Deco cuestiona el nivel de Bardghji: la falta de alternativas expone la crisis del Barça

El director deportivo del Barcelona reconoce que el extremo sueco solo juega por la escasez de opciones en el banquillo, mientras el club baraja su salida

La gestión deportiva del FC Barcelona atraviesa uno de sus momentos más complejos en las últimas temporadas. El director deportivo del club, Deco, ha identificado una serie de problemas estructurales que limitan el rendimiento del equipo, siendo la falta de profundidad en la plantilla uno de los más preocupantes. Esta situación se ha visto agravada por una larga lista de lesiones que han mermado las opciones del técnico Hans-Dieter Flick, especialmente en la zona ofensiva, donde la calidad y la cantidad de efectivos no satisfacen las exigencias de un club de élite que aspira a competir en todas las competiciones.

El ataque culé presenta serias dudas sobre su capacidad para liderar al equipo en los momentos decisivos. Tanto Robert Lewandowski como Ferran Torres han mostrado inconsistencias que les impiden convertirse en la referencia goleadora estable que el Barcelona necesita. Sin embargo, la preocupación se extiende a las bandas, donde la falta de recambios de garantías se hace más evidente cada jornada que pasa sin encontrar una solución definitiva que tranquilice a la afición.

En la banda derecha, la situación es especialmente crítica y preocupante. Lamine Yamal, a pesar de su juventud, se ha convertido en una pieza fundamental para el esquema de Flick, pero no cuenta con un sustituto de nivel que le permita descansar en los partidos exigentes sin que el equipo lo note negativamente. Esta carencia se puso de manifiesto de forma dramática en el duelo contra el Girona, donde el equipo azulgrana cayó derrotado y el joven extremo tuvo una actuación discreta, lejos de su rendimiento habitual.

Cuando el '10' no encuentra su mejor versión, como ocurrió en Montilivi, Flick se encuentra con un banquillo corto de recursos y sin opciones que puedan cambiar el rumbo del encuentro. En aquel encuentro, Yamal completó los 90 minutos a pesar de no estar fino, fallando incluso un penalti y pasando desapercibido en gran parte del partido. La única alternativa disponible en el banquillo era Roony Bardghji, el joven extremo sueco que llegó al club con gran expectación y una importante inversión económica.

Bardghji saltó al campo en el minuto 60, ocupando la posición de Raphinha Dias, quien todavía no había recuperado su plena forma física tras su última lesión. Esta fue una oportunidad dorada para que el internacional nórdico demostrara su valía y justificara la inversión del Barcelona. Sin embargo, la realidad ha sido diferente a las expectativas generadas en su llegada.

Aunque en algunos encuentros ha mostrado destellos de talento, su nivel es muy irregular e inconsistente. La razón de su protagonismo no radica en rendimiento sostenido, sino en la emergencia generada por las bajas y la escasez de opciones en el banquillo que ofrezcan garantías al cuerpo técnico en momentos de crisis.

El jugador, de apenas 18 años, necesita más tiempo para adaptarse al ritmo del fútbol de élite. Su inconsistencia le impide ser un factor decisivo, y esto no ha pasado desapercibido. Según fuentes del club, la única razón por la que recibe minutos es la falta de alternativas mejores, tanto en el primer equipo como en el filial, donde tampoco hay jugadores listos para el salto de calidad.

Deco ha analizado la situación de Bardghji y concluye que necesita más experiencia para triunfar en el Barcelona. Su futuro es incierto, y el club baraja opciones para su desarrollo, conscientes de que su proyección no coincide con las necesidades inmediatas del equipo, que exige resultados desde el primer día.

Una vía probable es la cesión a un club de LaLiga EA Sports para la próxima temporada. El objetivo es que Bardghji dispute minutos con regularidad en un entorno competitivo pero con menor presión, lo que le permitiría madurar y ganar confianza para su potencial regreso.

No obstante, el Barcelona no descarta una venta. Si llega una oferta que permita obtener una plusvalía significativa, la dirección deportiva la estudiaría seriamente. Esta dualidad refleja la incertidumbre sobre su proyección real y su capacidad para asumir el nivel exigido en el Camp Nou.

La situación de Bardghji es un síntoma de un problema mayor: la crisis de profundidad de plantilla del Barcelona. La falta de recambios de calidad en posiciones clave limita las opciones del entrenador y expone al equipo en los momentos de mayor exigencia, donde la rotación es fundamental para mantener el nivel competitivo durante toda la temporada.

Mientras otros grandes clubes europeos tienen dos o tres opciones de nivel en cada demarcación, el Barcelona recurre a jóvenes promesas que aún no están preparadas, generando un círculo vicioso donde la falta de experiencia se paga con resultados irregulares que pueden costar títulos importantes.

Esta realidad pone de manifiesto los desafíos de la política deportiva del club, que debe equilibrar la apuesta por la cantera con la necesidad de futbolistas contrastados. La lesión de Raphinha, sumada a las dudas de Lewandowski y Torres, ha dejado al descubierto las carencias de una plantilla que aspira a competir por todos los títulos pero no tiene el respaldo necesario.

El futuro inmediato del Barcelona pasa por decisiones difíciles. La posible salida de Bardghji, en préstamo o venta, es una de las muchas movimientos que Deco debe gestionar. La prioridad es reforzar las posiciones débiles para evitar que la falta de alternativas condicione el rendimiento del equipo en los momentos decisivos de la temporada.

Mientras tanto, Bardghji debe aprovechar cada minuto que le conceda Flick para demostrar que puede tener un lugar en el proyecto culé. La competencia será feroz, y el tiempo juega en su contra. Si no mejora su regularidad, su paso por el Barcelona quedará en un capítulo de transición en su carrera profesional.

La lección es clara: en el fútbol de élite, las oportunidades son escasas y la paciencia, limitada. Bardghji tiene talento, pero necesita demostrarlo de forma consistente. Mientras tanto, Deco trabaja para solucionar los problemas de una plantilla que, hoy por hoy, no tiene el nivel suficiente para aspirar a lo más alto de forma sostenida en las competiciones domésticas e internacionales.

Referencias