El Celta de Vigo se juega su futuro con tres renovaciones clave

Marco Garcés, director de fútbol del club gallego, valora con notas el optimismo por retener a Aspas, Alonso y Mingueza, cuyos contratos expiran en junio

La planificación deportiva del Celta de Vigo para la próxima temporada entra en su fase más decisiva. Con el horizonte del verano cada vez más cercano, el club olívico afronta una situación crítica: tres pilares fundamentales de su plantilla concluyen contrato el próximo 30 de junio. Se trata de Iago Aspas, Marcos Alonso y Óscar Mingueza, jugadores cuya continuidad determinará el rumbo del proyecto deportivo vigués. Frente a esta encrucijada, el director de fútbol Marco Garcés ha decidido transparentar el estado de las negociaciones mediante un original sistema de calificación, asignando puntuaciones que reflejan el nivel de confianza del club en cerrar sus respectivas extensiones contractuales.

En una reciente entrevista con DAZN, el ejecutivo mexicano desveló su particular baremo: Aspas recibe un 9, Alonso un 8 y Mingueza un 7. Estas cifras, lejos de ser meras anécdotas, dibujan un mapa de prioridades y realidades que el Celta debe gestionar con precisión quirúrgica. Garcés dejó claro que todas las ofertas están sobre la mesa, esperando el sí definitivo de los protagonistas. "Tienen propuestas abiertas de nuestra parte", enfatizó, reconociendo que el destino de estos futbolistas depende ahora de múltiples variables, muchas escapando al control directivo.

El caso de Iago Aspas representa la máxima prioridad y, paradójicamente, la mayor tranquilidad. Con 38 años, el delantero de Moaña ha trascendido su condición de capitán para convertirse en el alma del equipo. Su vinculación emocional con el club, sumada a su rendimiento goleador incesante, convierten su continuidad en un objetivo no solo deportivo, sino también institucional. La nota de 9 refleja un optimismo casi unánime, compartido por la directiva, la afición y el propio entorno del jugador. La renovación de Aspas no se cuestiona; solo queda por definir el formato y los detalles finales de un acuerdo que se antoja inevitable.

Por su parte, Marcos Alonso aporta experiencia, liderazgo defensivo y una versatilidad que ha resultado invaluable para Claudio Giráldez. A sus 35 años, el catalán ha encontrado en Balaídos un lugar donde seguir compitiendo al más alto nivel. La puntuación de 8 indica confianza sólida, aunque con matices. Su situación contractual depende de factores como la oferta deportiva, el proyecto de futuro y, probablemente, la duración del nuevo vínculo. El Celta necesita su veteranía para liderar una defensa que ha mostrado fragilidades, pero también debe equilibrar la planificación a medio plazo.

El escenario más complejo es el de Óscar Mingueza. El polivalente defensa de 26 años representa la apuesta por el presente y el futuro, pero también la mayor amenaza de fuga. Su juventud, versatilidad para jugar tanto en el centro como en la banda, y su proyección internacional lo convierten en objetivo de grandes clubes europeos. La nota de 7 otorgada por Garcés esconde una realidad incómoda: la Juventus de Turín ha presentado una oferta económica que el Celta no puede igualar. Esta competencia desleal, desde el punto de vista económico, complica sustancialmente su continuidad.

La estrategia del club gallego no ha sido pasiva. Conscientes del riesgo de perder a Mingueza, los responsables deportivos han activado un plan de contingencia. La llegada de Álvaro Núñez desde el Elche, anunciada durante el mercado invernal, responde precisamente a esta necesidad. El nuevo carrilero, con características similares al exjugador del Barcelona, fue fichado para competir por la posición y garantizar la profundidad del plantel. Sin embargo, su incorporación se ha visto temporalmente frenada por una pubalgia que le impidió debutar contra el Osasuna. Garcés se mostró optimista respecto a su evolución: "Está evolucionando favorablemente y nosotros pensamos que podemos contar con él en una semana o dos", aseguró, minimizando las preocupaciones médicas.

Más allá de las renovaciones, el director de fútbol también abordó la situación de Claudio Giráldez, el técnico que ha revitalizado el juego del Celta. Con contrato vigente hasta junio de 2027, el club no quiere esperar para asegurar su continuidad. La intención es iniciar conversaciones para prolongar su vínculo, reconociendo su trabajo y la buena sintonía generada. "Se siente muy cómodo en el Celta y nosotros estamos muy cómodos con él. Es una conversación que hay que empezar a tener. Él ya sabe de nuestra intención de prolongarlo y yo soy optimista", manifestó Garcés, quien ha visto crecer su popularidad entre la afición tras una gestión de mercado acertada.

El contexto económico del fútbol español, y particularmente de un club de tamaño medio como el Celta, obliga a ser realista. No se trata solo de retener talento, sino de construir un proyecto sostenible que compita en LaLiga sin comprometer la estabilidad financiera. Las decisiones sobre Aspas, Alonso y Mingueza marcarán el tono de los próximos años. Perder a los tres sería un golpe demoledor; retenerlos, un éxito mayúsculo. El escenario intermedio, lo más probable, exigirá saber reemplazar y reinventar.

La afición celeste observa con expectación cada movimiento. Balaídos ha recuperado ilusión tras un mercado de invierno activo y acertado, pero la verdadera prueba de fuego está por llegar. Las próximas semanas serán cruciales para definir no solo la plantilla 2025-2026, sino la identidad competitiva del club. Garcés ha puesto notas, pero el examen final lo marcarán los jugadores y el tiempo. El Celta juega fuera del campo la renovación de su alma deportiva.

Referencias