El Deportivo Cali consiguió una importante victoria por 3-1 ante el Independiente Medellín en el estadio de Palmaseca, correspondiente a la segunda fecha de la Liga BetPlay 2026-I. El conjunto dirigido por Luis Fernando Gamero se reencontró con el triunfo después de la derrota sufrida en su presentación inicial, demostrando una notable mejoría en su rendimiento colectivo frente a su afición. Por su parte, el cuadro antioqueño prolongó su mal momento al sumar una nueva caída en el certamen, evidenciando problemas tanto en defensa como en la efectividad ofensiva.
El encuentro comenzó con un ritmo intenso, donde ambos equipos buscaron imponer condiciones desde el primer minuto. El Cali, jugando como local, mostró una actitud más agresiva en ataque, mientras que el Medellín intentó controlar el balón para generar peligro por las bandas. Sin embargo, fue el conjunto azucarero quien tuvo mayor claridad en los momentos decisivos, aprovechando las oportunidades que generó a lo largo de los 90 minutos.
El primer gol del partido llegó a los 37 minutos mediante un penal ejecutado con precisión por Avilés Hurtado. La jugada se gestó tras una falta dentro del área que el árbitro no dudó en sancionar, permitiendo que el experimentado delantero pusiera en ventaja a su equipo. Este tanto le dio tranquilidad al Cali y complicó los planes del DIM, que se vio obligado a salir con mayor ímpetu en busca del empate.
Durante el primer tiempo, el Medellín tuvo algunas aproximaciones interesantes, pero careció de la puntada final necesaria para superar a la defensa local. La zaga azucarera, bien organizada por su capitán, supo neutralizar los intentos de los delanteros antioqueños, quienes se mostraron imprecisos en los metros finales. Al descanso, el marcador reflejaba una justa ventaja para el equipo de Gamero.
La segunda mitad arrancó con el Cali manteniendo el control del juego. A los 64 minutos, llegó el segundo tanto para los locales obra de Steven Rodríguez, conocido como "Titi". El joven delantero aprovechó una jugada colectiva para batir al arquero uruguayo Ichazo, marcando así su primer gol con la camiseta azucarera en lo que constituyó un debut soñado. Su celebración reflejó la alegría de un jugador que llegó para sumar y que ya dejó su primera huella en el torneo.
El Medellín, lejos de darse por vencido, reaccionó con cambios ofensivos. El técnico visitante movió sus piezas e ingresó a jóvenes talentos como Gerónimo Mancilla y Enzo Larrosa en busca de revitalizar su ataque. La apuesta dio resultado parcialmente cuando, a los 74 minutos, el juvenil Mancilla, de apenas 17 años, protagonizó una jugada individual de gran factura. El canterano del DIM encaró a la defensa rival, se sacó la marca de encima y lanzó un potente remate que superó al portero Gallese, estableciendo el 2-1 parcial y dando esperanzas a su escuadra.
Sin embargo, la alegría duró poco para los antioqueños. A los 82 minutos, Johan Martínez, apodado "Honguito", sentenció el encuentro con el tercer gol de su equipo. La jugada nació de una contra rápida liderada por Correa, quien se deshizo de varios rivales por la banda izquierda y sirvió un centro perfecto para Martínez, quien definió con frialdad frente a Ichazo. Este tanto dejó prácticamente sentenciado el compromiso y evidenció las falencias defensivas del Medellín en transiciones ofensivas.
El partido finalizó con algunos momentos de tensión. El Cali, ya con la victoria prácticamente asegurada, optó por administrar el resultado. Gamero realizó cambios tácticos, retirando a Martínez para darle entrada a Juan Arango, y posteriormente a Dinneno para ingresar a Ronaldo Pájaro. Por su parte, el DIM intentó el descuento con mayor desesperación que orden, lo que generó espacios que el Cali aprovechó para generar más ocasiones.
Una de las jugadas más destacadas del final fue un remate de Jhon Aponzá que estuvo a punto de convertirse en el cuarto gol local, pero que fue detenido por una excelente intervención del arquero Ichazo, quien a pesar de la derrota evitó una caída más abultada para su equipo. También hubo tarjetas amarillas para Fernando Álvarez y Jhon Aponzá por parte del Cali, producto de faltas tácticas para cortar contragolpes del rival.
Las estadísticas del encuentro reflejaron la superioridad del Cali en términos de posesión y efectividad. El equipo local dominó el balón durante la mayor parte del partido, generando ocasiones claras de gol y mostrando una solidez defensiva que contrastó con la vulnerabilidad mostrada en su debut. Los refuerzos del Cali, especialmente Steven Rodríguez, demostraron su valor aportando dinamismo y gol al equipo.
Por el contrario, el Medellín extendió su crisis de resultados. La derrota en Palmaseca representa la segunda consecutiva en el torneo, lo que pone en tela de juicio el funcionamiento del equipo. A pesar del gol de Mancilla, que destaca como una promesa para el futuro, el conjunto antioqueño mostró problemas en la coordinación defensiva y careció de peso ofensivo para doblegar a una defensa bien estructurada.
El contexto de la Liga BetPlay 2026-I indica que el Cali suma sus primeros tres puntos, mientras que el Medellín se queda con cero unidades y en la parte baja de la tabla. Esta victoria permite a los azucareros respirar tranquilos y consolidar el trabajo de Gamero, quien necesitaba un triunfo para calmar las aguas después de la derrota inicial. El reto ahora será mantener la regularidad en las próximas fechas.
Para el DIM, la situación se complica. El cuerpo técnico deberá analizar a fondo las falencias defensivas y encontrar la fórmula para que su ataque sea más productivo. El gol de Mancilla es una luz de esperanza, pero se requiere más compromiso colectivo para revertir esta tendencia negativa. La próxima fecha será crucial para ambos equipos, que buscarán afianzar sus objetivos en el campeonato.
La afición azucarera dejó contenta el estadio, celebrando no solo los tres puntos sino también el buen nivel mostrado por sus nuevas figuras. El "Honguito" Martínez se consolidó como referente ofensivo, mientras que Titi Rodríguez demostró que puede ser una pieza importante en el esquema de Gamero. El camino es largo, pero este triunfo sienta las bases para un torneo competitivo.