Tommy Marqués: el nuevo canterano que brilla con Flick en el Barcelona

El centrocampista de 19 años debuta con el primer equipo tras meses de trabajo en la dinámica de la élite azulgrana

El Barcelona continúa demostrando que su cantera es una fuente inagotable de talento. En esta ocasión, el protagonista es Tommy Marqués, un joven centrocampista de 19 años que ha dado el salto definitivo al fútbol de élite. Su debut oficial con la camiseta del primer equipo se produjo el pasado 7 de febrero de 2026, en el encuentro contra el Mallorca, cuando entró en el minuto 84 sustituyendo a Fermín. Este momento culmina meses de preparación y convocatorias en los que el futbolista catalán ha estado inmerso en la dinámica del equipo dirigido por Hansi Flick. La trayectoria de Marqués es un claro ejemplo de la apuesta decidida del técnico alemán por la cantera azulgrana, convirtiéndose en el octavo jugador del fútbol base que recibe la oportunidad de brillar en la máxima categoría desde la llegada del entrenador al banquillo culé. La confianza depositada en los jóvenes valores no es una moda pasajera, sino una filosofía que Flick ha implementado con carácter permanente en su gestión del primer equipo. La historia de Tommy Marqués en el club comenzó en 2015, cuando llegó a las instalaciones de La Masia procedente del CE Europa. Desde su incorporación al Benjamín A, el centrocampista ha ido superando cada etapa con notoriedad, demostrando en cada categoría su proyección y cualidades. Su desarrollo no ha estado exento de desafíos, ya que durante la campaña 2023-24 fue cedido durante medio curso al CF Damm, una experiencia que sin duda contribuyó a su maduración futbolística. Esta temporada, antes de su debut con el primer equipo, Marqués ha participado en 11 encuentros con el Barça Atlètic en Segunda Federación, donde ha podido mantener el ritmo competitivo y seguir perfeccionando su juego. La paciencia y el trabajo constante han sido sus mejores aliados. La primera convocatoria con el primer equipo llegó en noviembre, en el partido contra el Alavés. Desde entonces, el nombre de Tommy Marqués ha sido una constante en las listas de Flick. El centrocampista ha formado parte de la expedición en numerosos compromisos de máxima exigencia: Atlético de Madrid, Betis, Osasuna, Guadalajara, Villarreal, Espanyol, Athletic Club, Real Madrid, Racing de Santander, Slavia Praga, Oviedo, Copenhague, Albacete y finalmente Mallorca. Esta regularidad en las convocatorias demuestra la confianza que el cuerpo técnico tiene en sus capacidades, incluso antes de que debutara oficialmente sobre el césped. Las cualidades de Marqués le hacen un perfil interesante para el juego del Barcelona. Con 1,86 metros de altura, destaca por su creatividad en la medular, su dominio del juego aéreo y su solidez en los duelos cuerpo a cuerpo. Estas características le convierten en un centrocampista completo, capaz de adaptarse a las exigencias del fútbol de élite. Su visión de juego y capacidad para generar fútbol desde la posición de pivote son cualidades que encajan perfectamente con la filosofía del club. El contrato del joven futbolista con el Barcelona está vigente hasta 2028, lo que refleja la apuesta a largo plazo que el club ha hecho por su talento. Esta estabilidad contractual le permitirá desarrollarse con tranquilidad, sabiendo que el club confía en su proyección. El debut de Tommy Marqués se suma a una lista cada vez más extensa de canteranos que han recibido la oportunidad de brillar con Flick. Nombres como Marc Bernal, Dro, Jofre Torrents, Tony Fernández, Sergi Domínguez o Andrés Cuenca han precedido su camino, formando parte de una generación de jóvenes que están revolucionando la dinámica del primer equipo. Esta política de integración de talento joven no solo beneficia al club económicamente, sino que también fortalece la identidad del equipo y mantiene viva la esencia del Barcelona. La cantera azulgrana sigue siendo el corazón del club, y Flick ha demostrado ser un artífice excepcional en la transición de estos