Alcaraz arrasa a De Miñaur y se cita con Zverev en semifinales del Open de Australia

El español supera al australiano por 7-5, 6-2 y 6-1 en cuartos de final y alcanza por primera vez las semifinales del único Grand Slam que le faltaba en su palmarés

La joven estrella del tenis mundial, Carlos Alcaraz, ha escrito un nuevo capítulo glorioso en su meteórica carrera al clasificarse para las semifinales del Open de Australia. En una exhibición de poderío y madurez sobre la pista de Melbourne Park, el tenista murciano desmanteló la resistencia del local Alex de Miñaur con un contundente marcador de 7-5, 6-2 y 6-1, consumando así su pase a la penúltima ronda del único torneo del Grand Slam que aún no había conquistado en su trayectoria hacia la cima del tenis mundial.

El duelo de cuartos de final, disputado este martes ante una afición australiana que abrigaba esperanzas de ver a su representante pelear por el título, se convirtió en una demostración táctica y física del español, quien supo administrar sus recursos en los momentos críticos para deshacerse de un rival que, pese a su entrega, no pudo contrarrestar la superioridad del ibérico.

Primer set de infarto

La primera manga del compromiso resultó ser la más disputada y equilibrada, un verdadero toma y daca que mantuvo en vilo a los espectadores durante más de una hora. Alcaraz salió decidido a imponer su ley desde el primer game, defendiendo con solvencia su saque inicial y mostrando una pegada demoledora desde el fondo de la pista. La primera oportunidad de quiebre llegó pronto, en el segundo juego, cuando el murciano aprovechó un deuce para adjudicarse el servicio de su rival y colocar un tempranero 2-0 en el marcador.

La ventaja parecía consolidarse cuando Alcaraz mantuvo su saque sin mayores complicaciones para ampliar la diferencia a 3-0. Sin embargo, De Miñaur, conocido por su velocidad y capacidad de recuperación, demostró por qué es uno de los tenistas más combativos del circuito. El australiano logró mantener su servicio en el cuarto juego y, aprovechando un momento de desconcentración del español, consiguió tres bolas de break consecutivas que materializó para recortar distancias y poner el 3-2.

El partido entró entonces en una fase de máxima igualdad. De Miñaur, crecido tras la recuperación, niveló el tanteador a 3-3, obligando a Alcaraz a elevar su nivel de exigencia. Fue en este momento cuando el número uno mundial mostró su verdadera clase. En un game clave para su servicio, el español capeó un peligroso 0-30 en contra y, tras un intenso deuce, logró mantener su saque para ponerse 4-3 arriba.

La tensión llegó a su punto álgido cuando Alcaraz consiguió romper por segunda vez el servicio del australiano, colocando un aparentemente decisivo 5-3 en su favor. Pero el tenista de Sydney no se rindió. Con una nueva reacción de orgullo, De Miñaur aprovechó dos bolas de rotura para devolver el break y, manteniendo su saque, igualó de nuevo el set a 5-5, sembrando la duda sobre la capacidad del español para cerrar la manga.

No obstante, Alcaraz demostró una vez más por qué es considerado el mejor jugador de la nueva generación. Con un saque en blanco, se llevó el undécimo juego y, en la siguiente oportunidad, tras desaprovechar tres bolas de break, finalmente quebró el servicio de su rival en el tercer deuce para adjudicarse el set por 7-5 en un cierre de infarto.

Domino absoluto en el segundo set

Tras la intensidad del primer parcial, Alcaraz salió a la pista en el segundo set con una claridad de ideas asombrosa. Repitió el guion perfecto de la manga anterior: saque ganado, break conseguido y nuevo saque defendido para un contundente 3-0 inicial que desmontó moralmente a su adversario.

Aunque De Miñaur logró salvar una bola de quiebre en el cuarto juego para anotarse su primera conquista del set, la realidad es que el control del partido ya pertenecía totalmente al español. Alcaraz mostró una solidez en su saque que no había exhibido en la primera manga, permitiéndole mantener el ritmo y colocar un tranquilizador 4-1.

