Sofía Val y Asaf Kazimov: La pareja de hielo que hará historia en los JJOO 2026

Conoce la trayectoria de los jóvenes patinadores que representarán a España en Milán-Cortina 2026, desde sus primeros pasos hasta su emotiva clasificación olímpica

Sofía Val y Asaf Kazimov: La pareja de danza sobre hielo que hará historia en los JJOO 2026

El mundo del deporte español tiene nuevos protagonistas que están llamados a escribir una de las páginas más emocionantes de la historia reciente. Se trata de Sofía Val y Asaf Kazimov, la joven pareja de danza sobre hielo que ha conseguido el billete para representar a España en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán y Cortina d'Ampezzo 2026. Su clasificación no solo supone un hito personal, sino también un impulso sin precedentes para un deporte minoritario en nuestro país.

Orígenes y primeros pasos en el patinaje

La historia de esta dupla comienza en dos puntos geográficos muy distantes, pero el destino los unió sobre el hielo. Sofía Val vio la luz el 14 de noviembre de 2004 en Madrid. Desde muy pequeña mostró una inclinación natural por el deporte, y a los apenas cinco años ya se deslizaba sobre el hielo con una naturalidad que llamaba la atención. Lo que empezó como una actividad lúdica pronto se convirtió en una pasión devoradora. No obstante, no fue hasta su adolescencia cuando descubrió que su verdadero llamado estaba en la danza sobre hielo, una disciplina que combina la técnica del patinaje artístico con la expresividad del baile.

Antes de encontrar a su compañero ideal, Sofía recorrió el circuito nacional formando parte de diferentes parejas. Su talento precoz no pasó desapercibido: desde edades tempranas acumuló títulos en competiciones del panorama estatal, consolidándose como una de las promesas más firmes del patinaje español. Su dedicación, combinada con una disciplina ferrea, la convirtieron en una atleta completa, preparada para el salto al élite internacional.

Por su parte, Asaf Kazimov nació el 12 de marzo de 2000 en San Petersburgo, una de las cunas mundiales del patinaje artístico. En esa ciudad, donde el hielo forma parte del ADN cultural, Asaf aprendió los fundamentos de una profesión que exige perfección técnica y resistencia mental. Su formación en Rusia le proporcionó una base sólida, pero su espíritu aventurero le llevó a cruzar fronteras en busca de nuevos horizontes.

Tras su etapa inicial, el patinador ruso decidió probar suerte en Alemania, donde continuó perfeccionando su técnica y adaptándose a diferentes escuelas de entrenamiento. Esta experiencia internacional le dotó de una versatilidad y un entendimiento del deporte que pocos atletas de su edad poseen. Sin embargo, el capítulo más decisivo de su carrera estaba aún por escribirse, y tenía como escenario España.

La unión: un proyecto deportivo con sello ibérico

El año 2022 marcó un antes y un después para ambos patinadores. Asaf Kazimov tomó la decisión de establecer su residencia en España con un objetivo claro: formar pareja con Sofía Val. La propuesta no solo implicaba una unión deportiva, sino también un proyecto de vida que requería adaptación cultural, lingüística y personal. La química entre ambos fue instantánea, tanto en la pista como fuera de ella.

Desde su primera temporada juntos, la pareja mostró un nivel de sincronización y complicidad que desafió las expectativas. Su estilo fusiona la elegancia clásica de la escuela rusa con la pasión y el carácter mediterráneo que Sofía aporta. Esta combinación única les ha permitido desarrollar coreografías que narran historias, que conectan con el público de manera visceral.

Triunfos en la ruta olímpica

El camino hacia los Juegos Olímpicos no se construye de la noche a la mañana. La pareja ha ido cosechando éxitos escalonados que han validado su progresión. Un hito destacado fue la conquista de la medalla de oro en el International Ice Dance Dordrecht 2025, un torneo de prestigio dentro del circuito europeo que les sirvió como trampolín hacia la élite mundial.

Además, su participación en la ISU Challenger Series, la serie de competiciones organizadas por la Unión Internacional de Patinaje, les ha permitido medirse contra las mejores parejas del planeta. Cada programa, cada ejecución, ha sido una lección que ha ido puliendo su técnica y fortaleciendo su confianza. Estas experiencias internacionales son cruciales en un deporte donde la valoración artística y la precisión técnica se miden al milímetro.

