David Hancko: el fichaje silencioso que revoluciona el Atlético de Madrid

El eslovaco se ha convertido en pieza clave para Simeone con su versatilidad y rendimiento excepcional

Cuando el Atlético de Madrid cerró el fichaje de David Hancko procedente del Feyenoord, pocos imaginaban que el eslovaco se convertiría en uno de los pilares fundamentales del equipo de Diego Pablo Simeone apenas unos meses después. Sin el alarde mediático de otras incorporaciones, el defensa ha demostrado que el trabajo constante y la versatilidad son valores que el Cholo sabe apreciar como nadie en el panorama futbolístico actual.

Una adaptación fulgurante

La llegada de Hancko al Metropolitano no ocupó portadas ni desató euforia masiva entre la afición colchonera. Sin embargo, desde el primer día de pretemporada, el central dejó claro que su compromiso y profesionalismo serían innegociables. Mientras otros nuevos fichajes necesitaban un período de adaptación más prolongado, el eslovaco se integró de inmediato en los esquemas del entrenador argentino, mostrando una comprensión táctica que sorprendió incluso al más optimista del cuerpo técnico.

La situación defensiva del club en las primeras jornadas resultó compleja. Las lesiones de Robin Le Normand, José María Giménez y Clément Lenglet abrieron una ventana de oportunidad que Hancko aprovechó con creces. Lo que comenzó como una solución temporal se ha transformado en una necesidad permanente. Hoy por hoy, es difícil imaginar el once titular sin la presencia del número 17, quien ha demostrado que la confianza se gana con hechos, no con promesas.

Versatilidad táctica: el sueño de Simeone

Una de las características que más valora Simeone en sus futbolistas es la polivalencia, y en este aspecto Hancko es un caso excepcional. Capaz de desempeñarse como central zurdo en una defensa de cuatro o adaptarse al carril izquierdo cuando el sistema lo requiere, el eslovaco ha demostrado un nivel de competencia que supera incluso a opciones más experimentadas en la plantilla.

Esta adaptabilidad le ha permitido acumular más de 1600 minutos oficiales en lo que va de temporada, cifra que solo superan jugadores de la talla de Julián Álvarez, Rodrigo Riquelme (Barrios) y el capitán Jan Oblak. La diferencia con estos compañeros es mínima, lo que habla a las claras de la confianza depositada por el cuerpo técnico en un futbolista que llegaba como alternativa pero se ha convertido en prioridad.

Cuando ha ocupado la banda izquierda, su rendimiento no ha decaído. Aunque reconoce que su posición natural es el centro de la zaga, Hancko ha mostrado una solidez defensiva y una proyección ofensiva que le convierten en una alternativa más que fiable. De hecho, en la jerarquía del equipo ya se sitúa por delante de Elías Ruggeri, el lateral natural que también llegó este verano y que contaba con más trayectoria en el fútbol español.

Rendimiento de élite ante el PSV

La consagración definitiva de David Hancko llegó en la Champions League ante el PSV Eindhoven. Aunque el marcador final reflejó un sufrido 3-2 para el Atlético, la actuación del eslovaco rozó la perfección individual. Su gol, un remate preciso desde la segunda línea, llegó en el momento más necesario para desequilibrar un encuentro que se había puesto cuesta arriba tras la reacción holandesa.

El análisis estadístico de su actuación en Holanda resulta demoledor. Ganó el 75% de los duelos individuales, completó cuatro despejes cruciales, realizó tres recuperaciones y sumó una intercepción que cortó un contragolpe peligroso en la recta final del encuentro. Pero donde realmente brilló fue en la salida de balón, una faceta que Simeone exige a sus centrales modernos.

Con un 96% de efectividad en el pase (44 aciertos de 46 intentos), Hancko demostró una tranquilidad y precisión propias de un mediocentro organizador, no de un defensa sometido a presión europea. Solo erró dos pases en zona propia, cifras que resultan insignificantes comparadas con su contribución global al juego del equipo y su capacidad para generar superioridad desde atrás.

Contribución ofensiva inesperada

Lo que más sorprende del rendimiento de Hancko es su capacidad para incidir en el ataque de manera directa. No contento con ser una muralla defensiva, el eslovaco ya suma dos asistencias en LaLiga, ambas para su compatriota Alexander Sörloth. La primera llegó en la jornada 2 en el Metropolitano ante el Elche, y la segunda en el difícil desplazamiento a Oviedo, donde su centro medido encontró la cabeza del delantero nórdico.

Esta faceta creativa, sumada a su gol en Champions, le convierte en uno de los defensas más productivos del campeonato español. Su capacidad para leer el juego y anticiparse a las jugadas le permite aparecer en zonas de finalización con peligro, algo que Simeone ha sabido explotar en jugadas a balón parado y en transiciones rápidas, donde su visión espacial se convierte en una arma letal.

El mejor fichaje por rendimiento

A estas alturas de la temporada, resulta difícil argumentar que exista una incorporación más rentable que la de David Hancko en todo el fútbol español. Sin el coste astronómico de otras operaciones, sin el ruido mediático que generan las estrellas consagradas, el eslovaco ha demostrado que el fútbol moderno también tiene espacio para los trabajadores silenciosos que se hacen grandes a base de constancia.

Su impacto ha sido tan significativo que ya se le compara con fichajes históricos del Atlético que cambiaron la dinámica del equipo desde su llegada. La clave de su éxito radica en la combinación de talento técnico, inteligencia táctica y una resistencia física envidiable que le permite competir cada tres días sin perder un ápice de intensidad. Mientras otros compañeros sufren percances musculares, Hancko mantiene un ritmo de competición que parece inalterable.

El futuro es rojiblanco

Con la temporada en su punto álgido y la Champions League entrando en su fase decisiva, la presencia de Hancko se antoja imprescindible para las aspiraciones del Atlético. Simeone ya no contempla un once sin él, ya sea como eje de la defensa o como carrilero zurdo en sistemas más alternativos. Su evolución constante y su adaptabilidad le convierten en el tipo de jugador que define las grandes temporadas y los proyectos de largo alcance.

La afición colchonera, que inicialmente recibió su llegada con cierta indiferencia, ya ha entonado su nombre en el Metropolitano en varias ocasiones. Hancko ha respondido con entrega, profesionalismo y, sobre todo, con un rendimiento que no entiende de titularidades o suplencias. Para él, cada minuto es una oportunidad para demostrar que merece estar entre los elegidos del Cholo.

En un mercado de fichajes donde el ruido suele superar al rendimiento, David Hancko representa la excepción que confirma la regla. Su historia en el Atlético de Madrid acaba de comenzar, pero las primeras páginas ya están escritas con letras de oro en la memoria de los aficionados. El Cholo lo sabe, el vestuario lo reconoce y la competición lo ha certificado: el eslovaco es, sin duda, la gran revelación de la temporada y el mejor fichaje por rendimiento de este inicio de campaña.

Referencias