El Real Madrid Castilla logró una victoria controvertida por 2-1 ante el Bilbao Athletic en un encuentro correspondiente a la Primera Federación que estuvo marcado por una decisión arbitral altamente cuestionable en los instantes finales. El filial blanco, dirigido por Julián López de Lerma, consiguió su primer triunfo de la temporada en su quinto intento, pero la forma en la que llegó el gol de la victoria ha generado un intenso debate sobre el sistema de revisión de decisiones.
El duelo, disputado en el estadio Alfredo Di Stéfano, presentó un guion complejo para los intereses locales. El conjunto visitante salió con una actitud mucho más decidida y se adelantó en el marcador tempranamente mediante Ibon Sánchez, quien aprovechó una situación favorable para batir al meta local en el minuto 5. Esta ventaja inicial consolidó la superioridad inicial del Bilbao Athletic, que dominó las acciones y creó las ocasiones más claras durante buena parte del encuentro.
Sin embargo, el Castilla demostró capacidad de reacción y logró la igualada en el minuto 22 gracias a Pol Fortuny, quien materializó una jugada colectiva para establecer el 1-1. Este tanto le dio algo de oxígeno al equipo madridista, que necesitaba urgentemente una victoria para aliviar la presión sobre su entrenador, quien hasta este momento no había conseguido sumar los tres puntos en ninguna jornada previa.
La segunda mitad transcurrió con un dominio alterno, pero fue el Bilbao Athletic quien mostró un mejor rendimiento colectivo y las sensaciones de llevarse el triunfo. Las ocasiones se sucedieron para los visitantes, mientras el Castilla buscaba con insistencia la victoria que le permitiera respirar en la tabla clasificatoria.
El momento decisivo llegó en el tiempo añadido, concretamente en el minuto 92. Palacios, quien había ingresado al campo en el minuto 57 sustituyendo a Bruno Iglesias, recibió un pase en profundidad que le permitió batir al portero visitante. La celebración local fue inmediata, pero las protestas del banquillo y jugadores del Bilbao Athletic no se hicieron esperar, argumentando una posición adelantada evidente.
El árbitro del encuentro, Manuel García Gómez, procedió a revisar la jugada en el monitor del FVS (sistema de videoarbitraje). Las imágenes mostraron claramente que el delantero del Castilla se encontraba en una posición adelantada de aproximadamente medio metro cuando recibió el balón. Una situación que, en la era del VAR en competiciones profesionales, hubiera sido anulada sin dudas.
No obstante, tras la revisión, el colegiado extremadño decidió validar el tanto, una determinación que resulta incomprensible para los estándares actuales del arbitraje. Esta decisión provocó la ira del conjunto vasco, cuyos jugadores protestaron vehementemente la resolución. Las imágenes de televisión confirmaron el fuera de juego, pero el gol subió al marcador y el Castilla se llevó los tres puntos.
El desenlace del encuentro fue aún más tenso cuando, tras el pitido final, el árbitro mostró la tarjeta roja a Buján, futbolista del Bilbao Athletic, por sus protestas. Una medida que acrecentó el malestar en el seno del equipo visitante, que se sintió perjudicado en un momento crucial del campeonato.
Desde el punto de vista táctico, el encuentro presentó varios cambios interesantes. El entrenador del Castilla realizó modificaciones en busca de la victoria, introduciendo a Leiva en el minuto 66 por Fortuny, y más tarde a Mesonero y Roberto en el 77 por Yáñez y Loren Zúñiga respectivamente. Por su parte, el Bilbao Athletic también movió su banquillo, destacando la entrada de Izagirre y Korkut en el minuto 28, y la salida de Gift en el 80 para dar paso a Buján.
El partido también tuvo su cuota de ocasiones falladas. En el minuto 88, Álvaro Leiva estuvo a punto de marcar con un disparo que impactó en el palo, mientras que en los últimos compases, Mesonero habilitó a Palacios con un pase excelente, aunque el delantero no pudo definir correctamente en una primera instancia antes de su gol polémico.