La clasificación olímpica: un sueño hecho realidad

El momento definitivo llegó con su actuación en el programa de danza rítmica, donde interpretaron una coreografía al ritmo de Ricky Martin que combinaba velocidad, complejidad técnica y una carga emocional contagiosa. La elección de la música no fue casual: buscaban representar su identidad hispana en una pista internacional. La ejecución fue tan impecable que les aseguró el pase a la final olímpica, convirtiéndolos en una de las dos parejas españolas que competirán en Milán-Cortina, junto a Olivia Smart y Tim Dieck.

La reacción de ambos atletas tras conocer la noticia desató una ola de emoción que trascendió las fronteras del deporte. "Ha sido muy emocionante, me he puesto a llorar", confesó Sofía Val en declaraciones a Eurosport, mostrando una vulnerabilidad que conectó con miles de espectadores. Por su parte, Asaf Kazimov, aún procesando el logro, admitió: "No me lo puedo creer, necesito procesarlo". Sus palabras reflejan la magnitud de un sueño que parecía lejano y que, de repente, se materializaba en forma de billete olímpico.

Un impulso para el patinaje español

La presencia de dos parejas españolas en la danza sobre hielo olímpica es un hecho sin precedentes que pone de relieve el crecimiento de esta disciplina en un país sin tradición invernal. Durante décadas, el patinaje ha vivido a la sombra de otros deportes, pero el éxito de Sofía y Asaf, junto con el de sus compañeros Olivia Smart y Tim Dieck, está cambiando el paradigma.

Este logro no solo abre puertas para la pareja, sino que también inspira a una nueva generación de patinadores que ven en ellos un referente alcanzable. Las federaciones deportivas están empezando a destinar más recursos a la formación de jóvenes talentos, y las pistas de hielo españolas registran un aumento de matriculaciones. El efecto dominó es evidente: el éxito olímpico genera infraestructura, que a su vez genera más éxito.

Perspectivas para Milán-Cortina 2026

Aunque la competición olímpica aún está por llegar, los objetivos de la pareja están claros. No se conforman con participar; aspiran a dejar su huella. Su programa corto, con esa mezcla de técnica rusa y pasión latina, está diseñado para sorprender al jurado. El programa libre, aún en fase de perfeccionamiento, promete ser una declaración de intenciones artísticas.

Los entrenadores de la pareja han trabajado meticulosamente en cada detalle: desde la selección musical hasta la confección de los trajes, pasando por la microexpresión de cada movimiento. En la danza sobre hielo, la perfección técnica es tan importante como la capacidad de narrar una historia en cuatro minutos. Y Sofía y Asaf tienen mucho que contar.

Más allá del hielo: una historia de superación

Lo que hace especial a esta pareja no es solo su talento, sino la humanidad que desprenden. Sofía representa la constancia de una atleta formada desde la base en España. Asaf simboliza la integración, el esfuerzo por adaptarse a una nueva cultura y defender sus colores con orgullo. Juntos, son un ejemplo de cómo el deporte trasciende fronteras y une personas con visiones comunes.

Su historia también pone de manifiesto la importancia de la visión a largo plazo en el deporte de élite. La decisión de Asaf de nacionalizarse español, el proceso burocrático, la adaptación a un nuevo sistema de entrenamiento... Todo ello forma parte de un rompecabezas que finalmente ha encajado en el momento perfecto.

El futuro del patinaje español está en buenas manos

Con los Juegos Olímpicos de 2026 a la vuelta de la esquina, la expectación crece. Sofía Val y Asaf Kazimov no solo llevan sobre sus hombros la responsabilidad de representar a España; también portan las ilusiones de un colectivo que ve en ellos el símbolo de lo que puede lograrse con esfuerzo y creencia.

La danza sobre hielo, durante mucho tiempo considerada un deporte minoritario en nuestro país, tiene ahora rostros jóvenes, ambiciosos y capaces de competir con las mejores potencias mundiales. La presencia de dos parejas en la cita olímpica es solo el comienzo de una nueva era.

Mientras tanto, Sofía y Asaf continúan con su preparación, consciente de que cada entrenamiento es un paso más hacia la consecución de un sueño que empezó en una pista de Madrid y en otra de San Petersburgo. El hielo de Milán-Cortina los espera, y con él, la oportunidad de convertirse en leyenda.

Referencias