La carrera profesional de Thomas Partey vuelve a verse envuelta en una seria controversia judicial tras la autorización de dos nuevos cargos de violación por parte de la Fiscalía de la Corona británica. El centrocampista ghanés, actualmente vinculado al Villarreal, se enfrenta a un complejo escenario legal que se suma a las acusaciones previas que ya pendían sobre él desde su etapa en el Arsenal.
Las nuevas imputaciones, que han sido confirmadas por fuentes oficiales de la Policía Metropolitana de Londres, tienen su origen en una denuncia presentada en el año 2020 por una mujer cuya identidad se mantiene bajo reserva legal. Lo notable de esta situación es que la investigación, que había permanecido en un estado latente durante varios años, fue reactivada en 2025, lo que demuestra la persistencia de las autoridades británicas en esclarecer estos delicados asuntos.
El medio The Telegraph ha sido uno de los primeros en desvelar los detalles de esta nueva situación judicial, basándose en comunicados oficiales de las fuerzas de seguridad. Según esta información, Partey está citado para el próximo 13 de marzo en el Tribunal de Magistrados de Westminster, donde deberá responder ante estas graves acusaciones que podrían comprometer seriamente su futuro tanto deportivo como personal.
Este nuevo frente legal se suma a otro proceso judicial que ya afectaba al futbolista. En septiembre de 2025, Partey se declaró no culpable ante cinco cargos de violación y uno de agresión sexual, hechos que supuestamente ocurrieron entre 2021 y 2022, periodo en el que defendía los colores del Arsenal en la Premier League. Ese caso, que ya tiene fecha de juicio establecida para el 2 de noviembre de 2026, representa un desafío legal significativo que se extenderá durante varios meses.
Las condiciones impuestas por el juez en el marco de estas acusaciones permiten al deportista continuar con su actividad profesional, aunque con restricciones claras y específicas. Partey debe notificar con al menos 24 horas de antelación cualquier desplazamiento internacional que tenga que realizar, medida que busca garantizar su disponibilidad para los procedimientos judiciales. Además, se le ha prohibido terminantemente establecer cualquier tipo de contacto directo o indirecto con las personas que han presentado las denuncias en su contra.
La situación genera un clima de incertidumbre en torno al Villarreal, club que decidió fichar al futbolista en el verano de 2025, justamente cuatro días después de que se hicieran públicas las primeras acusaciones. Esta decisión, que en su momento ya generó debate, ahora se ve cuestionada nuevamente ante el surgimiento de estas nuevas imputaciones. El conjunto castellonense, sin embargo, ha optado por mantener un silencio oficial respecto a los últimos acontecimientos, mientras el jugador continúa entrenando con normalidad con el resto de sus compañeros.
El caso de Thomas Partey ilustra la complejidad que enfrentan los clubes de fútbol cuando sus jugadores se ven envueltos en procesos judiciales de esta gravedad. La presunción de inocencia, principio fundamental en cualquier sistema jurídico democrático, choca con la responsabilidad social y la imagen pública que estas instituciones deportivas deben mantener. El Villarreal ahora debe navegar por estas aguas turbulentas, decidiendo si mantiene su apoyo al futbolista o toma medidas más drásticas.
Desde el punto de vista deportivo, Partey ha seguido siendo una pieza importante en el esquema del entrenador del Villarreal, aunque su rendimiento en el campo podría verse afectado por la presión mediática y emocional que conlleva enfrentar múltiples procesos legales simultáneamente. La concentración necesaria para competir al más alto nivel resulta difícil de mantener cuando existen nubes tan oscuras sobre el futuro personal y profesional.
La reactivación de una denuncia de 2020 también plantea interrogantes sobre la evolución de las investigaciones de delitos sexuales en Reino Unido, donde las autoridades han mostrado una creciente disposición a revisar casos históricos con nuevas perspectivas y metodologías de investigación. Este enfoque, que busca garantizar que ninguna denuncia quede sin la debida atención, puede resultar en nuevos desarrollos incluso años después de los hechos presuntamente ocurridos.
Para el futbolista, las próximas semanas serán cruciales. La comparecencia del 13 de marzo marcará el inicio formal de su defensa legal contra estas nuevas acusaciones, mientras paralelamente sus abogados deben preparar la estrategia para el juicio de noviembre de 2026. La acumulación de procesos judiciales no solo pone en riesgo su libertad, sino también su reputación y su capacidad de continuar generando ingresos en el mundo del fútbol profesional.
La comunidad futbolística internacional observa con atención este caso, que se suma a otros procesos similares que han afectado a destacados deportistas en los últimos años. La forma en que los clubes, las ligas y las federaciones gestionan estas situaciones está redefiniendo los estándares de comportamiento y las consecuencias para aquellos que enfrentan acusaciones de violencia de género o delitos sexuales.
Mientras tanto, Thomas Partey continúa con su rutina diaria en las instalaciones del Villarreal, a la espera de que la justicia británica determine su culpabilidad o inocencia en ambos procesos. La distancia geográfica entre España y Reino Unido no disminuye la gravedad de la situación, ni la atención mediática que inevitablemente seguirá cada paso de estos complejos procedimientos legales.
El tiempo dirá cómo evoluciona esta delicada situación, pero lo cierto es que el futuro de uno de los futbolistas más reconocidos de Ghana está ahora más incierto que nunca, suspendido entre su carrera en el césped y su destino en los tribunales.