Ilia Malinin busca el oro olímpico y el cuádruple axel en Milán 2026

El patinador estadounidense se prepara para una actuación histórica en el programa libre masculino de los Juegos Olímpicos de Invierno

El mundo del patinaje artístico sobre hielo vive momentos de máxima expectativa con la inminente participación de Ilia Malinin en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026. El joven estadounidense, considerado uno de los máximos exponentes de la disciplina, se prepara para lo que podría ser la actuación definitiva de su carrera deportiva, con la medalla de oro como objetivo principal y la posibilidad de ejecutar por primera vez en la historia olímpica el revolucionario cuádruple axel.

La competencia individual masculina llega a su punto culminante con el programa libre, donde Malinin cerrará la jornada como último patinador en orden inverso a las puntuaciones obtenidas en el programa corto. Esta posición privilegiada refleja su dominio en la ronda inicial y le otorga la ventaja de ver a todos sus rivales antes de su propia actuación, una circunstancia que podría jugar a su favor en la búsqueda de la perfección técnica y artística.

El desafío histórico del cuádruple axel

La posibilidad de presenciar el primer cuádruple axel en unos Juegos Olímpicos ha generado una expectativa sin precedentes entre aficionados y expertos. Malinin, de 21 años, ha demostrado en competiciones previas su capacidad para dominar este salto extremadamente complejo, que requiere cuatro rotaciones y media en el aire antes del aterrizaje. Su ejecución en Milán-Cortina no solo representaría un hito personal, sino que marcaría un antes y un después en la evolución técnica del patinaje artístico masculino.

La dificultad de este elemento radica en su exigencia física y mental. El atleta debe generar suficiente velocidad, impulso y control para completar las rotaciones manteniendo la elegancia y estabilidad que exigen los jueces. Un aterrizaje limpio del cuádruple axel otorga una ventaja técnica prácticamente insalvable, lo que convierte a Malinin en el firme favorito para alzarse con el oro, aunque en el deporte de alto rendimiento nada está garantizado hasta el último segundo.

La racha estadounidense en juego

Estados Unidos mantiene una tradición gloriosa en el patinaje artístico masculino olímpico, con una racha de medallas de oro que Malinin aspira a prolongar. La presión de representar a su nación en una disciplina donde los estadounidenses han sido dominadores añade una capa adicional de responsabilidad a su actuación. Sin embargo, el joven patinador ha demostrado en múltiples ocasiones su capacidad para gestionar el estrés y convertirlo en energía positiva sobre el hielo.

Su preparación para estos Juegos ha sido meticulosa, con un programa largo diseñado para maximizar su potencial técnico sin sacrificar la componente artística que tanto valoran los jueces. Cada movimiento, cada transición y cada salto ha sido cuidadosamente coreografiado para crear una presentación memorable que pueda quedar grabada en la historia del deporte.

Horarios y transmisiones del evento

Para los aficionados que deseen seguir en vivo esta competencia histórica, el programa libre masculino está programado para comenzar a las 12:00 p.m. hora central (CT). Las cadenas oficiales iniciarán su cobertura especial a las 11:45 a.m. CT en USA Network, mientras que la segunda mitad de la competencia será transmitida a partir de las 2:00 p.m. CT por NBC.

Aquellos que prefieran disfrutar de la emoción en horario estelar podrán ver las repeticiones a partir de las 7:30 p.m. CT en NBC, con comentarios especializados y análisis detallado de cada actuación. Esta triple ventana de transmisión asegura que ningún fanático se pierda lo que promete ser una de las jornadas más emocionantes de los Juegos Olímpicos.

Los principales rivales de Malinin

Aunque Malinin parte como favorito indiscutible, el nivel de competencia en el patinaje artístico masculino nunca ha sido tan alto. La lucha por el podio estará reñida, con varios patinadores capaces de arrebatar el oro si el estadounidense comete el más mínimo error.

Yuma Kagiyama, el japonés de 21 años y medallista de plata olímpico, representa la amenaza más directa. A pesar de una desventaja de cinco puntos tras el programa corto, Kagiyama posee un programa largo de altísima calidad y una ejecución artística impecable. Su capacidad para conectar con el público y los jueces lo convierte en un contendiente peligroso, especialmente si Malinin muestra alguna debilidad. Kagiyama mismo ha declarado a través de intérprete: "Esto es deporte. Nunca se sabe qué va a pasar", una frase que resume perfectamente la incertidumbre inherente a la competición olímpica.

La rivalidad entre ambos se intensificó durante la competición por equipos del fin de semana pasado, donde Kagiyama logró superar a Malinin en el programa corto, demostrando que está en forma óptima y listo para luchar hasta el final. Esta victoria previa le otorga una confianza extra que podría ser decisiva en el momento crítico.

