Lazio elimina al campeón Bolonia en penaltis pese a la grave lesión de Pedro

El conjunto romano superó al vigente campeón de la Coppa Italia desde los once metros, pero perdió a su delantero español por una dura entrada antes del descanso

La Lazio, inmersa en una profunda crisis institucional que ha ensombrecido su temporada, encontró un rayo de esperanza en una noche de máxima tensión en el Olímpico de Roma. El conjunto dirigido por Maurizio Sarri consiguió un triunfo épico ante el Bolonia, actual monarca de la Coppa Italia, para instalarse en las semifinales del torneo del 'K.O.' italiano. No obstante, la victoria estuvo marcada por un incidente dramático: la grave lesión del veterano atacante español Pedro Rodríguez, quien tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla antes del descanso.

El encuentro correspondiente a los cuartos de final se presentaba como una oportunidad dorada para que la Lazio revirtiera su mal momento deportivo. Desde el inicio, el Bolonia demostró por qué defiende el título, dominando las primeras acciones y creando peligro en el área romana. A los quince minutos, el delantero Cambiaghi estuvo a punto de abrir el marcador, pero su remate se estrelló contra el larguero, mientras que el portero Provedel también intervino decisivamente para evitar el tanto.

La presión visitante finalmente dio fruto en el minuto treinta. Tras una jugada a balón parado, el centrocampista Nikola Moro ejecutó un preciso saque de esquina que encontró la cabeza de Santi Castro, quien se elevó sin oposición en el primer palo para batir a Provedel. El gol dejó a la Lazio contra las cuerdas y expuso las vulnerabilidades defensivas que han acompañado al equipo durante la campaña.

Sin embargo, el golpe más duro para el club romano llegó justo antes del descanso. En el minuto cuarenta y dos, Pedro Rodríguez recibió una entrada durísima del defensor Odgaard que impactó directamente sobre su tobillo y rodilla derecha. El español, de treinta y ocho años y una de las figuras más experimentadas del plantel, cayó al césped con gestos de evidente dolor. Los servicios médicos tuvieron que ingresar con una camilla para retirarle del campo, generando una atmósfera de preocupación entre los aficionados presentes en el estadio.

Inmediatamente después del incidente, el cuerpo médico de la Lazio decidió trasladar a Pedro al hospital más cercano para someterle a pruebas diagnósticas exhaustivas. La gravedad de la lesión era evidente, y el temor a una ausencia prolongada del veterano delantero se apoderó de la entidad romana. Su experiencia y liderazgo en el vestuario son elementos intangibles que resultan difíciles de reemplazar.

El segundo tiempo comenzó con un guion inesperado. El técnico Sarri introdujo a Tijjani Noslin en el lugar de Pedro, y el neerlandés no desaprovechó la oportunidad. Apenas tres minutos después de la reanudación, en el cuarenta y ocho, el lateral Marusic desbordó por su banda y sirvió un centro medido al espacio. Dele-Bashiru recogió el balón y asistió magistralmente a Noslin, quien solo tuvo que empujar el esférico al fondo de la red para establecer el empate a uno.

El tanto revitalizó a la Lazio, que comenzó a creer en la remontada. El partido se convirtió en un intercambio de golpes constante, con ambos equipos buscando el tanto de la victoria sin éxito. El tiempo reglamentario concluyó con el empate, lo que obligó a disputar una prórroga de treinta minutos donde las fuerzas se igualaron y las ocasiones escasearon.

Finalmente, como sucedió horas antes en el duelo entre Nápoles y Como, la eliminatoria se definió desde el punto de penalti. La tanda de penales se convirtió en un duelo de nervios entre los porteros y los lanzadores. El guardameta Provedel se convirtió en el héroe local al detener el lanzamiento de Lewis Ferguson, mientras que el delantero del Bolonia, Orsolini, erró su disparo enviándolo fuera de los tres palos.

