18 ayuntamientos de Jacetania exigen UVI móvil 24 horas para toda la comarca

El 90% de los municipios aragoneses respalda una plataforma ciudadana que reclama atención médica urgente continua ante la falta de cobertura nocturna

La plataforma ciudadana UVI Móvil Jaca ha logrado un respaldo sin precedentes en su lucha por garantizar la asistencia sanitaria urgente las 24 horas en la comarca de la Jacetania. Con la adhesión de 18 de los 20 ayuntamientos que conforman esta zona pirenaica de Aragón, la iniciativa ha presentado formalmente al Gobierno de Aragón un manifiesto reivindicativo que busca poner fin a una situación que consideran insostenible para los más de 7.000 habitantes dispersos en este territorio montañoso.

El movimiento, que nació de la preocupación vecinal ante las carencias del servicio actual, ha conseguido movilizar a casi la totalidad de la representación municipal de la comarca. Según explican sus portavoces, este apoyo masivo constituye "un hecho significativo y de gran relevancia" que demuestra la unidad existente entre los diferentes municipios pese a sus características y necesidades particulares. La demanda es clara y contundente: todos los residentes de Jaca y la Jacetania necesitan disponer de una UVI móvil operativa las 24 horas del día, los 365 días del año.

La situación actual presenta una brecha crítica en la atención sanitaria. Durante los días laborables, desde el lunes hasta el jueves, el servicio nocturno queda desatendido entre las 21:00 horas y las 9:00 del día siguiente. Esta interrupción, denuncian los impulsores de la plataforma, deja a toda la población sin cobertura de emergencias médicas avanzadas precisamente en las horas donde la distancia y la oscuridad dificultan aún más el acceso a los centros hospitalarios más cercanos.

Los 18 ayuntamientos firmantes representan una diversidad geográfica y demográfica que refleja la heterogeneidad de la comarca. Aísa, Ansó, Aragüés del Puerto, Artieda, Bailo, Borau, Canal de Berdún, Canfranc, Castiello de Jaca, Fago, Jasa, Mianos, Salvatierra de Esca, Santa Cilia, Santa Cruz de la Serós, Sigüés, Valle de Hecho y Villanúa han adherido su firma al documento. Estos municipios, algunos de los cuales cuentan con menos de 100 habitantes permanentes, comparten la misma vulnerabilidad ante una emergencia sanitaria grave.

La ausencia de dos firmas llama poderosamente la atención. Los ayuntamientos de Jaca, la capital comarcal con mayor población y servicios, y Puente la Reina de Jaca han decidido no sumarse a esta iniciativa. Esta decisión genera interrogantes sobre las estrategias locales de gestión sanitaria y las diferencias en la percepción de las necesidades entre el núcleo urbano principal y los municipios rurales circundantes.

El territorio de la Jacetania presenta características especiales que justifican, según los expertos, la necesidad de una cobertura sanitaria reforzada. Su orografía compleja, con valles interiores y puertos de montaña, sumada a un envejecimiento poblacional superior a la media aragonesa, convierte cualquier demora asistencial en un factor de riesgo añadido. Los accidentes de tráfico en carreteras secundarias, las urgencias cardiovasculares nocturnas o los episodios de emergencia en deportistas y montañeros requieren una respuesta inmediata que actualmente no está garantizada.

La plataforma ciudadana ha trabajado durante meses en la sensibilización de la población y en la recogida de adhesiones. Su argumentario se basa en un principio fundamental: ante una emergencia o accidente, lo único que importa es vivir y hacerlo dignamente. Esta premisa, repetida como lema reivindicativo, pone el foco en el derecho universal a la salud y en la desigualdad que sufren los habitantes de zonas rurales en comparación con los residentes en grandes ciudades donde estos servicios son una realidad consolidada.

La presentación de las firmas en el Gobierno de Aragón marca un punto de inflexión en esta reivindicación. Ahora la administración autonómica debe valorar la petición y estudiar la viabilidad técnica y económica de ampliar el servicio. La presión municipal, ejercida de forma conjunta, dificulta el archivo o el retraso de la propuesta. Los responsables de la plataforma confían en que el argumento de la equidad territorial y la protección de la vida prime sobre las restricciones presupuestarias.

El debate sobre la UVI móvil en Jacetania se enmarca en una problemática más amplia que afecta al sistema sanitario público aragonés. La despoblación, el envejecimiento y la dispersión territorial son desafíos estructurales que requieren soluciones innovadoras y adaptadas a la realidad de cada comarca. La falta de atractivo para los profesionales sanitarios en zonas rurales, la optimización de recursos y la sostenibilidad económica son factores que entran en juego en cualquier decisión de este tipo.

Sin embargo, para los impulsores de la iniciativa, la cuestión es más simple: se trata de vidas humanas. Cada minuto de demora en una emergencia reduce las posibilidades de supervivencia y de recuperación sin secuelas. La distancia hasta el Hospital Comarcal de Jaca o hasta centros de referencia como el Hospital San Jorge de Huesca puede ser crítica sin una atención prehospitalaria adecuada.

La movilización ciudadana ha sido clave en este proceso. Vecinos de todas las edades y procedencias han participado en asambleas, han recogido firmas y han presionado a sus representantes municipales. Esta participación democrática activa demuestra que la sociedad civil está dispuesta a organizarse para defender derechos básicos cuando percibe que las instituciones no responden con la celeridad necesaria.

El futuro inmediato de la reivindicación depende ahora de la respuesta institucional. El Gobierno de Aragón puede optar por una solución gradual, ampliando primero las horas de cobertura, o por una apuesta decidida por el servicio completo las 24 horas. También deberá definir el modelo de gestión: si se trata de una UVI móvil propia, un convenio con servicios privados o la integración en una red comarcal más amplia.

Mientras tanto, la plataforma mantiene su actividad de vigilancia y presión. Los representantes municipales que han firmado el manifiesto se han comprometido a seguir el expediente y a garantizar que la petición no caiga en el olvido. La cohesión comarcal demostrada en esta ocasión puede sentar un precedente para futuras reivindicaciones conjuntas en materia de infraestructuras, transporte o servicios sociales.

La lucha por la UVI móvil 24 horas en Jacetania es, en última instancia, una lucha por la igualdad de oportunidades en salud. No se trata de un capricho ni de un gasto superfluo, sino de una necesidad objetiva derivada de las características demográficas y geográficas de la comarca. El respaldo municipal masivo ha dado voz a una demanda ciudadana que reclama lo que en otras partes del territorio aragonés se da por descontado.

La resolución de este conflicto servirá como termómetro de la capacidad del sistema sanitario aragonés para adaptarse a las necesidades específicas de sus territorios más vulnerables. Más allá de la Jacetania, otros municipios rurales observan atentamente el desenlace, conscientes de que el precedente que se establezca aquí podría aplicarse a sus propias realidades. La salud pública, la equidad territorial y la calidad democrática están en juego en una decisión que, se espera, no se demore más allá de lo estrictamente necesario.

Referencias