Villarreal: crisis de bajas y calendario infernal ante Getafe, Levante y Valencia

Marcelino debe reconfigurar el once sin Gerard, Moleiro y Cardona en la semana más decisiva de la temporada

El Villarreal CF ha dado un golpe de autoridad en las últimas jornadas, demostrando que la crisis quedó atrás tras la contundente victoria ante el RCD Espanyol. El conjunto amarillo recuperó su esencia, esa identidad que le convirtió en uno de los equipos más sólidos de la primera vuelta del campeonato. Sin embargo, el reto más complejo no es alcanzar la cima, sino mantenerse en ella. Marcelino García Toral sabe que la verdadera prueba de fuego llega ahora, con un calendario apretado que incluye tres compromisos en apenas diez días.

La principal preocupación para el técnico asturiano radica en el estado físico de sus futbolistas. Gerard Moreno, el capitán y referente ofensivo, se ha convertido en una duda seria tras perderse los entrenamientos del miércoles y jueves. Su ausencia se suma a los problemas de salud que aquejan a Alexander Moleiro y Jorge Cardona, ambos afectados por un proceso gripal que les mantiene en el dique seco. Estas bajas obligarán a Marcelino a reconfigurar su esquema táctico en plena semana decisiva.

Ante este escenario, el entrenador del Submarino Amarillo ha comenzado a diseñar un once alternativo que garantice competitividad sin renunciar al descanso de sus piezas clave. La buena noticia es que el equipo ha recuperado su estado anímico, y eso se traduce en mayor confianza en las opciones del banquillo. La rotación será obligada, pero también una oportunidad para que futbolistas con menor protagonismo demuestren su valía.

En la portería, Luiz Júnior se ha consolidado como el guardameta indiscutible para Marcelino. Su regularidad y sus intervenciones en momentos clave le han valido la confianza absoluta del cuerpo técnico. La línea defensiva presentará variaciones interesantes. Renato Tapia asumirá el rol de líder en el eje central, aportando experiencia y jerarquía. Su compañero de baile podría ser Rafa Marín, ya que Pau Torres completó los 90 minutos ante los periquitos y necesita descanso. En el carril derecho, Mouriño tiene la opción de iniciar el encuentro, aunque podría compartir minutos con Freeman para gestionar el esfuerzo. Por la banda izquierda, Alfonso Pedraza regresa con las pilas cargadas tras cumplir un partido de sanción por acumulación de tarjetas amarillas.

El centro del campo es donde más incógnitas existen. Pape Gueye será el ancla indiscutible en la medular, garantizando equilibrio y recuperación. La novedad importante es que Dani Parejo podría regresar al once inicial, ya que Comesaña emerge como alternativa para ocupar el tribote, especialmente si Moleiro no se recupera a tiempo. Esta flexibilidad en el doble pivote permite a Marcelino adaptarse a las circunstancias sin perder calidad.

En la parcela ofensiva, las bandas cobran protagonismo. La lesión de Gerard obliga a reubicar a Pépé como referencia en punta, un rol que ha desempeñado con eficacia en las últimas jornadas. Alex Baena será fundamental en la creación de juego, mientras que la evolución de Moleiro marcará si puede participar desde el inicio o será una opción desde el banquillo.

Lo que hace especialmente compleja esta situación es el tramo de temporada que afronta el Villarreal. El duelo ante el Getafe CF en el Coliseum Alfonso Pérez será el primer examen. Cuatro días después, el conjunto amarillo visitará al Levante UD en un derbi autonómico cargado de tensión. Para cerrar la semana, recibirá al Valencia CF en La Cerámica, un clásico regional con aroma a Champions League.

Esta sequía de partidos obliga a Marcelino a dosificar esfuerzos sin perder competitividad. Cada punto es vital para mantenerse en la pelea por los puestos europeos, pero el desgaste físico y mental puede pasar factura si no se gestiona correctamente. El objetivo inmediato es sumar los nueve puntos en juego, aunque el entrenador sabe que la realidad del fútbol moderno hace muy complejo lograr una racha perfecta en tan corto espacio de tiempo.

No todo son malas noticias en la ciudad deportiva del Villarreal. El técnico asturiano ha encontrado por fin la tecla para sacar el mejor nivel de Georges Mikautadze, quien ha empezado a demostrar por qué el club confió en él. Su movilidad, olfato goleador y capacidad de asociación lo convierten en una pieza clave para el tramo final. Por su parte, Pépé vive su mejor momento desde su llegada al club. Dos asistencias consecutivas y un gol ante el Espanyol certifican que el extremo marfileño ha recuperado su confianza y su impacto en el juego. Su versatilidad para actuar tanto en banda como en punta le convierte en un comodín de lujo para Marcelino.

La profundidad de plantilla será el factor decisivo en estas tres semanas. Jugadores como Freeman, Comesaña o Rafa Marín tendrán la oportunidad de demostrar que pueden responder cuando el equipo les necesita. La competencia interna se convierte en el mejor aliado para mantener el nivel, ya que nadie puede relajarse sabiendo que hay alternativas de garantías. Marcelino ha insistido siempre en que el éxito del Villarreal pasa por el trabajo colectivo y la implicación de todos los integrantes de la plantilla. Ahora más que nunca, esa filosofía se pondrá a prueba.

Cada partido presenta un reto diferente. El Getafe de José Bordalás es un rival directo que juega con intensidad y presión alta. El Levante, en su estadio, será un hueso duro de roer en un derbi siempre impredecible. Y el Valencia llegará a La Cerámica con la necesidad de puntos que caracteriza a los grandes clubes. La capacidad del cuerpo técnico para transmitir seguridad a los suplentes será tan importante como la preparación táctica.

El Villarreal afronta una de las semanas más exigentes de la temporada con la incertidumbre de las bajas pero también con la confianza de haber recuperado su mejor versión. Marcelino García Toral tiene el reto de demostrar que su proyecto tiene la solidez necesaria para superar las adversidades sin perder competitividad. Las decisiones que tome en los próximos días marcarán no solo el resultado inmediato, sino también el rumbo del equipo en las jornadas decisivas. La plantilla está avisada: la oportunidad llama a su puerta, y solo los más preparados podrán responder.

Referencias