El australiano intentó revertir la dinámica adversa con un juego en blanco que le acercó al 4-2, pero la respuesta de Alcaraz fue demoledora. El murciano no solo defendió su servicio tras salvar una bola de break, sino que lo hizo con una autoridad que dejó claro quién era el dueño del encuentro. Con un parcial de 5-2, Alcaraz presionó una vez más el saque de De Miñaur, consiguiendo el quiebre en otro deuce que le otorgó el segundo set por 6-2.

Cierre impecable en la tercera manga

Si bien el segundo set había sido dominante, la tercera manga fue una verdadera exhibición de tenis de élite. Alcaraz comenzó con un saque en blanco, rompió de inmediato el servicio de su rival, y mantuvo su saque para un contundente 3-0 que dejó a De Miñaur al borde de la desesperación.

El australiano, consciente de que el partido se le escapaba, consiguió salvar su servicio con verdadero sufrimiento en un nuevo deuce, lo que le permitió anotar el 3-1. Sin embargo, esa pequeña victoria moral no hizo más que retrasar lo inevitable. Alcaraz continuó imperturbable, manteniendo su saque con solvencia para el 4-1 y presionando sin tregua.

El momento definitivo llegó en el sexto juego, cuando el español consiguió quebrar el servicio de De Miñaur en el 40-40, colocando un 5-1 que era prácticamente el epílogo del encuentro. Con su saque en la mano, Alcaraz cerró el set sin contemplaciones por 6-1, sellando así su pase a las semifinales del torneo oceánico.

El desafío de Zverev en el horizonte

El premio por esta contundente victoria es un enfrentamiento en semifinales ante el tenista alemán Alexander Zverev, uno de los jugadores más en forma del circuito y siempre un rival de máxima exigencia en las grandes citas. El duelo promete ser uno de los más atractivos de este Open de Australia, enfrentando a dos de las máximas promesas del tenis mundial en una batalla que podría definir el futuro campeón del torneo.

Alcaraz llega a esta cita con un bagaje de confianza inmenso, habiendo demostrado una capacidad de adaptación y un dominio del juego que lo convierten en uno de los favoritos indiscutibles para alzarse con el título. Su capacidad para elevar el nivel en los momentos decisivos, combinada con una solidez física y mental envidiable, lo posicionan como el rival a batir en Melbourne Park.

Una sequía australiana que se alarga

La derrota de De Miñaur prolonga una sequía histórica para el tenis masculino australiano. El país oceánico no ve a uno de sus propios campeones en el Open de Australia desde la gesta de Mark Edmondson en 1976, hace ya casi cinco décadas. La presión sobre los tenistas locales es inmensa cada año, y aunque De Miñaur ha demostrado ser un competidor feroz, la falta de un campeón nacional en el torneo más importante del país sigue siendo una espina clavada para la afición australiana.

Perspectivas para el campeón español

Con esta victoria, Carlos Alcaraz no solo alcanza una nueva marca personal en su carrera, sino que también se convierte en el principal candidato a conquistar el único Grand Slam que aún no ha ganado. A sus 22 años, el murciano ya ha demostrado una madurez y un talento que lo sitúan en la élite histórica del deporte blanco. La semifinal contra Zverev será un examen de fuego, pero las sensaciones que dejó ante De Miñaur indican que Alcaraz está en el mejor momento de forma posible para afrontar el reto.

El tenis español vuelve a tener un representante de lujo en las últimas instancias de un Grand Slam, y las expectativas son máximas. Si Alcaraz mantiene el nivel exhibido en cuartos de final, bien podría estar celebrando su tercer título de Grand Slam en las próximas horas, completando así una trilogía que lo consolidaría definitivamente como una de las grandes leyendas del tenis contemporáneo.

Referencias