La Jornada 22 del Grupo 5 de Segunda RFEF ha dejado una jornada repleta de emociones, resultados sorprendentes y momentos decisivos que podrían marcar el devenir de la competición. En esta fecha, los equipos disputaron partidos cruciales para sus aspiraciones en la tabla, con encuentros que combinaron dominio local, remontadas épicas y situaciones controvertidas que dieron mucho de qué hablar entre la afición.
El fútbol regional español volvió a demostrar su capacidad para generar pasión y competitividad, con tres partidos que destacaron por diferentes motivos. Desde goles en los últimos minutos que decidieron el destino de los puntos, hasta victorias contundentes que refuerzan la moral de los conjuntos ganadores, la jornada no defraudó a quienes siguen de cerca esta categoría tan exigente.
Moscardó demuestra superioridad ante Fuenlabrada
El encuentro entre Moscardó y Fuenlabrada en el estadio Román Valero se convirtió en una demostración de poderío local. El conjunto madrileño no dio opción a su rival y se impuso por un contundente 3-0 que refleja claramente lo sucedido sobre el terreno de juego. Desde el inicio, los locales tomaron el control del partido, imponiendo su ritmo y creando peligro en la portería defendida por Cortés.
El primer gol llegó en el minuto 31, obra de Isra, quien aprovechó una jugada bien elaborada para batir al portero visitante. Este tanto rompió el empate inicial y dio tranquilidad a los locales, que desde ese momento manejaron el partido con mayor soltura. La defensa del Fuenlabrada intentó reaccionar, pero la organización táctica del Moscardó resultó impenetrable.
La segunda mitad trajo consigo más drama. En el minuto 56, Edu Llorente, jugador del Fuenlabrada, vio la segunda tarjeta amarilla y fue expulsado, dejando a su equipo con diez hombres. Esta situación complicó aún más las opciones de remontada para los visitantes, que ya se encontraban en desventaja en el marcador. La inferioridad numérica se notó de inmediato, y el Moscardó aprovechó para aumentar su ventaja.
Los goles definitivos llegaron desde el punto de penalti. Primero fue Mauro Bravo quien, en el minuto 87, transformó con frialdad la pena máxima para poner el 2-0. Ya en el tiempo añadido, en el minuto 90, Marwane repitió la dosis desde los once metros, cerrando el marcador definitivo en 3-0. Ambos goles fueron consecuencia de faltas claras dentro del área, y los ejecutores no perdonaron ante un Cortés que, pese a sus esfuerzos, no pudo evitar la goleada.
El árbitro Mario Sánchez Sancho, colegiado aragonés, tuvo una labor intensa en este encuentro. Mostró tarjetas amarillas a varios jugadores de ambos equipos, incluyendo a Mauro Bravo, Isra y Marwane por parte local, y a Isaac Umpa, Álex, Carlos Cano, Sarmiento, Borja Díaz y Rami por parte visitante. La expulsión de Edu Llorente fue el momento más polémico del partido, ya que dejó al Fuenlabrada en una situación muy comprometida.
El encuentro contó con la presencia de unos 350 espectadores en las gradas del Román Valero, quienes disfrutaron de una victoria que sabe a gloria para el Moscardó. El triunfo refuerza la moral del equipo y le permite sumar puntos valiosos en su lucha por los objetivos de la temporada.
Conquense consigue una victoria épica en el último suspiro
Sin duda, el partido más emocionante de la jornada fue el disputado en La Fuensanta entre Conquense y Rayo B. El conjunto local logró una remontada heroica en los minutos finales, culminando con un 2-1 que se decidió prácticamente en el último suspiro del encuentro. La victoria fue celebrada con enorme euforia por los más de 2.100 espectadores que llenaron las instalaciones.
El Rayo B comenzó mejor el partido y logró adelantarse en el marcador en el minuto 67, gracias a un gol de Juanchi. El tanto visitante puso en ventaja al filial vallecano y complicaba las opciones del Conquense, que veía cómo los puntos se le escapaban. Sin embargo, los locales no se dieron por vencidos y mantuvieron la fe hasta el final.
La situación se complicó aún más para el Rayo B cuando De las Sías fue expulsado en el minuto 81. La inferioridad numérica dio alas al Conquense, que se lanzó con todo al ataque en busca del empate. El esfuerzo tuvo su recompensa en el minuto 94, cuando Álvaro Sánchez logró batir a Juanpe Gil y puso el 1-1 en el marcador.
Pero la historia no terminó ahí. En una jugada desafortunada para el Rayo B, Lozano, jugador visitante, introdujo el balón en su propia portería en el minuto 96, regalando la victoria al Conquense. El autogol desató la locura en La Fuensanta y dejó a los jugadores del Rayo B devastados, viendo cómo un punto se convertía en derrota en cuestión de segundos.
El árbitro José Manuel López Rodríguez, valenciano, mostró tarjetas amarillas a Pablo Sánchez y Juanpe Gil, ambos del Rayo B, además de la ya mencionada expulsión de De las Sías. La actuación arbitral fue correcta, aunque el resultado final dejó cierta polémica entre las filas visitantes.
