Carreño se queda a un paso de la hazaña y Taberner cae en Australia

El asturiano luchó hasta el quinto set ante Mensik, pero una lesión le impidió culminar la remontada. Taberner no pudo con un inspirado Sonego.

El Open de Australia 2025 ha dejado un sabor agridulce para el tenis español en su primera jornada de competición. Mientras algunos de nuestros representantes lograron superar sus respectivos compromisos iniciales, otros como Pablo Carreño y Carlos Taberner vieron truncadas sus aspiraciones en la primera ronda, aunque no por falta de entrega o calidad en sus juegos.

La cita melbourneña, considerada uno de los cuatro torneos de Grand Slam más prestigiosos del circuito, exige siempre lo mejor de cada competidor. Las condiciones extremas, la presión mediática y el nivel altísimo de los rivales convierten cada partido en una batalla única. Precisamente, este fue el escenario que encontraron nuestros dos tenistas, que afrontaron desafíos de muy diferente naturaleza pero que compartieron el mismo desenlace: la eliminación prematura.

El drama de Carreño ante la promesa checa

El gijonés Pablo Carreño, experimentado veterano del circuito ATP, se midió ante uno de los nombres más prometedores del tenis mundial actual: el joven checo Jakub Mensik. A sus dieciocho años, Mensik ya ha demostrado tener madera de campeón, y su condición de decimosexto cabeza de serie en este torneo lo confirmaba. Además, llegaba en un momento dulce tras proclamarse campeón la semana anterior en Auckland, lo que le otorgaba una confianza extra.

El duelo, que se prolongó durante más de tres horas y media, se convirtió en una montaña rusa emocional para ambos contendientes. Carreño, con su sabiduría táctica y su capacidad para leer el juego del rival, planteó un encuentro inteligente que puso en serios apuros al checo. El español logró imponer su ritmo en los segundos y terceros sets, mostrando un nivel que recordó a sus mejores momentos en el circuito.

El marcador reflejó la intensidad del choque: 7-5, 4-6, 2-6, 7-6 y 6-3 a favor de Mensik. Sin embargo, estas cifras no cuentan toda la historia. Carreño llegó a tener opciones claras de cerrar el encuentro en el cuarto set, pero una serie de factores, tanto físicos como psicológicos, le impidieron sellar su pase a la siguiente ronda.

El factor físico, clave en el desenlace

Uno de los elementos determinantes en el desenlace del partido fue el estado físico del asturiano. Hacia el tramo final del encuentro, cuando el partido estaba más igualado que nunca, Carreño comenzó a mostrar signos evidentes de malestar. Los movimientos se le hicieron más pesados, y su potencia en los golpes, especialmente en el saque, decayó notablemente.

En el quinto y definitivo set, la situación se agravó. El tenista español requirió asistencia médica en el pie derecho, una lesión que evidentemente limitó su capacidad de desplazamiento y su explosividad en pista. A pesar de ello, Carreño demostró una entrega admirable, continuando en lucha hasta el último punto posible. Esta actitud refleja el espíritu competitivo que le ha acompañado durante toda su carrera profesional.

El propio Mensik, en declaraciones posteriores al encuentro, reconoció la dureza del partido y el nivel mostrado por su rival. "Pablo es un jugador increíblemente duro de batir. Ha estado a un nivel muy alto y he tenido que dar lo mejor de mí mismo para superarle", comentó el checo, mostrando el respeto mutuo que existe en el circuito.

Taberner, sin opciones ante un Sonego inspirado

Por su parte, Carlos Taberner vivió una historia diferente pero igualmente frustrante. El valenciano, que accedió al cuadro principal en último momento gracias a las bajas de otros competidores, se encontró con un rival de los que más duelen: un Lorenzo Sonego en estado de gracia.

El italiano, conocido por su potente servicio y su juego agresivo desde el fondo de la pista, desplegó todo su repertorio ante el español. El resultado fue contundente: 6-3, 6-0, 6-3 en apenas una hora y cuarenta y cuatro minutos de juego. Un marcador que refleja la superioridad absoluta del transalpino durante la mayor parte del encuentro.

Taberner, que había superado la fase previa en esta misma competición hace apenas unos días, no pudo replicar el nivel que le había llevado hasta el cuadro principal. Aunque en el primer set mantuvo cierta igualdad y logró competir desde la línea de fondo, la calidad de Sonego resultó demasiado alta. El italiano elevó exponencialmente su nivel en el segundo set, donde literalmente arrasó con un contundente 6-0 que dejó sin respuesta al español.

