Manchester City sufre pero vence 2-0 al Salford y avanza en FA Cup

El conjunto de Guardiola supera a un rival de League Two con goles de Guéhi en un partido que dejó más dudas que certezas

El Manchester City superó con más apuros de los previstos al Salford City en los dieciseisavos de final de la FA Cup, imponiéndose por 2-0 en el Etihad Stadium. El conjunto de Pep Guardiola, que milita en la Premier League, tuvo que emplearse a fondo ante un rival de la League Two, la cuarta división inglesa, que planteó un duelo mucho más competido de lo que refleja el marcador final. La eliminatoria, que en el papel parecía un mero trámite para los ciudadanos, se convirtió en una prueba de resistencia que expuso las debilidades actuales del campeón inglés.

El encuentro dejó claro que los ciudadanos atraviesan por una fase de irregularidad en su juego, mostrando esas mismas lagunas que han marcado su temporada. Aunque la calidad individual de su plantilla acabó haciendo la diferencia, el conjunto visitante tuvo ocasiones para haber complicado seriamente la eliminatoria. La diferencia de tres categorías entre ambos equipos no se notó en el terreno de juego durante largos tramos del compromiso.

Desde el inicio, el City intentó imponer su ritmo habitual de posesión y verticalidad, pero encontró en el Salford una defensa bien estructurada y con ideas claras a la hora de salir al contrataque. Los de Guardiola monopolizaron el balón, pero carecieron de la precisión necesaria en los metros finales, evidenciando una falta de puntería que se ha convertido en una constante preocupante. Los centrocampistas ciudadanos no lograron conectar con sus delanteros con la claridad habitual, y las pérdidas en zona peligrosa casi le costaron caro al equipo.

El primer tiempo transcurrió con dominio territorial del City, pero sin la claridad de ideas necesaria para desmontar el planteamiento defensivo del Salford. Los visitantes, lejos de amedrentarse, buscaron sorprender con transiciones rápidas y aprovecharon las pérdidas de balón del conjunto local para generar peligro. En una de estas jugadas, el portero del City tuvo que intervenir con una estirada espectacular para evitar el tanto de Woodburn, que había encontrado espacio en la frontal del área. La ocasión demostró que el Salford no había venido al Etihad de turismo.

A pesar de las dificultades, el City logró adelantarse en el marcador antes del descanso. La jugada nació de una combinación entre los hombres de ataque, que encontraron un hueco en la defensa rival. El balón llegó a los pies de un jugador del City que definió con frialdad, estableciendo el 1-0 que daba tranquilidad parcial a los locales. Sin embargo, la sensación general era que el conjunto de Guardiola no estaba siendo capaz de imponer su superioridad de forma contundente.

La segunda mitad comenzó con un Salford mucho más atrevido, que salió al campo convencido de que podía pelear la eliminatoria. Los de la League Two ganaron confianza y comenzaron a disputar el duelo en igualdad de condiciones, generando varias llegadas de peligro que inquietaron a la defensa del City. Los visitantes acumularon hasta seis saques de esquina, una cifra considerable para un equipo de su categoría ante uno de los grandes de Europa. Esta estadística reflejó la creciente autoestima del conjunto visitante.

Guardiola, consciente de que su equipo necesitaba refrescar ideas, recurrió al banquillo. Las sustituciones buscaban aportar energía y verticalidad a un conjunto que se mostraba preocupantemente plano. Los cambios dieron algo de aire al City, pero el Salford seguía creyendo en sus opciones. La entrada de jugadores como Semenyo, Marc Guehi y O'Reilly por Foden, Stones y Aït-Nouri buscaba oxigenar el once y aportar nuevas soluciones.

El momento clave llegó cuando el portero del Salford, que hasta entonces había realizado una actuación notable, no pudo despejar adecuadamente un disparo de Cherki. El rechace cayó a los pies de Marc Guehi, que apareció en el área para empujar el balón a la red y sentenciar el encuentro con el 2-0 definitivo. El gol liberó al City y dejó sin opciones a un Salford que había peleado con honor. La jugada fue un premio a la insistencia del conjunto local, que había buscado el segundo tanto con insistencia.

El partido finalizó con la clasificación del Manchester City a los octavos de final, pero dejando más dudas que certezas. El conjunto de Guardiola sumó su décima ocasión de gol, mientras que el Salford, con cuatro, demostró que la diferencia de categorías no siempre se traduce en superioridad absoluta en el terreno de juego. El porcentaje de posesión favoreció claramente al City, pero la efectividad y la capacidad de generar peligro real estuvieron más igualadas de lo esperado.

El análisis del encuentro pone de manifiesto los problemas recurrentes del City esta temporada. Los momentos de desconcentración, la falta de efectividad en ataque y las dificultades para mantener el ritmo durante los noventa minutos son aspectos que preocupan a la afición y al cuerpo técnico. Aunque la plantilla cuenta con talento de sobra, la falta de continuidad en el rendimiento es una losa que pesa sobre las aspiraciones del equipo. La irregularidad ha sido la tónica dominante en los últimos meses, y este duelo ante un rival teóricamente inferior no hizo sino confirmar esas carencias.

Por su parte, el Salford City se va con la cabeza bien alta. El equipo de la League Two demostró que puede competir con los grandes cuando se prepara bien el duelo y mantiene la concentración. Sus jugadores dejaron una buena impresión y el entrenador puede estar orgulloso del trabajo realizado, aunque el resultado no haya sido favorable. La actitud y el compromiso mostrado en el césped del Etihad son valores que trascienden el marcador.

La FA Cup sigue su curso y el Manchester City ya piensa en la siguiente ronda, donde se enfrentará a rivales de mayor entidad. Guardiola tendrá que trabajar en los aspectos defensivos y ofensivos si quiere que su equipo llegue en las mejores condiciones a la fase decisiva de la temporada. La competición de copa ofrece una oportunidad de redimirse, pero también expone las debilidades que el equipo debe corregir de inmediato. La plantilla necesita recuperar la solidez que le hizo campeón y olvidar estos altibajos que ponen en riesgo sus objetivos.

El técnico catalán deberá analizar minuciosamente este encuentro, ya que los rivales de mayor nivel no perdonarán los errores cometidos ante el Salford. La falta de intensidad en determinados momentos, las pérdidas de balón en zonas comprometidas y la dificultad para generar ocasiones claras son aspectos que deben mejorar de cara a los desafíos venideros. La FA Cup representa una vía de escape hacia un título, pero también es un espejo que refleja las carencias actuales del conjunto ciudadano.

Para el Salford, esta experiencia en el Etihad Stadium servirá como banco de pruebas para los retos de su competición doméstica. Haber competido de tú a tú con uno de los mejores equipos del mundo durante buena parte del encuentro es un logro en sí mismo. Los jugadores que participaron en este duelo han ganado en confianza y han demostrado que pueden alcanzar un nivel de exigencia muy alto. El club puede construir sobre esta actuación para afrontar con optimismo el resto de su temporada en la League Two.

El fútbol inglés, una vez más, demostró que la magia de la FA Cup reside precisamente en estos duelos donde la teoría choca con la realidad del terreno de juego. Aunque el City cumplió con el trámite de avanzar de ronda, el Salford se llevó los elogios por su valiente actuación. En el fútbol, el resultado es lo que cuenta al final, pero las sensaciones y el rendimiento también construyen el camino de los equipos. Para Guardiola, este duelo debe servir como llamada de atención. Para el Salford, como un trampolín hacia el futuro.

Referencias