no tiene nada que perder y todo que ganar.
El tenis mundial sigue con la mirada puesta en el italiano, cuya trayectoria ascendente parece no tener techo. Cada victoria, cada título, cada racha de juego impecable refuerza la idea de que estamos ante una de las generaciones más dominantes de la historia del deporte blanco, con Sinner y Carlos Alcaraz liderando una nueva era de espectáculo y competitividad sin precedentes.
La jornada del jueves en Doha promete emociones fuertes, con Sinner como gran protagonista de un torneo que sirve como antesala de los grandes compromisos de la temporada. La victoria sobre Popyrin no fue más que un paso más en un camino que el italiano traza con paso firme y mirada fija en la cima del tenis mundial.