Brahim Díaz: conflictos en el vestuario y su futuro lejos del Real Madrid

Las supuestas tensiones con Mbappé y Bellingham, su rol individualista y la falta de minutos abocan al hispano-marroquí a buscar una salida del Santiago Bernabéu

La situación de Brahim Díaz en el Real Madrid se ha convertido en uno de los temas más comentados del vestuario merengue. A pesar de su talento indiscutible, el futbolista hispano-marroquí de 26 años no ha logrado consolidarse como pieza clave en el equipo, y las razones parecen ir más allá de lo puramente deportivo. Según información revelada por diversos medios especializados, el jugador mantendría conflictos internos con algunas de las estrellas del plantel que complicarían su continuidad en la capital española.

Los rumores apuntan a que tanto Jude Bellingham como Kylian Mbappé no se sienten del todo cómodos compartiendo línea de ataque con el ex del AC Milan. Aunque técnicamente no se cuestiona su calidad ni su capacidad para desequilibrar, su forma de entender el juego generaría fricciones. El principal problema radica en su tendencia a ser excesivamente individualista en momentos clave, lo que rompería los esquemas colectivos que buscan los líderes del equipo.

Desde su regreso al Real Madrid tras su exitosa etapa en Italia, Brahim ha tenido dificultades para adaptarse al rol que se le asigna. Su posición natural es la de media punta, un territorio que actualmente pertenece de forma indiscutible a Jude Bellingham. Esta superposición de roles le ha cerrado las puertas de la titularidad, relegándolo a un segundo plano que no satisface sus ambiciones ni las expectativas que generó tras su brillante participación en la Copa África con Marruecos, donde fue uno de los jugadores más destacados del torneo.

La falta de minutos se ha agudizado desde la salida de Carlo Ancelotti. Con Xabi Alonso al frente del Castilla tuvo escasas oportunidades, y ahora con Álvaro Arbeloa la situación no parece mejorar. El partido contra el Villarreal fue un claro ejemplo: pese a las numerosas rotaciones, el entrenador prefirió dar entrada a jóvenes promesas como Arda Güler o Franco Mastantuono antes que confiar en Brahim como titular. Su participación se limitó a unos minutos finales como revulsivo, confirmando su estatus como última opción en la parcela ofensiva.

Este escenario ha llevado al jugador a asumir que su ciclo en el club blanco llega a su fin. Con 26 años y en la plenitud de su carrera, no puede permitirse seguir siendo un suplente ocasional. La necesidad de ser protagonista en un proyecto donde tenga garantizados los minutos le ha hecho valorar seriamente una salida. Desde la directiva, tampoco se pondrían obstáculos; al contrario, se mostrarían dispuestos a negociar su traspaso si reciben una oferta superior a los 30 millones de euros.

El interés de varios clubes de primer nivel europeo facilitaría la operación. Equipos de la Premier League y de las principales ligas continentales han seguido de cerca su evolución y consideran que podría ser un refuerzo de gran valor para sus plantillas. La salida del Madrid no se contempla como un fracaso, sino como una oportunidad para que ambas partes encuentren un escenario más favorable.

Florentino Pérez, presidente del club, ya habría dado luz verde para buscar un nuevo delantero en el próximo mercado de verano, lo que cerraría aún más las puertas a Brahim. La política de fichajes del Real Madrid siempre ha estado orientada a consolidar un once titular de estrellas mundiales, y el hispano-marroquí no encajaría en los planes a medio plazo.

Su trayectoria previa, con pasos por Málaga, Manchester City y el mencionado AC Milan, demuestra que siempre ha sido un futbolista con proyección, pero que necesita ser el eje de un proyecto para desarrollar todo su potencial. En el Santiago Bernabéu, esa condición es prácticamente imposible de cumplir dados los nombres que conforman la plantilla.

La prensa especializada insiste en que los conflictos internos, sumados a las dificultades tácticas, han sido la mezcla perfecta para que su etapa en el Madrid se diluya. Aunque el club nunca ha hecho declaraciones oficiales al respecto, las informaciones coinciden en señalar que la relación con algunos compañeros no es la óptima.

Para Brahim, la prioridad es encontrar un destino donde pueda liderar el juego ofensivo, recuperar la confianza que tenía en Italia y seguir creciendo como futbolista. El verano se presenta como el momento ideal para cerrar este capítulo y abrir uno nuevo en su carrera profesional. El Real Madrid, por su parte, obtendría un beneficio económico y liberaría una ficha para futuras incorporaciones que sí encajen en el modelo de juego colectivo que buscan sus estrellas.

Referencias