Por parte de la Lazio, la efectividad fue total. Todos sus ejecutantes marcaron con precisión, incluido el belga Lukaku, quien selló el pase a semifinales con su golpe decisivo. La celebración fue contenida, conscientes de la pérdida de Pedro, pero la alegría por haber eliminado al vigente campeón era innegable.

El conjunto romano espera ahora rival en las semifinales, donde ya aguarda la poderosa Atalanta de Gian Piero Gasperini. El cruce promete ser uno de los más atractivos del torneo, enfrentando a dos equipos con filosofías ofensivas y ambición de levantar el trofeo.

Mientras tanto, la preocupación en la Lazio se centra en el parte médico de Pedro Rodríguez. A sus treinta y ocho años, cualquier lesión de gravedad puede comprometer su continuidad a nivel profesional. El club emitió un comunicado agradeciendo las muestras de apoyo recibidas y anunció que en las próximas horas se conocerá el alcance exacto de la dolencia.

El técnico Sarri, en rueda de prensa, mostró su preocupación por el estado físico del español: "Pedro es un jugador fundamental para nosotros, no solo por lo que aporta en el campo, sino por su liderazgo en el vestuario. Esperemos que no sea nada grave". También elogió la reacción del equipo tras la adversidad: "Los jugadores demostraron carácter y orgullo. Eliminar al campeón así habla de la grandeza de este club".

Para el Bolonia, la eliminación supone un duro golpe a sus aspiraciones de revalidar el título conseguido la temporada anterior. El entrenador italiano no ocultó su decepción: "No merecíamos perder así, pero el fútbol es así. Felicito a la Lazio y deseo lo mejor a Pedro".

La Lazio ha demostrado que, pese a las turbulencias externas, mantiene intacto su espíritu competitivo. La victoria ante el campeón vigente refuerza la moral de un plantel que necesitaba una inyección de confianza. Sin embargo, el precio pagado puede ser alto si la lesión de Pedro resulta ser de larga duración.

El camino hacia la final de la Coppa Italia pasa ahora por superar a la Atalanta, un rival que también llega en buena forma y que eliminó al Milán en los cuartos de final. El duelo de semifinales se presenta como un escenario ideal para que la Lazio confirme su resurgimiento o para que la Atalanta siga consolidándose como uno de los equipos más sólidos de Italia.

La afición romana, que ha sufrido con los malos resultados en Serie A, encontró en esta noche un motivo para creer de nuevo. La remontada ante el campeón, con todos los condimentos dramáticos que tuvo, recordará a las gestas históricas del club. Ahora solo falta esperar por la recuperación de Pedro y soñar con levantar un título que alegraría a una institución que tanto lo necesita.

La importancia de este triunfo trasciende lo deportivo. En medio de crisis institucionales y resultados adversos, la Lazio necesitaba una victoria simbólica que uniera al vestuario y reconectara con su afición. Eliminar al campeón vigente, aunque fuera por penaltis y con el drama de la lesión de Pedro, cumple con ese objetivo. El reto ahora es mantener esa intensidad en el campeonato doméstico, donde la lucha por los puestos europeos se presenta cada vez más complicada.

El fútbol, una vez más, demostró ser un espectáculo de contrastes. Mientras la Lazio celebraba su clasificación, el dolor por la pérdida de uno de sus referentes enturbiaba la alegría. La esperanza está puesta en que el diagnóstico médico sea favorable y que Pedro pueda regresar pronto a los terrenos de juego. Mientras tanto, el club debe preparar su duelo de semifinales sin uno de sus pilares técnicos y anímicos.

La historia de esta eliminatoria quedará grabada en la memoria de los seguidores de la Lazio. No solo por la heroicidad de superar al campeón, sino por el sacrificio de un jugador que dio todo hasta que su cuerpo dijo basta. Esa entrega es el verdadero valor que los aficionados demandan, y es lo que les da esperanza de que mejores días llegarán para las 'águilas' romanas.

Referencias