La victoria permite al Castilla sumar tres puntos vitales en su aspiración por consolidarse en la categoría, mientras que el Bilbao Athletic se lleva una sensación de frustración justificada por haber perdido de forma tan controvertida. El debate sobre la necesidad de implementar un sistema de revisión más eficiente en la Primera Federación cobra fuerza tras este incidente.
El Tiempo de Revisión, mecanismo similar al VAR pero con características propias de la categoría, demostró en esta ocasión sus limitaciones. La jugada del segundo gol del Castilla era revisable y la decisión final ha generado más dudas que certezas sobre su efectividad. La posición adelantada de Palacios era evidente, y la validación del tanto resulta incomprensible para los parámetros actuales del arbitraje moderno.
Para el entrenador del Castilla, esta victoria representa un respiro importante. López de Lerma había iniciado la temporada con resultados negativos y la presión comenzaba a acumularse sobre su figura. Con este triunfo, aunque polémico, consigue su primera victoria y puede trabajar con mayor tranquilidad en las próximas sesiones de entrenamiento.
El rendimiento del equipo, sin embargo, deja interrogantes. A pesar de la victoria, el Castilla fue superado en juego por un Bilbao Athletic que demostró mayor orden táctico y efectividad en sus acciones. La fortuna y la polémica arbitral fueron aliadas fundamentales para el resultado final.
En cuanto a las estadísticas del encuentro, el gol inicial de Ibon Sánchez en el minuto 5 estableció una dinámica favorable para los visitantes. La respuesta de Pol Fortuny en el 22 equilibró las acciones, pero el desenlace final con el tanto de Palacios en el 92' dejó un regusto amargo en el conjunto vasco.
Las tarjetas amarillas también protagonizaron su papel. Huestamendia vio la cartulina en el minuto 38, Eder en el 48 y Joan Martínez en el 73. Estas sanciones reflejaron la intensidad de un encuentro que superó la mera disputa de puntos para convertirse en un tema de debate arbitral.
La expulsión de Buján tras el pitido final simboliza la frustración de un equipo que se sintió robado. El futbolista, que había ingresado en el minuto 80, vio la tarjeta roja directa por sus protestas ante el árbitro García Gómez, quien tuvo una actuación muy cuestionada durante todo el encuentro.
El estadio Alfredo Di Stéfano presenció una jornada más de fútbol de su filial, pero esta vez con un final que generará conversación durante días. La necesidad del Castilla por ganar chocó con el merecimiento del Bilbao Athletic, y el resultado final no reflejó lo visto sobre el terreno de juego.
En el ámbito del arbitraje, este incidente podría acelerar la implementación de mejoras en el sistema de revisión de la Primera Federación. La RFEF deberá analizar esta jugada y determinar si el protocolo actual es suficiente para evitar errores que pueden condicionar de forma drástica el desarrollo de la competición.
Para los aficionados del Castilla, el resultado es una victoria que vale por tres puntos, independientemente de las circunstancias. Para los seguidores del Bilbao Athletic, es una derrota injusta que recuerda las peores épocas del arbitraje sin tecnología. La realidad está en el medio: un sistema que existe pero que en esta ocasión no funcionó correctamente.
El campeonato de Primera Federación continúa su curso, pero este partido dejará huella en ambos conjuntos. El Castilla por haber conseguido su primera victoria de la temporada, y el Bilbao Athletic por haber sido víctima de una decisión arbitral que puede marcar su trayectoria en las próximas jornadas.
La polémica del fuera de juego en el gol de Palacios será analizada en los programas deportivos y en las redes sociales. Las imágenes son contundentes y la decisión del árbitro García Gómez difícilmente justificable. Este tipo de situaciones dañan la credibilidad del sistema y generan desconfianza en los participantes.
Finalmente, el fútbol es un deporte de resultados y el Castilla suma tres puntos importantes. Sin embargo, la forma en la que se consiguieron deja un interrogante sobre la efectividad del arbitraje tecnológico en categorías de formación. La necesidad de revisar y mejorar estos sistemas es evidente para garantizar la equidad competitiva.