Imanol Alguacil al borde del abismo tras goleada histórica en Arabia Saudí

La contundente derrota del Al Shabab contra el Al Ahli por 2-5 podría significar la destitución del exentrenador de la Real Sociedad

La etapa de Imanol Alguacil en el fútbol saudí podría llegar a su fin prematuro. El técnico vasco, que llegó al Al Shabab con el objetivo de consolidar un proyecto ambicioso en la Saudi Pro League, se encuentra en una situación crítica tras la humillante derrota sufrida ante el Al Ahli. El marcador final de 2-5 refleja una superioridad abrumadora del rival y ha encendido todas las alarmas en la dirección del club árabe.

El encuentro, disputado en un ambiente tenso, comenzó con mal pie para los intereses del Al Shabab. Apenas habían transcurrido seis minutos cuando el equipo visitante ya se adelantaba en el marcador. El gol tempranero de Hamedan dejó patente las carencias defensivas de un conjunto que pareció desconcertado desde el pitido inicial. La falta de coordinación en la línea de atrás y la incapacidad para neutralizar los primeros acercamientos rivales sentenciaron prematuramente las opciones del equipo de Alguacil.

Sin embargo, el verdadero drama se desató durante los siguientes veinticinco minutos. El Al Ahli, con una contundencia demoledora, sentenció el partido con tres goles que dejaron sin respuesta al Al Shabab. El ex del Barcelona, Franck Kessié, demostró su calidad con un tanto que aumentó la ventaja, mientras que Riyad Mahrez, otro de los fichajes estrella de la liga saudí, no solo anotó sino que también participó en la creación de juego. La connivencia entre ambos futbolistas expuso el abismo de calidad que existió en el terreno de juego durante buena parte del encuentro.

La situación se agravó con la participación de Enzo Millot, quien aprovechó una asistencia de Ivan Toney para establecer el 1-4 antes del descanso. Este golpe prácticamente sentenció cualquier atisbo de remontada para el conjunto de Imanol, que veía cómo sus planes tácticos se desmoronaban ante la eficacia ofensiva de un rival que no perdonaba ninguna ocasión.

En medio del caos, surgió la figura de Yannick Carrasco como único argumento ofensivo con capacidad para inquietar al Al Ahli. El belga, con su característico estilo directo y su capacidad para desequilibrar en banda, logró batir la portería rival desde los once metros. El penalti, convertido con frialdad, supuso el 1-3 momentáneo y ofreció una mínima esperanza para los locales. No obstante, esta ilusión duró apenas unos segundos, ya que el Al Ahli respondió de inmediato con el cuarto gol, dejando claro que no había espacio para la épica en este duelo.

El segundo tanto de Carrasco, también desde el punto de penalti y forzado por Alsebyani justo antes del descanso, quedó reducido a una mera anécdota estadística. A pesar de su esfuerzo individual y de su capacidad para generar peligro, el extremo belga no pudo evitar la debacle colectiva. Su actuación, aunque destacable en el plano personal, quedó eclipsada por la falta de solidez defensiva y la ausencia de un plan de juego efectivo que contuviera el vendaval ofensivo del rival.

La segunda mitad no ofreció un cambio de guión sustancial. El Al Shabab intentó reorganizarse, pero la confianza de los jugadores había quedado seriamente afectada. El Al Ahli, cómodo con la ventaja, administró el ritmo del encuentro sin apuros, esperando sus oportunidades para mantener la presión. La sensación de indefensión del equipo de Imanol era palpable en cada acción, y la falta de liderazgo en el campo se hizo evidente a medida que avanzaba el cronómetro.

El golpe final llegó a menos de diez minutos del final del encuentro. Ivan Toney, que ya había participado en la goleada con una asistencia, se convirtió en verdugo al transformar un penalti que él mismo había provocado. El 2-5 definitivo cerró una actuación para el olvido del Al Shabab y selló, probablemente, el destino de Imanol Alguacil en el banquillo del equipo saudí.

