Iturralde denuncia el fallo del VAR en el gol anulado a Cubarsí

El exárbitro califica de "denunciable" la actuación arbitral en la polémica jugada de la Copa del Rey semifinal

La semifinal de ida de la Copa del Rey dejó una de las polémicas más intensas de la temporada tras el gol anulado a Pau Cubarsí. La jugada, que inicialmente celebró el Barcelona, terminó convertida en un foco de críticas hacia el sistema arbitral y la tecnología implementada para evprecisamente este tipo de errores.

El corazón del problema radicó en el sistema de fuera de juego semiautomático (SAOT), que falló en el momento crucial. Esta herramienta, diseñada para proporcionar decisiones rápidas y precisas mediante cámaras y algoritmos, no funcionó cuando más se necesitaba, obligando al equipo del VAR a intervenir manualmente en una jugada compleja.

Las duras críticas de Iturralde González

El exárbitro Iturralde González no ocultó su indignación al analizar la secuencia. A través de sus canales habituales, el experimentado colegiado calificó la situación como "denunciable", un término que refleja la gravedad que le atribuye al incidente.

"Ahora sí que esto es denunciable", expresó Iturralde, enfatizando que el tiempo empleado para revisar la jugada resultaba incomprensible. El analista cuestionó abiertamente la duración del proceso: "Tú puedes estar cinco o seis minutos para marcar la línea, pero es que el fuera de juego es de Lewandowski. ¿Qué puedes tardar en marcar la línea de Lewandowski? Que me lo expliquen".

La frustración del exárbitro no se limitó al tiempo de revisión. Iturralde calificó el episodio de "chapuza muy gorda" y fue tajante al concluir que "no puede ser fuera de juego". Sus palabras resuenan en un contexto donde la fiabilidad tecnológica en el fútbol profesional se presenta como incuestionable.

El fallo del sistema semiautomático

Tras el partido, Iturralde ofreció una explicación técnica detallada sobre lo ocurrido. El SAOT, que utiliza múltiples cámaras para rastrear la posición de los jugadores en tiempo real, simplemente no pudo procesar correctamente la situación.

"Lo que ha pasado es que ha fallado la tecnología", reconoció. No es la primera vez que este sistema muestra limitaciones, especialmente en jugadas con alta concentración de jugadores. "No es la primera vez que el SAOT falla cuando hay muchos jugadores cerca, y han tenido que hacerlo manualmente", añadió.

El problema técnico surgió al intentar identificar cuál era el último cuerpo jugable para determinar la posición legal. El sistema no generó automáticamente las líneas necesarias, lo que obligó al VAR a un proceso manual que, según los críticos, introduce mayor margen de error.

El proceso manual y sus imprecisiones

Con el SAOT inoperativo, el árbitro Juan Martínez Munuera y el equipo de VAR liderado por Pablo González Fuertes tuvieron que recurrir al método tradicional: dibujar las líneas manualmente sobre la imagen. Este proceso, ya de por sí polémico, se complicó por la proximidad entre los jugadores.

Iturralde detalló el procedimiento: "Han puesto las líneas cuando toca el balón Lewandowski, y las han tirado con los pies de Ruggeri y Cubarsí, aunque estén separados por un milímetro o por medio". Esta precisión milimétrica, que puede decidir un partido crucial, queda expuesta a la interpretación humana cuando la tecnología falla.

La cuestión clave radica en qué parte del cuerpo se debe tomar como referencia. Iturralde sugirió que los árbitros deberían haber considerado no solo los pies, sino también la posición del balón en el momento del pase para una determinación más justa.

Reacciones en el seno del Barcelona

El vestuario azulgrana no ocultó su malestar. Jugadores como Eric García y Frenkie de Jong expresaron públicamente su desacuerdo con la decisión, considerándola injusta y desproporcionada. El ambiente en el club es de profunda frustración, no solo por el resultado, sino por cómo se llegó a él.

La directiva del Barcelona estudia acciones formales. Según fuentes cercanas al club, meditan presentar una queja oficial ante la RFEF cuestionando tanto la actuación arbitral como la fiabilidad de la tecnología empleada. Esta medida refleja la gravedad con la que el club trata el incidente.

Implicaciones para el futuro del arbitraje tecnológico

Este incidente pone en tela de juicio la dependencia total de sistemas tecnológicos que, aunque avanzados, no son infalibles. La Copa del Rey es una competición de alto nivel donde se supone que la tecnología debe funcionar perfectamente.

El fallo del SAOT en una semifinal genera preguntas sobre los protocolos de respaldo. ¿Qué pasa cuando la tecnología falla? ¿El proceso manual es suficientemente fiable para decisiones tan cruciales? Iturralde y otros expertos abogan por mayor transparencia y por reconocer las limitaciones de los sistemas actuales.

La posible queja del Barcelona podría abrir un debate más amplio sobre la implementación y supervisión de estas herramientas. La Liga de Fútbol Profesional y la RFEF tendrán que responder sobre la fiabilidad del SAOT y los procedimientos cuando este no funciona.

Conclusiones de una noche polémica

El gol anulado a Cubarsí trasciende el resultado deportivo. Se convierte en un caso de estudio sobre la intersección entre tecnología, reglas y criterio humano en el fútbol moderno. Las palabras de Iturralde González reflejan una preocupación compartida por muchos actores del deporte: la necesidad de que la tecnología sea una ayuda, no una fuente de nuevas controversias.

Mientras el Barcelona decide sus próximos pasos, el debate sobre el VAR y el SAOT vuelve a la mesa. La exigencia es clara: si el fútbol profesional va a depender de la tecnología, esta debe ser infalible o, al menos, contar con protocolos de respaldo claros y transparentes que no generen más dudas que certezas.

La semifinal de Copa del Rey quedará marcada no por el juego, sino por una línea que no se pudo trazar correctamente, recordándonos que, incluso en la era digital, el factor humano sigue siendo inevitablemente presente.

Referencias