Brentford sorprende a Newcastle con victoria 3-2 en su feudo

Los 'Bees' se llevan tres puntos vitales de St. James' Park con una remontada espectacular liderada por Dango Ouattara

El St. James' Park presenció una de las noches más dramáticas de la temporada cuando el Brentford logró una contundente victoria por 3-2 sobre el Newcastle United en un duelo que tuvo de todo: goles, tarjetas amarillas, cambios tácticos y nueve minutos de tiempo añadido que mantuvieron a los espectadores al borde de sus asientos hasta el pitido final.

El encuentro, correspondiente a la jornada de la Premier League, comenzó con un ritmo vertiginoso que favoreció a los visitantes. Desde los primeros minutos, el Brentford demostró que no había viajado a Tyneside como simple espectador, sino con la intención clara de sumar un triunfo que les consolidara en la tabla. La presión inicial se tradujo en oportunidades claras que, aunque no se concretaron de inmediato, dejaron claro que los 'Bees' tenían un plan bien definido.

El primer golpe llegó cuando Dango Ouattara se convirtió en el protagonista indiscutible del encuentro. El delantero aprovechó una asistencia precisa de Mathias Jensen para batir al portero local con un remate cruzado que se coló por el lado derecho de la portería. La jugada, resultado de un contraataque rápido y bien ejecutado, dejó a la defensa del Newcastle descolocada y estableció el 1-0 a favor de los visitantes.

Sin embargo, el Newcastle, conocido por su capacidad de remontada en su fortaleza de St. James' Park, no tardó en reaccionar. La respuesta llegó de la mano de Bruno Guimarães, quien con un disparo desde fuera del área logró igualar el marcador. El golazo del brasileño infundió nueva vida al conjunto local, que comenzó a dominar el balón y a crear peligro por las bandas con Anthony Elanga y Harvey Barnes como principales amenazas.

El empate no duró mucho. Antes del descanso, el Brentford volvió a tomar la delantera mediante una jugada a balón parado que aprovechó la falta de concentración defensiva del Newcastle. El segundo tanto visitante, anotado por Igor Thiago, generó cierta tensión en el vestuario local y obligó al cuerpo técnico a realizar ajustes durante el intermedio.

La segunda mitad comenzó con el Newcastle buscando el empate con mayor ímpetu. Los cambios realizados por el entrenador local, incluyendo la entrada de Jacob Ramsey por Sandro Tonali y Dan Burn por Kieran Trippier, demostraron la intención de refrescar el equipo y buscar mayor profundidad en ataque. Las llegadas por las bandas se multiplicaron, y el Brentford se vio obligado a replegarse para defender su ventaja.

El momento clave del partido llegó cuando Lewis Hall recibió una tarjeta amarilla por una falta sobre Romelle Donovan, lo que limitó su agresividad defensiva. Minutos después, Vitaly Janelt también vio la cartulina amarilla por una entrada peligrosa sobre Jacob Ramsey, lo que igualó el terreno en términos de precaución defensiva.

Con el reloj avanzando y el Newcastle presionando, el Brentford realizó cambios estratégicos. La entrada de Mikkel Damsgaard por Mathias Jensen y Romelle Donovan por Keane Lewis-Potter buscó dar frescura al ataque visitante y aprovechar los espacios que dejaba el Newcastle al ir al frente. Esta decisión resultó acertada, ya que fue precisamente Damsgaard quien asistió a Ouattara para el tercer gol del Brentford.

El 3-1 parecía sentenciar el encuentro, pero el Newcastle no se rindió. Un remate de Nick Woltemade desde el centro del área, asistido por Elanga, redujo la diferencia y volvió a poner emoción en el marcador. Los últimos minutos fueron un asedio constante del Newcastle al área visitante, con balones bombeados y centros que el Brentford defendió con uñas y dientes.

El árbitro anunció nueve minutos de tiempo añadido, un periodo que se convirtió en una tortura para los seguidores del Brentford y una esperanza para los del Newcastle. Durante este tiempo, Ouattara tuvo una clara oportunidad para sentenciar definitivamente, pero su remate desde el interior del área se marchó por encima del larguero. Por su parte, Malick Thiaw estuvo a punto de empatar con un cabezazo que rozó el palo derecho de la portería defendida por el guardameta visitante.

Las faltas se sucedieron en ambos lados. Kristoffer Ajer y Sven Botman protagonizaron entradas duras que el árbitro sancionó sin dudar. El juego se volvió más físico y menos fluido, con interrupciones constantes que frustraban los intentos del Newcastle por crear jugadas elaboradas.

Finalmente, el pitido final confirmó la victoria del Brentford por 3-2, un resultado que le permite sumar puntos valiosos en su lucha por consolidarse en la zona media-alta de la tabla. Para el Newcastle, la derrota representa un revés significativo en sus aspiraciones europeas, especialmente por haber caído en casa ante un rival directo.

El rendimiento de Dango Ouattara fue sin duda el factor diferenciador. El delantero no solo anotó dos goles cruciales, sino que participó activamente en las transiciones ofensivas de su equipo, generando peligro constante con su velocidad y desmarques inteligentes. Su capacidad para explotar los espacios dejados por una defensa local que se mostró vulnerable en los contraataques fue clave para el triunfo visitante.

Por su parte, el Newcastle mostró carácter y nunca bajó los brazos, pero la falta de efectividad en los momentos decisivos y cierta desorganización defensiva en las transiciones le costaron caro. La lesión de Kieran Trippier obligó a un cambio temprano que alteró el esquema defensivo, mientras que la ausencia de Sandro Tonali en los minutos finales privó al equipo de su capacidad de controlar el ritmo del juego.

El Brentford, dirigido con astucia táctica, supo sufrir cuando fue necesario y aprovechar las oportunidades que tuvo. La defensa, liderada por Kristoffer Ajer y Michael Kayode, resistió el asedio final con determinación, mientras que el medio campo, con Vitaly Janelt y Mikkel Damsgaard, equilibró el juego entre contención y salida rápida al contraataque.

Este resultado deja enseñanzas importantes para ambos conjuntos. El Newcastle debe revisar su vulnerabilidad en las transiciones defensivas y mejorar la efectividad en los remates de cara al gol, mientras que el Brentford confirma que puede competir de tú a tú contra cualquier rival de la Premier League cuando ejecuta su plan a la perfección.

La victoria permite a los 'Bees' soñar con objetivos más ambiciosos esta temporada, mientras que el Newcastle deberá levantarse rápidamente para no perder el tren europeo. El fútbol, una vez más, demostró que la táctica, la efectividad y el coraje pueden superar la presión del favoritismo y el factor local.

Referencias