Análisis del juego de Taberner

El valenciano intentó rehacerse en el tercer set, mostrando una actitud combativa y logrando ganar algunos juegos consecutivos que hicieron pensar en una posible remontada. Sin embargo, Sonego, con su experiencia en torneos de este calibre, supo cortar de raíz cualquier intento de reacción. Un quiebre definitivo en el tramo final del set selló el destino del partido y certificó la clasificación del italiano para la segunda ronda del torneo.

A pesar de la derrota, Taberner puede sacar aspectos positivos de su participación en Melbourne. El hecho de haber superado la previa demuestra que tiene el nivel suficiente para competir en Grand Slams, y la experiencia adquirida en este tipo de escenarios le servirá de cara a futuras ediciones. Además, la oportunidad de medirse a un jugador del nivel de Sonego siempre es un valioso aprendizaje para cualquier tenista en desarrollo.

El contexto del tenis español en Australia

Estos resultados deben contextualizarse dentro de la realidad actual del tenis masculino español. Mientras Rafael Nadal no está presente en esta edición del Open de Australia por lesión, y otros jugadores como Carlos Alcaraz o Pablo Carreño (cuando está en plenitud física) representan la élite, la presencia de jugadores como Taberner refleja la profundidad de nuestro circuito.

La eliminación de Carreño resulta especialmente dolorosa dado el nivel mostrado durante gran parte del encuentro. Sin la lesión en su pie derecho, el desenlace podría haber sido muy diferente. Su capacidad para llevar al límite a uno de los favoritos del torneo demuestra que aún tiene mucho que ofrecer al tenis profesional.

Perspectivas de futuro

Para Mensik, el triunfo le sienta de maravilla. El checo se medirá en la siguiente ronda al ganador del duelo entre el japonés Rei Sakamoto y el español Rafa Jódar, lo que le coloca en una posición favorable para continuar avanzando en el torneo. Su rendimiento ante Carreño ha demostrado que tiene la madurez necesaria para afrontar situaciones de presión extrema.

Por su parte, Carreño deberá centrarse en recuperarse de la lesión que le mermó en el partido. A sus treinta y tres años, la gestión física se convierte en un aspecto crítico para prolongar su carrera en el máximo nivel. Su experiencia y calidad siguen siendo innegables, pero necesitará estar al cien por cien físicamente para competir con los jóvenes talentos que están irrumpiendo con fuerza.

Taberner, con veintiocho años, se encuentra en una encrucijada de su carrera. La oportunidad de jugar el cuadro principal de un Grand Slam es un incentivo poderoso para seguir mejorando. Su próximo objetivo debería ser consolidarse en el top 100 mundial, lo que le permitirá acceder directamente a estos torneos sin necesidad de pasar por la fase previa.

Conclusiones de la primera jornada

La primera ronda del Open de Australia ha dejado lecciones valiosas para ambos tenistas españoles. Carreño demostró que puede competir de tú a tú con los mejores talentos emergentes, pero también que el factor físico es determinante en este deporte. Taberner, por su parte, constató la distancia que aún existe entre su nivel actual y el de los jugadores consolidados en el circuito.

El tenis es un deporte de márgenes muy pequeños, donde la diferencia entre la victoria y la derrota a menudo se mide en milímetros. En el caso de Carreño, una lesión en el momento menos oportuno le privó de una hazaña memorable. Para Taberner, la falta de regularidad ante un rival inspirado le costó la eliminación.

A pesar de todo, ambos representaron con honor los colores españoles en la pista de Melbourne Park. Su entrega, profesionalidad y actitud combativa son valores que trascienden el simple resultado. El público que siguió sus partidos pudo disfrutar de momentos de gran tenis, especialmente en el duelo de Carreño, que durante tramos del encuentro alcanzó un nivel excepcional.

El Open de Australia continúa su marcha, y con él las esperanzas de otros representantes españoles que aún permanecen vivos en el torneo. La experiencia de Carreño y Taberner servirá de lección para futuras ediciones, y su actuación, aunque no fructífera en términos de victorias, enriquece el bagaje de nuestro tenis en el escenario internacional.

Referencias