La Ligue 1 francesa vive una nueva emoción en su lucha por el título. El RC Lens ha aprovechado a la perfección el tropiezo del Paris Saint-Germain para colocarse como nuevo líder de la competición doméstica. Una victoria contundente por 0-5 ante el Paris FC en campo rival, combinada con la derrota del PSG frente al Rennes (3-1) el pasado viernes, ha propiciado este cambio de liderato que revitaliza la competición gala.
El encuentro disputado en la capital francesa fue un auténtico monólogo del Lens, que demostró una efectividad demoledora desde el inicio. El delantero Wesley Saïd se convirtió en la gran figura de la primera mitad al anotar un doblete que sentenció prematuramente el choque. Sus tantos en el minuto 24 y el 38 permitieron a los suyos marcharse al descanso con una cómoda ventaja de 0-2, reflejo de su dominio absoluto sobre el césped.
La segunda parte no hizo más que confirmar la superioridad del Lens. Florian Thauvin, exjugador del Olympique de Marsella, transformó un penalti que puso el 0-3 en el marcador. Ya en el tiempo de descuento, Rayan Fofana cerró la goleada con otro doblete que dejó el resultado final en un contundente 0-5. Esta victoria no solo aporta tres puntos, sino que también envía un mensaje claro al resto de aspirantes: el Lens llega para quedarse en lo más alto.
La situación del PSG, por el contrario, genera serias dudas entre su afición y la prensa especializada. El equipo dirigido por Luis Enrique atraviesa por un momento de evidente fragilidad tanto en el ámbito nacional como internacional. En la Champions League, los parisinos acumulan tres jornadas consecutivas sin conocer la victoria durante la fase de grupos. Un empate a cero ante el Athletic Club de Bilbao, una derrota por 2-1 frente al Sporting de Lisboa y otro empate, esta vez 1-1 contra el Newcastle United, han complicado notablemente su camino en la máxima competición continental.
Como consecuencia de estos malos resultados, el PSG se ve obligado a disputar la ronda preliminar de los octavos de final. Este enfrentamiento de ida y vuelta, programado para los días 17 y 25 de febrero, los medirá contra el AS Mónaco en un duelo de alto riesgo que podría dejarles fuera de la Champions prematuramente. La presión sobre Luis Enrique y su plantilla aumenta exponencialmente ante esta situación límite.
El calvario del conjunto capitalino no se limita a Europa. En el plano nacional, el PSG ya dijo adiós a la Coupe de France el pasado 12 de enero. Una derrota por la mínima (0-1) en el derbi parisino contra el Paris FC, precisamente el mismo rival que ahora ha humillado al Lens, dejó a los de Luis Enrique sin opciones en el torneo del KO. Este conjunto de resultados negativos ha minado la moral de un equipo que parece haber perdido la solidez que le caracterizaba en años anteriores.
El cambio de liderato en la Ligue 1 supone un vuelco importante en la dinámica de la competición. Durante varias temporadas, el PSG ha dominado el campeonato francés con autoridad, proclamándose campeón con varias jornadas de antelación. Sin embargo, este año la historia parece diferente. El Lens no solo ha alcanzado la primera posición, sino que lo ha hecho con un juego convincente y resultados contundentes que le otorgan legitimidad para soñar con el título.
La clave del éxito del Lens radica en su colectivo sólido y bien estructurado. A diferencia del PSG, que depende en gran medida de las individualidades de estrellas como Mbappé o Neymar en el pasado, el conjunto dirigido por Franck Haise basa su juego en la intensidad, la presión alta y una efectividad letal en ataque. Los nueve goles anotados en los últimos dos partidos de liga evidencian un estado de forma excepcional que pone en serio peligro la hegemonía parisina.
Para el PSG, la situación requiere una reacción inmediata si no quieren ver peligrar su dominio en el fútbol francés. El próximo compromiso liguero será el sábado 21 de febrero ante el Metz en el Parc des Princes. Este encuentro, que comenzará a las 21:05, se presenta como una auténtica final para los intereses del equipo de Luis Enrique. Una nueva pérdida de puntos podría ampliar la ventaja del Lens y generar una crisis de confianza de difícil solución.
Por su parte, el Lens también afronta un duelo directo de máxima exigencia. El mismo sábado, pero a las 17:00, recibirá la visita del Mónaco en su estadio. Este choque entre los dos primeros clasificados de la Ligue 1 servirá para medir las verdaderas aspiraciones del conjunto norteño. Una victoria consolidaría su liderato y les daría un margen considerable de cara a las jornadas decisivas del campeonato.
El contexto de la Ligue 1 esta temporada demuestra que la competitividad ha regresado al fútbol francés. La salida de Lionel Messi y la posible marcha de Kylian Mbappé han debilitado el proyecto del PSG, mientras que otros equipos como el Lens, el Mónaco o el propio Rennes han aprovechado para reforzarse y plantar cara al gigante parisino. Esta mayor igualdad beneficia al espectáculo y genera un interés renovado en una liga que muchos consideraban predecible.
El papel de Wesley Saïd en este nuevo liderato no puede ser obviado. El delantero francés de origen costamarfileño ha demostrado una capacidad goleadora excepcional, convirtiéndose en el referente ofensivo que el Lens necesitaba para dar el salto de calidad. Su doblete ante el Paris FC se suma a una temporada prodigiosa que le sitúa como uno de los máximos artilleros de la competición.
Por otro lado, la figura de Luis Enrique se encuentra bajo una lupa sin precedentes. El técnico asturiano, que llegó con el objetivo de consolidar un proyecto ganador tanto en Francia como en Europa, se enfrenta a sus primeras serias dificultades. Su capacidad para revertir la situación y motivar a una plantilla llena de estrellas será determinante para el futuro inmediato del club. La paciencia en el PSG no es precisamente una virtud cuando los resultados no acompañan.
La importancia de la ronda preliminar de Champions contra el Mónaco no puede ser subestimada. Este enfrentamiento a doble partido condicionará toda la temporada del PSG. Una eliminación supondría un fracaso rotundo que podría desencadenar consecuencias deportivas y económicas de gran magnitud. Por el contrario, superar esta ronda daría oxígeno a un proyecto que necesita un impulso urgente de moral.
El calendario de ambos equipos en las próximas semanas será crucial. Mientras el PSG debe gestionar la presión de la Champions y la necesidad de recuperar puntos en liga, el Lens puede centrarse exclusivamente en mantener su ritmo ganador en la competición doméstica. Esta diferencia de enfoque podría ser decisiva en la recta final del campeonato.
La afición del Lens vive un momento de euforia después de años de oscuridad. El club, que históricamente ha sido un equipo de tradición en el norte de Francia, recupera la ilusión de conquistar su primer título de liga desde la temporada 1997-98. La conexión entre el equipo y su masa social es palpable, con un estadio siempre lleno que se convierte en un fortín inexpugnable.
En conclusión, la Ligue 1 ha ganado en emoción y competitividad gracias al resurgir del Lens y al momento de duda del PSG. La goleada ante el Paris FC no es solo un resultado aislado, sino la confirmación de que hay un nuevo contendiente serio al trono del fútbol francés. La respuesta del PSG en las próximas jornadas, tanto en Europa como en Francia, definirá si este cambio de liderato es un simple episodio o el comienzo de una nueva era en la liga gala. El fútbol, en su esencia, vive de estas alternancias que hacen grande el deporte rey.