Sanse B supera con solvencia al Ilicitano
El tercer partido de la jornada enfrentó a Sanse B e Ilicitano en la Matapiñonera, con un resultado final de 2-0 a favor del equipo local. El conjunto de Sanse B demostró una mayor efectividad y se llevó los tres puntos en un encuentro donde la defensa local brilló con luz propia.
El primer gol llegó temprano, en el minuto 16, obra de Fer Ruiz, quien aprovechó una jugada de ataque para adelantar a su equipo. Este tanto tempranero dio tranquilidad al Sanse B, que pudo administrar el partido con mayor comodidad desde ese momento. El Ilicitano intentó reaccionar, pero se encontró con una defensa bien organizada y un portero seguro.
La sentencia llegó en el tiempo añadido, concretamente en el minuto 92, cuando Christian anotó el segundo gol para el Sanse B. Este tanto definitivo cerró el marcador y aseguró la victoria para los locales, que sumaron tres puntos importantes en su casillero.
El árbitro Fernando Moreno Osuna, castellano-manchego, tuvo una labor tranquila en este encuentro, mostrando únicamente una tarjeta amarilla al local Garci. El partido se desarrolló con relativa normalidad, sin incidentes destacados que alteraran el ritmo del juego.
El encuentro contó con la presencia de unos 500 espectadores en las gradas de la Matapiñonera, quienes presenciaron una victoria trabajada pero merecida para su equipo. La solidez defensiva del Sanse B fue la clave para mantener la portería a cero y asegurar los tres puntos.
Implicaciones en la clasificación y próximos desafíos
Los resultados de esta jornada 22 tienen importantes consecuencias para la clasificación del Grupo 5 de Segunda RFEF. La victoria del Moscardó le permite escalar posiciones y acercarse a sus objetivos, mientras que la derrota del Fuenlabrada complica su situación en la tabla. La expulsión de Edu Llorente y la goleada sufrida podrían afectar moralmente al equipo de cara a los próximos compromisos.
Por su parte, el Conquense ha conseguido una victoria vital que le da un impulso importante en la lucha por los puestos altos. La remontada en los últimos minutos demuestra la garra y el espíritu de lucha del equipo, cualidades que serán fundamentales en las jornadas decisivas que se avecinan. El Rayo B, por el contrario, deberá levantar la moral tras una derrota dolorosa que le deja con las manos vacías pese a habse adelantado en el marcador.
El Sanse B, con su victoria por 2-0, consolida su posición en la tabla y demuestra que es un rival difícil de batir en su feudo. La regularidad del equipo es su principal virtud, y esta victoria le permite mantenerse en la pelea por los objetivos marcados al inicio de la temporada.
La jornada ha dejado también algunas cifras destacadas. En total, se marcaron siete goles en los tres partidos, con una media de más de dos tantos por encuentro. Las expulsiones también han sido un factor común, con dos jugadores viendo la tarjeta roja en dos de los tres partidos disputados. Los penaltis también han tenido protagonismo, con dos goles desde los once metros en el partido del Moscardó.
El nivel de espectadores ha sido notable, especialmente en el partido del Conquense, que congregó a más de 2.100 personas en La Fuensanta. Esto demuestra el gran interés que despierta la competición en la región y el apoyo incondicional de las aficiones a sus equipos.
Reflexiones finales sobre la jornada
La Jornada 22 del Grupo 5 de Segunda RFEF ha cumplido con las expectativas de emoción y competitividad que caracterizan a esta categoría. Los equipos han demostrado una gran entrega en el terreno de juego, buscando los tres puntos con ahínco y mostrando una calidad futbolística notable.
La victoria del Moscardó ante el Fuenlabrada refleja la importancia de aprovechar las oportunidades y mantener la concentración durante los noventa minutos. Los penaltis convertidos por Mauro Bravo y Marwane fueron la guinda a un partido dominado por los locales desde el inicio.
La remontada del Conquense ante el Rayo B es un claro ejemplo de que en fútbol no hay que dar nunca por perdido. La persistencia y la fe en las opciones de victoria hasta el último segundo pueden tener su recompensa, como demostró el gol en el minuto 96 que decidió el encuentro.
Por su parte, la victoria del Sanse B ante el Ilicitano pone de manifiesto la importancia de la solidez defensiva y la efectividad en ataque. Mantener la portería a cero es fundamental para asegurar los puntos, y el equipo local lo consiguió con éxito.
A medida que avanza la competición, cada jornada se vuelve más decisiva. Los puntos sumados o perdidos pueden marcar la diferencia entre alcanzar los objetivos o quedarse a las puertas. Los equipos deben mantener la regularidad y aprovechar cada oportunidad que se les presente.
La afición puede estar satisfecha con el nivel de juego mostrado en esta jornada. Los goles, las emociones y la lucha de los jugadores sobre el césped son el mejor reclamo para seguir apoyando a los equipos locales. La Segunda RFEF continúa demostrando ser una de las categorías más apasionantes del fútbol español.
En las próximas jornadas, los equipos deberán analizar sus errores y potenciar sus virtudes para seguir compitiendo al máximo nivel. La temporada aún tiene mucho por decir, y cada partido es una nueva oportunidad para demostrar el valor de la plantilla. La emoción está garantizada en el Grupo 5 de Segunda RFEF.