jóvenes promesas al máximo nivel. La gestión del técnico alemán en este aspecto está siendo cuidadosa y progresiva, dando pasos firmes pero sin precipitaciones. Cada jugador recibe su oportunidad en el momento que el cuerpo técnico considera oportuno, siempre con el objetivo de garantizar su desarrollo sin exponerles a una presión excesiva. El caso de Tommy Marqués es paradigmático: quince convocatorias antes de su debut hablan de un proceso de adaptación meticuloso, donde el jugador ha podido familiarizarse con el ritmo, la exigencia y la dinámica del primer equipo antes de saltar al campo. Este modelo de trabajo está dando sus frutos. La progresión de los jóvenes no se limita a simples apariciones testimoniales, sino que se integran en una estructura donde pueden aportar valor real al equipo. La confianza de Flick en la cantera no es una cuestión de marketing o una respuesta coyuntural a las limitaciones económicas, sino una convicción profunda en el valor del talento formado en casa. El futuro del Barcelona pasa necesariamente por mantener esta línea de trabajo, donde La Masia siga siendo el principal vivero de talento para el primer equipo. La apuesta por jóvenes como Tommy Marqués garantiza la sostenibilidad deportiva del club a largo plazo, asegurando que la identidad culé se mantenga intacta generación tras generación. La ilusión que genera el debut de Marqués trasciende el mero hecho estadístico. Representa la materialización de un sueño para cualquier joven que llega a La Masia con la ambición de vestir la camiseta del primer equipo. Su trayectoria, desde su llegada del CE Europa en 2015 hasta su debut en 2026, es un testimonio de perseverancia, trabajo constante y superación de obstáculos. La cesión al Damm, lejos de ser un revés, se convirtió en una experiencia enriquecedora que le aportó minutos y madurez. El ecosistema del fútbol base del Barcelona está diseñado para que cada jugador encuentre su camino, y el de Marqués ha sido cuidadosamente planificado por los responsables deportivos. La visión de Flick ha sido clave en este proceso. El técnico alemán ha demostrado una capacidad única para identificar el momento exacto en el que cada joven está preparado para dar el salto. No se trata simplemente de dar oportunidades, sino de crear un entorno donde estos jóvenes puedan desarrollar todo su potencial sin quemar etapas. La integración de Tommy Marqués en la dinámica del primer equipo durante meses antes de su debut es una prueba de esta filosofía. El centrocampista ha podido entrenar con los mejores, aprender de sus experiencias y adaptarse al ritmo de la élite sin la presión adicional de tener que demostrarlo inmediatamente en competición. Este modelo de gestión está sentando un precedente importante en la era moderna del fútbol, donde la paciencia y la planificación a largo plazo suelen ser sacrificadas por resultados inmediatos. El Barcelona, con Flick al frente, está demostrando que es posible competir al más alto nivel mientras se integra progresivamente el talento joven. La clave está en la confianza mutua: el club confía en la formación de sus jóvenes, y estos responden con compromiso y profesionalidad. El debut de Tommy Marqués contra el Mallorca no es el final de un camino, sino el comienzo de una nueva etapa. Ahora llega el desafío de consolidarse, de demostrar que puede ser un jugador de referencia para el club en los próximos años. Con su contrato hasta 2028, tiene el tiempo necesario para crecer sin prisas, asumiendo responsabilidades de forma gradual. La cantera azulgrana ha vuelto a demostrar su valía, y Flick ha vuelto a demostrar su compromiso con el futuro del club. La historia de Tommy Marqués es, en definitiva, la historia de un sueño cumplido que sirve de inspiración para cientos de jóvenes que cada día entrenan en las instalaciones de La Masia con la esperanza de seguir sus pasos. El Barcelona gana un nuevo talento, y el fútbol español gana un jugador formado con los valores que han hecho grande al club a lo largo de su historia.

Referencias