Las repercusiones de esta derrota trascienden el simple resultado deportivo. En el fútbol árabe, donde las inversiones millonarias exigen resultados inmediatos, una goleada de esta magnitud se considera inaceptable. Las informaciones que circulaban durante la jornada previa al partido ya apuntaban a una posible destitución del entrenador vasco, y este resultado no hace más que alimentar los rumores sobre su inminente salida.

El proyecto de Imanol Alguacil en Arabia Saudí, lejos de consolidarse, se ha visto sacudido por una crisis de resultados que pone en tela de juicio su continuidad. La adaptación al fútbol saudí, con sus particularidades y su presión mediática, ha resultado más compleja de lo esperado. La falta de tiempo para implementar su filosofía de juego y la necesidad de resultados inmediatos han creado un caldo de cultivo perfecto para la inestabilidad.

En el contexto de la Saudi Pro League, este resultado tiene implicaciones significativas. El Al Ahli, con este triunfo contundente, se coloca en la segunda posición de la clasificación, superando al Al Nassr de Cristiano Ronaldo, que disputará su encuentro posteriormente. La competencia por los puestos de privilegio se intensifica, y cada punto adquiere una importancia capital en una liga que ha captado la atención mundial gracias a sus fichajes estelares.

Por su parte, el Al Hilal mantiene su liderato con solvencia tras imponerse por 2-0 al Al Ettifaq. La estabilidad del conjunto líder contrasta con la crisis de otros equipos que han apostado por entrenadores europeos de prestigio. Karim Benzema, aunque volvió a ser titular con su equipo, no pudo ver portería y fue sustituido en el tiempo de descuento, evidenciando que ni siquiera las estrellas galácticas están exentas de los altibajos del rendimiento deportivo.

La situación de Imanol Alguacil sirve como ejemplo de los riesgos que asumen los entrenadores españoles que deciden aventurarse en mercados exóticos con presupuestos desorbitados pero exigencias extremas. La falta de margen de error y la cultura futbolística diferente pueden convertir una oportunidad profesional en un viaje de ida y vuelta rápido. La experiencia de otros técnicos en la región demuestra que la paciencia no es una virtud que se cultive en los despachos de los clubes saudíes.

Para Yannick Carrasco, esta situación plantea un dilema personal. Su rendimiento individual ha sido notable, con dos goles en el partido, pero el fracaso colectivo ensombrece su contribución. La incertidumbre sobre el futuro del entrenador podría afectar también su adaptación al campeonato, ya que los cambios en el banquillo suelen traer consigo modificaciones en la planificación deportiva y en los esquemas tácticos.

El análisis del encuentro revela problemas estructurales en el Al Shabab que van más allá de la figura del entrenador. La fragilidad defensiva, la falta de coordinación en la medular y la ausencia de un liderazgo claro en momentos de adversidad son carencias que no se solucionan con un simple cambio de técnico. Sin embargo, en el contexto actual del fútbol profesional, especialmente en ligas con inversores dispuestos a todo por el éxito inmediato, el entrenador es el primer sacrificado.

La prensa local ya especula con posibles sustitutos para Imanol Alguacil, mientras que en los pasillos del club se barajan decisiones drásticas para revertir la tendencia negativa. La goleada sufrida no solo representa una pérdida de puntos, sino un golpe a la moral del equipo y a la confianza de la afición, que esperaba un rendimiento acorde con las inversiones realizadas en la plantilla.

El futuro inmediato de Imanol Alguacil parece estar fuera de Arabia Saudí. La destitución se antoja como el desenlace más probable de una aventura que prometía mucho pero que se ha visto truncada por la falta de resultados y la incapacidad para transmitir su idea de juego a una plantilla repleta de estrellas pero carente de la cohesión necesaria para competir al más alto nivel. La lección es clara: en el fútbol moderno, los resultados son el único argumento que cuenta, y una goleada de este calibre deja pocas dudas sobre la necesidad de cambios.

Referencias