El Napoli mantuvo vivas sus aspiraciones al Scudetto con una victoria épica en el estadio Luigi Ferraris. Rasmus Hojlund se convirtió en el héroe del partido al anotar en el minuto 95 un penal que dio el triunfo por 3-2 al conjunto de Antonio Conte, que terminó el encuentro con un hombre menos por la expulsión de Juan Jesús.
El partido comenzó de la peor manera posible para los visitantes. Apenas había transcurrido un minuto de juego cuando Alessandro Buongiorno, defensa central del Napoli, cometió una grave lectura defensiva. El italiano no interpretó correctamente un balón largo, lo que permitió a Vitinha quedar solo frente a Alex Meret. El portero napolitano no tuvo más remedio que derribar al delantero del Genoa dentro del área, y el árbitro no dudó en señalar la pena máxima.
Ruslan Malinovskyi asumió la responsabilidad desde los once metros y ejecutó con frialdad, engañando a Meret y estableciendo el 1-0 a favor del conjunto local. Este tempranero revés obligó al Napoli a remontar desde el inicio, pero la reacción no se hizo esperar.
A los 20 minutos, Rasmus Hojlund demostró su instinto goleador. Tras una jugada a balón parado, el balón quedó suelto dentro del área pequeña y el danés fue el más rápido para empujarlo al fondo de la red, estableciendo el empate a uno. El gol inyectó confianza en el equipo de Conte, que apenas 115 segundos después completó la remontada.
El segundo tanto visitante llegó de las botas de Scott McTominay. El centrocampista escocés recibió el balón a más de 35 metros de la portería y, sin pensárselo dos veces, lanzó un potente disparo que se coló por el ángulo inferior izquierdo de la meta defendida por Justin Bijlow. La calidad del remate dejó sin opciones al guardameta del Genoa y ponía el 2-1 en el marcador.
Sin embargo, la alegría del Napoli duraría poco. Antes del descanso, el Genoa logró igualar las acciones gracias a una nueva dosis de sufrimiento defensivo para los visitantes. Lorenzo Colombo aprovechó un segundo error de Buongiorno, robándole el balón cerca de la línea de mediocampo. El delantero italiano encaró la portería de Meret con velocidad y, con gran sangre fría, definió con precisión para hacer el 2-2.
La segunda mitad transcurrió con dominio alterno y ocasiones para ambos equipos. El Napoli buscaba la victoria para no despegarse de la lucha por el título, mientras que el Genoa intentaba aprovechar su condición de local para sumar un triunfo importante en su lucha por la tabla.
El punto de inflexión llegó en el minuto 76, cuando Juan Jesús vio su segunda tarjeta amarilla por una entrada innecesaria sobre Brooke Norton-Cuffy. El defensa brasileño, ya amonestado, cometió una falta evitable que le costó la expulsión y dejó a su equipo con diez hombres para los últimos quince minutos del encuentro.
Con un hombre menos, el Napoli se vio obligado a defender con orden y esperar sus oportunidades al contraataque. El Genoa, por su parte, intensificó su presión en busca del gol de la victoria, pero se encontró con una defensa bien estructurada por Antonio Conte.
Cuando el partido parecía destinado a terminar en tablas, el destino tenía preparado un final dramático. En el quinto minuto de descuento, Antonio Vergara se internó en el área del Genoa y fue derribado por Maxwel Cornet. El árbitro, tras revisar la jugada, señaló el segundo penalti del encuentro a favor del Napoli.
La responsabilidad recayó nuevamente en Hojlund. El delantero, que no había anotado en las últimas siete jornadas de Serie A, se plantó frente a Bijlow y ejecutó con determinación. El disparo, potente y raso, se coló por debajo del portero del Genoa, sellando el 3-2 definitivo y desatando la euforia en el banquillo visitante.
El doblete de Hojlund no solo le valió el reconocimiento como figura del partido, sino que también rompió una sequía goleadora que preocupaba a la afición napolitana. Con estos dos tantos, el danés alcanza los ocho goles en la presente temporada de Serie A, consolidándose como una de las referencias ofensivas del equipo.
Los datos estadísticos del encuentro reflejan la importancia de Hojlund en el ataque del Napoli. El ex delantero del Manchester United fue el jugador que más veces disparó entre los tres palos (tres ocasiones), participó en 17 duelos individuales (ganando siete de ellos) y contribuyó con 1,53 expected goals (xG) de los 2,37 totales que generó su equipo durante los 95 minutos de juego.
Por su parte, el Genoa terminó con sensación de frustración. El conjunto de Daniele De Rossi generó 1,32 xG a través de 12 disparos y dominó buena parte del encuentro, especialmente tras la expulsión de Juan Jesús. Sin embargo, la falta de efectividad en los momentos decisivos y el error defensivo en el último minuto les costaron dos puntos valiosos en su estadio.
La victoria permite al Napoli sumar tres puntos cruciales en su persecución del líder Inter, al que ahora distancia solo seis puntos, aunque los milaneses aún tienen un partido pendiente por disputar. El equipo de Conte demostró carácter y resiliencia, cualidades indispensables para mantenerse en la pelea por el título de Serie A.
El técnico italiano destacó en rueda de prensa la actitud de su equipo: "Jugamos con corazón y cabeza. A pesar de las adversidades, nunca dejamos de creer en la victoria". Conte también elogió la figura de Hojlund: "Rasmus es un guerrero. Ha trabajado mucho para superar su sequía y hoy se merecía este momento".
Para el Napoli, este triunfo representa más que tres puntos. Es un mensaje de cara a la recta final del campeonato, demostrando que el equipo puede ganar incluso en las circunstancias más adversas. La remontada tempranera, la expulsión y el gol en el último suspiro conforman una narrativa de superación que fortalece el espíritu del grupo.
El calendario no se detiene para los napolitanos, que deberán recuperar rápidamente para afrontar los próximos compromisos. La consistencia será clave si pretenden mantener viva la ilusión del Scudetto hasta la última jornada. Mientras tanto, el Genoa deberá levantar la moral y corregir los errores defensivos que le costaron caro en esta ocasión.
En definitiva, el fútbol volvió a demostrar por qué es el deporte más apasionante del mundo. Un partido que parecía perdido se convirtió en una victoria épica, con un héroe inesperado que rompió su mala racha en el momento más importante. El Napoli sigue soñando con el título, y Hojlund tiene una noche que recordará por mucho tiempo.