España en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026: atletas y expectativas

Conoce a los 20 deportistas españoles que competirán en Milán-Cortina 2026 y los deportes en los que representarán a España

Los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 representan una cita ineludible para el deporte mundial, donde España estará presente con una delegación de 20 atletas que competirán en seis disciplinas diferentes. Esta edición, que se celebrará en el norte de Italia, promete ser una de las más ambiciosas de las últimas décadas, con cerca de 3.000 deportistas de todo el planeta convergiendo en las majestuosas montañas de los Alpes italianos. La cita olímpica no solo es un escaparate deportivo, sino también una oportunidad para que España siga consolidando su presencia en modalidades que, hasta hace unas décadas, eran prácticamente desconocidas en nuestro país.

La organización de estos Juegos ha optado por un modelo de sedes dispersas que maximiza el uso de infraestructuras ya existentes, minimizando así el impacto ambiental. La cosmopolita ciudad de Milán acogerá la mayoría de las pruebas sobre hielo, además de las ceremonias de apertura y clausura. Por su parte, el icónico resort de Cortina d'Ampezzo, que ya vivió su primera olimpiada en 1956, será el escenario principal para el esquí alpino femenino y las distintas modalidades de trineo. Completan el mapa olímpico otras localidades alpinas como Bormio, famosa por sus exigentes pistas de esquí alpino; Livigno, conocida como la "pequeña Tibet" por su altitud y condiciones excepcionales de nieve; Anterselva, referente mundial en biatlón con su histórico estadio; y Val di Fiemme, que albergará competiciones de esquí de fondo y otras disciplinas de nieve. Esta distribución territorial permite aprovechar las mejores condiciones naturales de cada zona para cada deporte específico.

La representación española en estos Juegos de Invierno estará conformada por veinte deportistas de élite, distribuidos en seis modalidades deportivas. A continuación, desglosamos la composición de esta delegación:

El esquí de montaña hará su debut olímpico en Milán-Cortina 2026, y España llega con opciones reales de estar en la cabeza de la clasificación gracias a un equipo altamente competitivo. La delegación española en esta disciplina estará formada por cuatro atletas que han demostrado su valía en el circuito mundial de la especialidad. Esta incorporación al programa olímpico supone una oportunidad única para que España, con sus potentes atletas de montaña, pueda luchar por sus primeras preseas en una disciplina que combina técnica, resistencia y estrategia en entornos de alta montaña. Los seleccionados han estado entrenando en los Pirineos y en concentraciones en los Alpes franceses para adaptarse a las condiciones que encontrarán en Cortina.

En el esquí de fondo, la selección española presenta un grupo joven que ya ha conseguido resultados históricos en competiciones internacionales. Tres serán los representantes ibéricos en esta modalidad, que exige una preparación física excepcional y una adaptación perfecta a las condiciones climáticas. Los fondistas españoles han ido progresando en los últimos años, consiguiendo clasificaciones que hace una década parecían impensables. Su presencia en Milán-Cortina 2026 es ya un éxito, pero aspiran a mejorar las posiciones obtenidas en ediciones anteriores.

El snowboard constituye uno de los deportes con mayor tradición para España en los Juegos de Invierno. En esta edición, contaremos con cuatro representantes que defenderán los colores nacionales. La especialidad del halfpipe, donde España ha conseguido sus mayores éxitos, volverá a ser una de las grandes esperanzas de medalla. La experiencia acumulada en ediciones anteriores y el nivel competitivo de los riders españoles los sitúan como candidatos a estar en las finales. La proyección internacional de nuestros snowboarders ha crecido exponencialmente, con presencia constante en los eventos de la Copa del Mundo.

El patinaje artístico mantiene su presencia olímpica con representación tanto en la modalidad de danza sobre hielo como en la categoría individual masculina. Esta disciplina, que combina elegancia, técnica y arte, ha sido tradicionalmente un terreno donde España ha mostrado un nivel creciente. Los patinadores nacionales han ido mejorando sus marcas y puntuaciones en los campeonatos previos, lo que les sitúa en una buena posición para afrontar la competición olímpica. La danza sobre hielo, en particular, ha mostrado una progresión constante en los últimos años.

España vive un momento histórico en el patinaje de velocidad, con dos deportistas clasificados por primera vez para unos Juegos Olímpicos de Invierno, lo que supone toda una proeza para el deporte nacional. Esta modalidad, que exige una explosividad y precisión milimétrica, abre un nuevo capítulo para el deporte español en la élite del hielo. Los velocistas españoles han tenido que entrenar en pistas europeas, principalmente en Países Bajos y Alemania, para alcanzar los mínimos olímpicos.

Finalmente, el esquí alpino español buscará trasladar al escenario olímpico los buenos resultados cosechados durante la temporada internacional. Con varios esquiadores que han entrado en los top 30 de la Copa del Mundo, las expectativas son más altas que nunca. La combinación de velocidad, técnica y valentía en las bajadas alpinas siempre ha fascinado al público, y los representantes españoles aspiran a mejorar las marcas históricas de la delegación. Las pruebas de descenso y supergigante serán las que mayores opciones ofrezcan para los esquiadores nacionales.