Adam Siao Him Fa, el francés que fue el último patinador en derrotar a Malinin en competición individual hace más de dos años, completa el trío de favoritos. Con una puntuación de 102.55 en el programa corto, Siao Him Fa ha demostrado consistencia y madurez competitiva. Su estilo elegante y técnica depurada le convierten en un candidato serio al podio, capaz de aprovechar cualquier resbalón de los favoritos.

El formato de competición y los grupos

Los 24 mejores patinadores del programa corto han accedido a la final del programa libre, divididos en cuatro grupos de seis competidores cada uno. El orden de actuación sigue el principio de ir de los menos a los más puntuados, lo que sitúa a Malinin como el gran cierre de la jornada.

El Grupo 1 abrirá la competencia con patinadores como Li Yu-Hsiang de Taiwán, Donovan Carrillo de México, Kao Miura de Japón, Vladimir Samoilov de Polonia, Adam Hagara de Eslovaquia y Lukas Britschgi de Suiza. Aunque no parten como favoritos, su actuación establecerá el nivel inicial y podrían sorprender con actuaciones memorables.

El Grupo 2 presenta a competidores de mayor nivel, incluyendo a Aleksandr Selevko de Estonia, Deniss Vasiljevs de Letonia, Matteo Rizzo de Italia, Nika Egadze de Georgia, Maxim Naumov de Estados Unidos y Jin Boyang de China. Este grupo incluye a varios patinadores con potencial para interferir en la lucha por las medallas.

El Grupo 3 eleva aún más el listón con Petr Gumennik de Rusia, Kyrylo Marsak de Ucrania, Stephen Gogolev de Canadá, Shun Sato de Japón, Andrew Torgashev de Estados Unidos y Kevin Aymoz de Francia. Las actuaciones aquí serán cruciales para definir las posiciones intermedias del ranking.

Finalmente, el Grupo 4 concentrará toda la atención con los favoritos absolutos: Junhwan Cha de Corea del Sur, Mikhail Shaidorov de Kazajistán, Daniel Grassl de Italia, Adam Siao Him Fa de Francia, Yuma Kagiyama de Japón y, cerrando la competencia, Ilia Malinin de Estados Unidos. Este orden asegura un final de infarto, con los mejores patinadores del mundo actuando en los momentos decisivos.

Expectativas y pronósticos

Las apuestas y análisis técnicos sitúan a Malinin con una probabilidad superior al 70% de conquistar el oro, siempre que ejecute su programa sin caídas mayores. Su ventaja técnica en un programa largo, donde puede incluir más saltos cuádruples que cualquier otro competidor, le otorga un margen de error mayor que sus perseguidores.

Sin embargo, la presión olímpica es un factor impredecible que ha hecho tambalear a los más grandes favoritos en ediciones anteriores. La capacidad de Malinin para mantener la concentración durante los más de cuatro minutos de su programa, especialmente en los últimos 90 segundos donde la fatiga acumulada puede afectar la ejecución, será determinante.

Los jueces también jugarán un papel crucial. Aunque el sistema de puntuación actual minimiza el sesgo subjetivo, la componente artística sigue siendo interpretativa. Malinin debe demostrar no solo superioridad técnica, sino también una conexión emocional con la música y el público que justifique las altas puntuaciones.

Un momento definitorio para el patinaje

Más allá de las medallas, la actuación de Malinin en Milán-Cortina 2026 podría marcar un punto de inflexión en la evolución del patinaje artístico masculino. Si logra el cuádruple axel en competición olímpica, abrirá la puerta a una nueva era donde este salto pase de ser una excepción a convertirse en un requisito para los aspirantes al podio.

La repercusión mediática sería inmediata, inspirando a una nueva generación de patinadores a superar los límites técnicos actuales. Los entrenadores revisarían sus métodos, los reglamentos podrían adaptarse, y el propio Malinin pasaría a la historia como el pionero de una revolución técnica.

Para el deporte estadounidense, una victoria de Malinin consolidaría el dominio en una disciplina donde la competencia internacional cada vez es más feroz. Para el patinaje mundial, representaría el comienzo de una nueva era de exigencia y espectacularidad.

Cuando el joven estadounidense pise el hielo como último competidor del día, todos los ojos estarán sobre él. La combinación de técnica revolucionaria, presión olímpica y legado histórico crea el escenario perfecto para una actuación legendaria. Ya sea que ejecute el cuádruple axel perfectamente o caiga en el intento, su nombre quedará grabado en la memoria colectiva de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026.

Referencias