Sakamoto Kaori se prepara para su despedida olímpica en Milán-Cortina 2026
La patinadora artística japonesa Sakamoto Kaori afronta su temporada final con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026. Tras consolidarse como una de las figuras más importantes del patinaje mundial, la tricampeona mundial ha decidido que esta será su última campaña competitiva, y lo hace con una estrategia clara: volver a sus orígenes y potenciar su estilo característico.
Un legado ya consolidado
Desde su participación en los Juegos de Pekín 2022, donde obtuvo la medalla de bronce en la categoría individual y la plata por equipos (tras una reasignación), Sakamoto ha demostrado una consistencia envidiable en el circuito internacional. Japón, por su parte, se ha afianzado como potencia mundial del patinaje artístico, acumulando 14 medallas en los cuatro Campeonatos Mundiales posteriores a Pekín, con Sakamoto como principal abanderada.
La deportista nipona no solo ha dominado las competencias individuales, sino que también ha formado parte de un equipo nacional excepcional. En la reciente presentación de la selección olímpica japonesa, celebrada el 21 de diciembre de 2025 en el Gimnasio Nacional Yoyogi de Tokio, Sakamoto encabezó el equipo femenino junto a Nakai Ami y Chiba Mone, mientras que en la categoría masculina destacaban Miura Kao, Satō Shun y Kagiyama Yūma. El equipo de parejas, liderado por el dúo Miura-Kihara (bicampeones mundiales), y el dúo de danza Yoshida Utana y Morita Masaya, completan una delegación con aspiraciones máximas.
La filosofía de una campeona
Lo más sorprendente de la preparación de Sakamoto para estos Juegos Olímpicos es su enfoque. A pesar de que hasta hace poco entrenaba el triple axel, uno de los saltos más difíciles del patinaje, ha decidido abandonar esa búsqueda para concentrarse en su esencia: "Quiero imprimir en el programa mi deslizamiento fluido y esa poderosa sensación de velocidad que me caracteriza".
Esta decisión refleja una madurez competitiva notable. En una era donde cada vez más patinadoras incorporan saltos de cuádruple giro a sus rutinas, Sakamoto confía en las palabras de su coreógrafo, Benoît Richaud: "Si no puedes lograr ese salto, hay otras formas de ganar". Esta filosofía le ha permitido liberarse de la presión y ver cómo sus puntuaciones aumentaban gradualmente, asegurando victorias basadas en la calidad artística y la ejecución impecable.
La competencia y la estrategia
La principal rival de Sakamoto en la lucha por el podio olímpico será la rusa Adelia Petrosian, quien competirá bajo bandera neutral. Petrosian domina saltos de extrema dificultad como el cuádruple Lutz, el cuádruple toe loop y el triple axel, representando el nuevo modelo de patinaje basado en la dificultad técnica extrema.
Sin embargo, Sakamoto mantiene su confianza: "Incluso si otras patinadoras ejecutan grandes saltos, debo mantener mis opciones de podio. Desde la temporada 2023-2024, en la que gané todo, incluyendo el Mundial, comprendí que puedo lograrlo elevando la calidad de lo que ya hago y no cometiendo errores". Esta reflexión demuestra que su estrategia no es una renuncia, sino una apuesta calculada por la excelencia en su propio estilo.
Rendimiento actual y momentum
La temporada 2025-2026 comenzó con resultados discretos para sus estándares: segundo lugar tanto en su debut en las Challenger Series como en el primer evento del Grand Prix en Francia. Pero Sakamoto interpretó estos resultados de forma positiva: "fue un segundo puesto con significado", ya que le permitió identificar y corregir errores en los giros que le habían costado la victoria.
La confirmación de que su enfoque funciona llegó en el Trofeo NHK, donde logró imponerse con 227,18 puntos, la mejor marca oficial de la temporada. "En la serie del GP he podido superar los 220 puntos desde el inicio y mantener una inercia positiva. A diferencia de antes, cuando sentía que debía esforzarme cada vez desde cero, ahora tengo confianza en mi preparación", explicó la patinadora.
Objetivos olímpicos claros
Sus aspiraciones para Milán-Cortina son ambiciosas pero realistas. Tras el bronce individual y la plata por equipos en Pekín, ahora busca mejorar esos resultados: "Quiero una medalla de plata auténtica", afirma con determinación, refiriéndose tanto a la competición individual como por equipos.
La clave estará en mantener la consistencia que la ha caracterizado durante toda su carrera. Mientras otras patinadoras apuestan por la dificultad máxima, Sakamoto representa la elegancia, la velocidad y la ejecución perfecta. Su deslizamiento fluido, combinado con una expresión artística madura, podría ser la fórmula que le lleve a subirse a un escalón más alto del podio olímpico.
El final de una era
Con 24 años, Sakamoto Kaori cierra un ciclo que la ha convertido en una de las patinadoras más respetadas de su generación. Su decisión de terminar su carrera después de los Juegos de Milán-Cortina no es una rendición, sino una conclusión planificada de una trayectoria excepcional.
El patinaje artístico japonés, con ella como figura central, ha evolucionado de forma espectacular en los últimos años. La combinación de técnica, arte y mentalidad que Sakamoto ha demostrado será su legado, independientemente del color de la medalla que consiga en su despedida olímpica.
Mientras el mundo del patinaje debate entre la dificultad técnica y la calidad artística, Sakamoto Kaori demuestra que hay múltiples caminos hacia la excelencia. Su historia en Milán-Cortina 2026 no será solo la de una atleta compitiendo por una medalla, sino la de una campeona que redefine lo que significa ganar en el deporte moderno.