El medallero histórico de España en Juegos Olímpicos de Invierno alcanza las cinco preseas, un logro significativo para un país sin tradición en deportes de nieve y hielo. La medalla más reciente corresponde a la plata obtenida por Queralt Castellet en Pekín 2022, que consolidó el crecimiento del snowboard femenino español. Su actuación en el halfpipe, con una ejecución impecable bajo una intensa presión, situó a España en lo más alto del podio por segunda vez consecutiva en esta disciplina. Castellet se convirtió en la deportista española con más participaciones olímpicas, con cinco Juegos en su haber.

Previamente, en PyeongChang 2018, Javier Fernández conquistó una histórica medalla de bronce en patinaje artístico individual masculino, convirtiéndose en el primer patinador español en subirse a un podio olímpico. Su programa corto y libre, interpretando música de "El conde de Montecristo", quedó grabado en la memoria de los aficionados. En esa misma edición, Regino Hernández también subió al podio en snowboard cross, asegurando otra medalla de bronce para España con una carrera magistral en la final. Estos logros, sumados a las dos medallas de esquí alpino obtenidas en décadas anteriores, conforman un palmarés que, aunque modesto en número, es enorme en significado para el desarrollo de estos deportes en nuestro país.

Para seguir la competición desde España, los telespectadores podrán sintonizar Teledeporte, que ofrecerá una cobertura exhaustiva de la cita olímpica con conexiones en directo desde las diferentes sedes. Además, la plataforma RTVE Play habilitará varias señales simultáneas para que ningún aficionado se pierda detalle de las pruebas en las que compitan los deportistas nacionales. Esta cobertura multidispositivo permitirá seguir las competiciones en directo o bajo demanda, adaptándose a los horarios de cada disciplina. También se espera que plataformas digitales y redes sociales ofrezcan contenido adicional con entrevistas y reportajes detrás de escenas.

La participación española en Milán-Cortina 2026 no solo representa una oportunidad de medallas, sino también una plataforma para visibilizar deportes que tradicionalmente han estado en segundo plano en nuestro país. La presencia de veinte atletas en seis disciplinas diferentes demuestra el crecimiento sostenido de la base de estos deportes en España, impulsado por federaciones que han trabajado en la captación de talento y la mejora de las instalaciones de entrenamiento. El legado de estos Juegos debería traducirse en más jóvenes interesados en practicar deportes de invierno.

Las expectativas para esta edición son moderadamente optimistas. Si bien España no parte como favorita en múltiples pruebas, la experiencia acumulada en ediciones anteriores y el nivel competitivo mostrado en los campeonatos mundiales y copas del mundo previas dan esperanzas de poder mejorar el medallero. Las disciplinas de snowboard y patinaje artístico vuelven a ser las principales bazas, mientras que el debut del esquí de montaña abre una nueva vía de éxito que podría sorprender a propios y extraños.

La preparación de los atletas españoles ha incluido concentraciones en lugares de alta montaña, simulando las condiciones que encontrarán en los Alpes italianos. Los entrenadores han diseñado planes específicos para adaptarse a la altitud, el frío y la nieve que caracterizarán las competiciones. Esta planificación meticulosa es crucial para un país donde la práctica de estos deportes se ve limitada por las condiciones climáticas. Muchos de los seleccionados han tenido que trasladarse a centros de entrenamiento en los Pirineos franceses o suizos durante meses.

En el ámbito institucional, el Comité Olímpico Español ha reforzado su apoyo a los deportes de invierno, reconociendo el potencial de crecimiento y la capacidad de inspirar a nuevas generaciones. La colaboración público-privada ha permitido a muchos de estos atletas acceder a mejores instalaciones de entrenamiento en el extranjero, compensando la falta de recursos en territorio nacional. Empresas patrocinadoras han mostrado un interés creciente en apoyar a estos deportistas, viendo en ellos un valor de superación y excelencia.

La cita de Milán-Cortina 2026 también servirá como banco de pruebas para los Juegos Olímpicos de Invierno futuros, especialmente en lo que respecta a la sostenibilidad y la eficiencia en la organización. El modelo de sedes dispersas podría sentar precedente para futuras ediciones, y España, como nación participante, podría aprender valiosas lecciones para potenciar su propia oferta de deportes invernales. La experiencia adquirida será fundamental de cara a una posible candidatura española a futuros eventos de élite.

En conclusión, la participación española en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 representa un paso más en la consolidación de estos deportes en nuestro país. Con veinte atletas compitiendo en seis disciplinas, España demuestra que, pese a no ser una potencia tradicional, puede competir con garantías en la élite mundial. La ilusión de sumar nuevas medallas al medallero nacional mantiene viva la llama del deporte inverno español, mientras que el legado de estos Juegos debería traducirse en un mayor desarrollo de infraestructuras y programas de base para las generaciones futuras.

Referencias