Goleada histórica del Atlético: la prensa destroza al Barcelona

El 4-0 en la semifinal de Copa desató duras críticas en los medios catalanes y elogios para el Cholo Simeone en la capital española

La goleada del Atlético de Madrid por 4-0 sobre el Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa del Rey no solo sacudió el panorama futbolístico español, sino que también generó una catarata de reacciones contundentes en la prensa de ambas ciudades. El resultado, inédito para el conjunto culé desde la temporada 1953/54 cuando cayó por el mismo marcador ante el Real Madrid, dejó en evidencia las falencias de un equipo que parecía invencible y puso en valor el trabajo de un Diego Simeone que supo leer el partido a la perfección.

Los medios madrileños no dudaron en calificar la actuación como histórica. Marca, el diario deportivo más leído de España, tituló con contundencia: "El Atlético es capaz de todo". En su crónica, el rotativo destacó que el conjunto rojiblanco "aplasta a un Barcelona irreconocible en una primera parte portentosa", refiriéndose a los goles de Eric en propia puerta, Griezmann, Lookman y Julián Álvarez. La publicación enfatizó que "los rojiblancos pasan por encima del Barcelona de Flick con una primera parte memorable", dejando claro que la superioridad fue abrumadora desde el pitido inicial.

Por su parte, AS, otro de los grandes diarios deportivos de la capital, optó por un titular similar: "Noche histórica, Atleti inolvidable". El medio describió cómo "los del Cholo despedazaron a un Barcelona irreconocible e incapaz en la ida de las semifinales de Copa con un partido perfecto". El rotativo madrileño también señaló que varios jugadores se exhibieron, mencionando específicamente los goles en propia puerta de Joan García, los tantos de Griezmann, Lookman y Julián Álvarez.

El contraste con la prensa catalana no podía ser más dramático. Sport, periódico barcelonista por excelencia, no tuvo piedad con su propio equipo: "El Barcelona no compite y cae estrepitosamente". La crónica continuaba con un lamento desgarrador: "¡Qué manera de tirar una final de Copa! ¡Qué desastre absoluto!". El medio reconoció que el Barça "llevaba demasiado tiempo tirando la primera mitad, como yendo de sobrado", hasta que recibió "un sopapo colchonero". La publicación admitió la superioridad del rival: "El Atlético, más hambriento, más equipo, más todo, le dio un cachete de esos que, sin violencia, duelen más". Aunque dejó una puerta entreabierta al mencionar que "los milagros existen", también fue realista: "jugar la final depende de algo mucho más poderoso que lo inexplicable".

Mundo Deportivo, otro de los principales diarios de Cataluña, utilizó una metáfora descriptiva: "Un Barcelona disfrazado de Cenicienta se deja la Copa ante un feroz Atlético". El medio catalán fue directo al señalar que "salvo milagro el próximo 3 de marzo en el Spotify Camp Nou, la afición del Atlético ya puede ir buscando billete para la final de Sevilla". El artículo destacó que el Barcelona "notó en exceso las bajas de Raphinha y Rashford en la izquierda" y que se vio "totalmente superado por la mejor versión del Atlético, que es la que muestra en la Copa del Rey".

Los comentaristas deportivos también se hicieron eco del resultado. En la Cadena Ser, los periodistas no ocultaron su asombro: "Lo de Llorente es fascinante", "Esto es tremendo", "Misión casi imposible para el Barcelona". Un dato particularmente duro para el entrenador alemán: "La mayor derrota de Flick desde que es entrenador de élite. Nunca perdió 4 a 0". La emisora también captó el ambiente en el estadio: "Estalla el Metropolitano, no se ha ido nadie, noche para la historia. Le salió perfecto el planteamiento al Cholo, descosió al Barsa". La imagen final fue desoladora para el Barcelona: "No le salió nada al Barsa, Lamine ha tirado los guantes al suelo y se marcha cabizbajo".

En el programa El Chiringuito, el conductor Josep Pedrerol, conocido por sus análisis directos, resumió la noche en pocas palabras: "Baño del Atleti al Barsa… y punto". La frase, breve pero contundente, reflejaba el sentir general de los observadores del fútbol español.

El aspecto táctico también generó debate. Marca señaló que Hansi Flick, "desesperado", realizó un cambio en el minuto 36, haciendo ingresar a Lewandowski en un intento desesperado por cambiar la dinámica del encuentro. La decisión evidenció la falta de respuestas del técnico alemán ante el planteamiento de Simeone, quien supo explotar las debilidades del Barcelona, especialmente en el flanco izquierdo, donde las ausencias de Raphinha y Rashford se hicieron notar.

El gol anulado a Cubarsí también generó polémica. Los medios catalanes, especialmente Sport, dedicaron varias líneas a quejarse por una decisión que "necesitó seis minutos para verificarse". Sin embargo, esta protesta quedó opacada por la magnitud de la derrota y la evidente superioridad del Atlético durante los 90 minutos.

La perspectiva para el partido de vuelta en el Camp Nou parece desalentadora para el Barcelona. Los medios coinciden en que necesitarían un milagro deportivo para revertir la eliminatoria. Mundo Deportivo fue claro: "salvo milagro", la afición del Atlético puede empezar a preparar su viaje a La Cartuja para la final del 18-19 de abril. Sport fue más poético pero igualmente realista: "los milagros existen, pero jugar la final depende de algo mucho más poderoso".

El contexto histórico del resultado no pasó desapercibido. Como mencionó Marca, el Barcelona no perdía 4-0 al final de un primer tiempo desde 1954, lo que convierte esta goleada en un hecho excepcional en la historia reciente del club. Para el Atlético, representa una validación de su proyecto bajo el mando de Simeone, quien una vez más demostró su capacidad para preparar partidos clave y sacar lo mejor de sus jugadores en momentos decisivos.

El rendimiento individual también mereció mención. La Cadena Ser destacó el trabajo de Marcos Llorente, definiéndolo como "fascinante". Los goles de Griezmann, Lookman y Julián Álvarez, sumado al autogol de Eric, completaron una noche perfecta para el conjunto colchonero. Por el contrario, la figura de Lamine Yamal, una de las promesas del Barcelona, terminó frustrada, "tirando los guantes al suelo y marchándose cabizbajo", según describió la emisora radiofónica.

En resumen, la goleada del Atlético de Madrid no solo puso un pie en la final de la Copa del Rey, sino que también generó un terremoto mediático que sacudió los cimientos del Barcelona. La prensa, tanto madrileña como catalana, coincidió en señalar la superioridad indiscutible del equipo de Simeone y la incapacidad del Barcelona de responder al desafío. Mientras los rojiblancos sueñan con La Cartuja, los culés deben enfrentar no solo una eliminatoria complicada, sino también una crisis de confianza que podría marcar el resto de su temporada.

Referencias