Álex Roca, deportista con parálisis cerebral y una discapacidad física del 76%, ha materializado su compromiso social con una donación de 100.000 euros destinada a tres organizaciones que apoyan a personas con discapacidad intelectual afectadas por la DANA de Valencia de 2024. Esta importante aportación proviene íntegramente de los fondos recaudados durante la Carrera de las Capacidades 2025, un evento deportivo solidario que ha consolidado su posición como referente de la inclusión en España.
El acto oficial de entrega se celebró el pasado 28 de enero de 2026 en el Centro Ocupacional 9 d'Octubre de Catarroja, una localidad valenciana que sufrió de primera mano los efectos de las devastadoras inundaciones. En esta emotiva ceremonia, Roca entregó personalmente cheques por valor de 33.333 euros a cada una de las entidades beneficiarias: FEVADIS, Centro Ocupacional 9 d'Octubre y ADISTO, tres pilares fundamentales en la atención a personas con discapacidad intelectual en la zona.
La Carrera de las Capacidades, impulsada por la Fundación Adecco y respaldada por gigantes tecnológicos como CISCO y DIGI, contó con la participación de más de 130 empresas comprometidas con la inclusión social. Este evento deportivo, que tiene como embajador a Álex Roca, no solo promueve la práctica deportiva adaptada, sino que canaliza todos sus recursos hacia causas sociales urgentes, demostrando que la colaboración público-privada puede generar impacto tangible.
Roca, quien se ha convertido en un influencer y creador de contenidos de referencia, es conocido por ser el primer atleta del mundo en completar una maratón con un 76% de discapacidad física. Su historia de superación trasciende el ámbito deportivo, convirtiéndose en un ejemplo vivo de determinación y resiliencia. Durante el acto de entrega, el deportista manifestó que "la entrega de fondos a estas entidades me permite ser testigo del compromiso, esfuerzo diario y la dedicación absoluta que tienen con las personas que más lo necesitan, incluso en los momentos más difíciles".
Las palabras de Roca resaltan la importancia de apoyar a organizaciones que trabajan en territorios directamente afectados por la DANA. Estas entidades no solo han continuado su labor asistencial durante la emergencia, sino que han redoblado esfuerzos para garantizar la inclusión sociolaboral de las personas con discapacidad intelectual, uno de los colectivos más vulnerables ante desastres naturales. Su capacidad para seguir adelante, acompañando y cuidando incluso cuando la adversidad golpea con fuerza, constituye un ejemplo de humanidad.
La donación permitirá desarrollar proyectos específicos enfocados en mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual que vieron interrumpidos sus programas de rehabilitación, formación y empleo a causa de la DANA. Los centros ocupacionales, que constituyen un espacio vital para el desarrollo de habilidades y la autonomía personal, resultaron severamente dañados en varias localidades valencianas, requiriendo inversiones urgentes.
La iniciativa también abre preguntas sobre la necesidad de protocolos específicos de emergencia para personas con discapacidad. La experiencia de la DANA en Valencia demostró que los sistemas de alerta y evacuación no siempre consideran las necesidades de comunicación alternativa o comprensión limitada que caracterizan a algunas discapacidades intelectuales. Los fondos contribuirán a la formación de personal en gestión de crisis inclusiva.
El impacto psicológico de la DANA en este colectivo ha sido significativo. La interrupción de rutinas, la pérdida de espacios seguros y el trauma colectivo requieren intervenciones especializadas. Las entidades receptoras diseñan programas de apoyo emocional que complementen la recuperación física de las instalaciones, reconociendo la interconexión entre bienestar material y emocional.
La figura de Álex Roca como embajador resulta fundamental para la visibilización de esta causa. Su capacidad para comunicar y conectar con audiencias diversas, combinada con su credibilidad como deportista de élite con discapacidad, genera un puente entre el mundo corporativo, el deporte y la acción social. Su presencia en redes sociales amplifica el mensaje de inclusión y solidaridad.
La respuesta de la comunidad empresarial valenciana, con más de 130 compañías involucradas, refleja una madurez en la comprensión de la responsabilidad social. No se trata solo de donaciones puntuales, sino de compromisos sostenidos con entidades que demuestran eficiencia en la gestión de recursos y impacto en el territorio. La transparencia en la asignación de los fondos refuerza la confianza del ecosistema.
Para las personas con discapacidad intelectual afectadas, esta ayuda representa más que una compensación económica. Es un reconocimiento de su vulnerabilidad específica ante desastres naturales y una validación de su derecho a recibir apoyos adaptados. La continuidad de los servicios de estos centros es esencial para el mantenimiento de habilidades adquiridas y la rutina terapéutica.
La historia de Álex Roca, desde su primera maratón hasta esta donación, ilustra una evolución del deporte como actividad individual al deporte como agente de cambio social. Su modelo de influencia positiva, basado en la autenticidad y el compromiso, contrasta con figuras públicas cuya vinculación con causas sociales es superficial. La coherencia entre su discurso y sus acciones fortalece su legitimidad.
La Carrera de las Capacidades también destaca por su modelo de gestión colaborativa. La Fundación Adecco aporta expertise en inserción laboral, CISCO y DIGI proporcionan infraestructura tecnológica, mientras que las empresas participantes ofrecen capital humano y financiero. Esta sinergia multiplica el impacto más allá de la simple suma de contribuciones individuales.
La elección de Catarroja como sede de la entrega no es casual. Esta localidad del sur de Valencia fue una de las más afectadas por las inundaciones, y su Centro Ocupacional 9 d'Octubre representa la resistencia comunitaria. Realizar el acto allí, en presencia de usuarios y familias, visibiliza directamente el impacto de la ayuda y cierra el círculo entre quienes corrieron, quienes donaron y quienes se benefician.
Finalmente, esta historia nos recuerda que las capacidades no se miden en términos de discapacidad porcentual, sino de impacto generado. El 76% de discapacidad física de Roca no ha impedido que su acción beneficie a cientos de personas con discapacidad intelectual. La verdadera medida de la capacidad está en la voluntad de transformar la adversidad en oportunidad, no solo para uno mismo, sino para toda una comunidad.